Castellón destaca por su gran número de esculturas repartidas por toda la ciudad. Según una guía urbana elaborada en 2013 por Patricia Mir Soria y Carolina Marzà Clement, existen nada menos que 111 esculturas catalogadas en su entorno urbano. Entre todas ellas, cabe destacar la escultura de hierro más alta de Europa: el Tombatossals.
Esta obra monumental se encuentra en la avenida Mare de Déu del Lledó, en la intersección con la calle María Rosa Molás. Representa al legendario Tombatossals, personaje mitológico principal de la novela homónima escrita por Josep Pascual Tirado en 1930. El gigante de hierro, que mide más de 20 metros de altura y pesa 20 toneladas, fue forjado a golpe de martillo. Es tal su envergadura que los peatones pueden pasar entre sus piernas sin tocarla.


Tombatossals es un gigante bueno que con la ayuda de sus amigos hace posible la fundación de la ciudad de Castellón de la Plana. Nace fruto del amor entre la Penyeta Roja y el Tossal Gros durante una fuerte tempestad producida por Bufanúvols a petición del segundo. En aquella tempestad, todos los vientos excepto la Tramuntana por alocada y peligrosa fueron convocados, y se arremolinaron en el cielo descargando una tempestad que arrastró una gran cantidad de piedras montaña abajo, hacia el valle que les separaba. Del montón de piedras se levanta, con los primeros rayos de sol, su querido hijo Tombatossals, que como su nombre indica, tenía la fuerza suficiente para levantar o tumbar las montañas.
Con el tiempo hará un montón de amigos también gigantes, estableciéndose todos en La Cova de les Maravelles. Así Tombatossals, su gran amigo Cagueme, Bufanúbols y el Arrancapins vivieron como buenos hermanos dentro de la cueva hasta que los hijos del Rei Barbut solicitaron su ayuda para arreglar los asuntos agrarios del reino, pero la cosa se complicó y todos se vieron envueltos en una gran aventura.

La escultura fue encargada al artista sevillano Melchor Zapata con motivo del 750 aniversario de la fundación de Castellón. Esta pieza no fue la única obra conmemorativa que se le encomendó: el proyecto incluyó también otras dos de personajes vinculados al universo de Tombatossals.
Por un lado, a escasa distancia, en la calle Carlos Fabra Andrés, se encuentra la segunda: Arrancapins, representado arrodillado frente a un árbol que acaba de arrancar del suelo, mientras Tombatossals lo observa desde lejos. Esta pieza se eleva sobre una base que refuerza su presencia.
Muy cerca, también en la misma calle, se alza la tercera creación de Zapata: Bufanuvols, una obra de hierro de 4 metros de alto por 3 de ancho, con un peso de 3 toneladas. Destaca por su composición artística que combina elementos clásicos en el tratamiento de la cabeza con un lenguaje corporal más moderno y expresivo.
Hay tantas esculturas a lo largo de Castellón que existen hasta 7 itinerarios en 8 rutas diferentes para recorrerlas todas. Los amantes del arte al aire libre disfrutarán deambulando por sus calles visitando el centenar de monumentos, de los cuales, 22 están situados en grandes rotondas.
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