• El Pla de Petracos, uno de los mejores yacimientos con arte rupestre de la Comunidad Valenciana, se encuentra en un entorno totalmente rural. 

El Santuario del Pla de Petracos, un yacimiento con arte rupestre declarado Bien de Interés Cultural y Patrimonio de la Humanidad en Castell de Castells (Alicante), es una de las joyas del patrimonio histórico valenciano, ya que se trata de uno de los mejores ejemplos en toda Europa de Arte Macroesquemático y está considerado como el Altamira del Neolítico. 

El yacimiento, que toma nombre de la partida donde se encuentra, se localiza a unos kilómetros de la población y a 500 metros sobre el nivel del mar, en la margen izquierda del Barranc de Malafi. Su acceso se realiza a través de una pista rodada que, partiendo del kilómetro 7 de la carretera de Benichembla a Castells de Castells, comunica la partida donde se encuentra el yacimiento con el Término de La Vall d’Ebo. La situación exacta de sus coordenadas cartográficas es 38º 45′ 38″ lat. N. y 03º 30′ 19″ long. E. del meridiano de Madrid.


Fue descubierto en 1980 por miembros del Centre d’Estudis Contestans, y está compuesto por ocho abrigos de los que cinco presentan motivos pintados de rojo intenso perfectamente visibles. En Pla de Petracos, las realizaciones macroesquemáticas -con una antigüedad de 8.000 años- se observan bien en cuatro abrigos próximos, destacando la representación de la figura del orante por su tamaño y posición centrada. Enfrente del mismo, a unos metros de la pared rocosa, sobresale en el terreno una gran piedra que podría tener relación con el significado de las representaciones pictóricas.

En los alrededores, hay diversas masías, casetas –y una antigua ermita– dignas de ver, donde se conserva aún la arquitectura tradicional ligada a los campos de esta zona. Una ruta por la zona, fácil y sencilla, es la que podemos ver en Wikiloc gracias a Trikineitor.

En un abrigo, separado de ese conjunto, se descubrió un pequeño pero excepcional motivo de Arte Levantino (de 3.000 años de antigüedad): un ciervo herido, que quizá formara parte de una escena de caza de la que sólo se ha conservado la presa. Se trata de una manifestación prehistórica cronológicamente posterior a las propias del Arte Macroesquemático.

En el Pla de Petracos, el sábado 21 de noviembre de 1609, tuvo lugar la batalla de Petracos, una de las batallas más importantes entre los moriscos rebeldes, quienes se negaban a ser expulsados tras el Real Decreto, y cristianos del antiguo Reino de Valencia. 

En los tiempos en que se realizaron las pinturas era un santuario: un lugar de encuentro y culto de gentes unidas por profundas creencias, en las que la fertilidad y la fecundidad, el ciclo agrícola o los vínculos familiares cobraban un especial protagonismo.

A pesar de ser de fácil acceso, existe un vallado para preservar la entrada directa al lugar, así como para proteger las pinturas y los accesos al conjunto. Desde él podremos admirar esta joya a cielo abierto desde un pequeño mirador habilitado, en el cual se disponen reproducciones en distintos paneles. Es recomendable utilizar prismáticos, cámara con objetivo de largo alcance y evitar las horas de sol directo en las rocas. Es, por así decirlo, una manera de que este arte se conserve y llegue intacto a futuras generaciones.

 

 

Fuentes:

 

 

 

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