Tal y como bien nos comenta en su web de la Valencia Insólita don Roberto Tortosa, en un artículo que merece especial atención, hay una calle en Valencia capital que, por su historia y significa, había que dignificarla y ponerla en el valor adecuado.
Hablamos de la calle que hace honor a San Vicente Mártir, patrón de la capital: el carrer de Sant Vicent. Este lugar, de entre todos los lugares que evocan al santo, es digno de figurar en el libro Guinness de los récords: la calle, con sus casi 4 kilómetros de longitud, fue considerada durante mucho tiempo como la más larga de España.
Esta calle, de San Vicente, cuenta con la singularidad, además, de estar construida sobre el trazado de la Vía Augusta, la principal calzada romana que cruzaba Hispania de norte a sur. El tramo que recorrió San Vicente desde Zaragoza hasta Valencia para recibir martirio se ha convertido en una ruta de peregrinación jalonada por columnas de piedra que imitan a los antiguos miliarios romanos. En ella, además, está una de estas columnas, en la entrada del Monasterio de la Roqueta.
Roberto Tortosa, autor de «La Valencia Insólita».
La última señalización del Camino de Santiago (ruta valenciana) en la confluencia de las calles Periodista Azzati y Sant Vicent Màrtir fue realizada en junio de 2018. Se trataba del colofón de una iniciativa dirigida a recuperar la imagen y la importancia viaria de esta vía urbana que aúna en un mismo espacio el recorrido valenciano de la Ruta Jacobea, el tradicional Camí de Sant Vicent y el trazado de la antigua Via Augusta romana.
Se ha trabajado, desde finales de 2017, para preservar la importancia histórica de la calle de San Vicente en sus vertientes de antigua Via Augusta de la época romana y, posteriormente, como el itinerario que enlazaba Sant Vicent de la Roqueta por el antiguo foro romano, lo que hizo que, con el tiempo, se consolidara como el conocido Camino de San Vicente.
Todo esto se ha plasmado en la nueva urbanización de la calle San Vicente con la colocación de ‘miliarios romanos’ en evocación de la antigua Via Augusta, y unas placas de bronce en el suelo alusivas a la Ruta del antiguo Camino de San Vicente, en las que se reproducía la cornucopia (o cuerno de la abundancia) del antiguo escudo romano de la ciudad.
Las asociaciones vicentinas recibieron en el pasado de buen agrado la noticia, ya que por primera vez se reconocía la calle San Vicente como una ruta de la antigüedad tardía y medieval relacionada con el culto a San Vicente. En este contexto, se inscribe la iniciativa de la asociación del Camino de Santiago, de señalar y destacar el carácter bimilenario del Camino de San Vicente y de la antigua Via Augusta, que coinciden con la ruta valenciana del Camino de Santiago.
La propia entidad ha corrido con los gastos de colocación de los discos metálicos en el suelo de la calle a lo largo de todo su recorrido, desde la plaza de la Reina hasta la Cruz Cubierta, complementarios de los demás. Para evitar proliferación de estéticas distintas, se ha hecho siguiendo el formato de los instalados en el tramo central de la vía.
El Camino de Santiago de Levante es un proyecto puesto en marcha por la Asociación Amigos del Camino de Santiago de la Comunitat Valenciana hace más de 25 años. El Camino arranca en Valencia desde la puerta gótica de la Catedral, y sigue el trazado de las antiguas calzadas romanas, caminos medievales, caminos rurales y vecinales, algunos de ellos hoy todavía en uso, teniendo como eje vertebrador aquellas poblaciones que poseyeron a lo largo de los siglos «hospitales de pobres y transeúntes», donde se acogía a los peregrinos, así como topónimos y patronímicos de Santiago. El Camino de Levante recorre de este a oeste la provincia de Valencia, las Comunidades de Castilla-La Mancha, Comunidad de Madrid, Comunidad de Castilla y León y Galicia, y se define como un camino de «mar a mar», del Mediterráneo hasta el Océano Atlántico: unos 1.200 kilómetros, con más de 100 poblaciones a lo largo del itinerario.
Pincha aquí para ver el PDF Ruta Jacobea

La Via Augusta fue el eje principal de la red viaria en la época de los romanos, y la que ha ido vertebrando la Comunidad Valenciana a lo largo de la historia. Es la calzada romana más larga de toda la Península Ibérica, con un recorrido total aproximado de 1.500 kilómetros desde los Pirineos hasta Cádiz, atravesando la Comunidad Valenciana a lo largo de unos 425 Km.
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