- El Castell del Rebollet se asienta, posiblemente, sobre un antiguo poblado de la Edad del Bronce, según restos arqueológicos encontrados en el recinto.
- Declarado Bien de Interés Cultural (BIC), el castillo se encuentra en un enclave privilegiado, en montaña y cerca del mar, pudiendo divisar claramente la costa.
- La fortaleza conserva parte de la torre del homenaje, probablemente del siglo XV. Adosado a los muros laterales de la torre se observa la muralla, en la parte interior de la cual hay un aljibe hecho de tapia y junto a este una torre de vigilancia. Adosadas al paramento del recinto amurallado aparecen una serie de torres de época cristiana más tardía.
- Para conocer el castillo os animamos a realizar la sencilla ruta de Wikiloc | Ruta Senda al Castell del Rebollet, la Font d´En Carròs (SL-CV 60, septiembre 2025).
El Castell del Rebollet, declarado Bien de Interés Cultural, se alza en un enclave privilegiado sobre un montículo de 149 metros de altura, dominando la costa y la montaña desde un rincón del término de La Font d’En Carròs.
Su historia se remonta a tiempos muy antiguos: restos arqueológicos, como dientes de hoz y fragmentos de cerámica hecha a mano, indican que la zona estuvo habitada desde la Edad del Bronce valenciana. Durante la época romana, bajo los emperadores Augusto, Claudio, Tiberio, Galba y Vespasiano, el lugar ya era conocido como Rebollet, aunque estos vestigios antiguos han desaparecido o quedaron ocultos bajo las construcciones medievales que conformaron el castillo y su poblado.
Con la invasión árabe de 711, los sarracenos se establecieron en el Castell del Rebollet y en La Font d’En Carròs, marcando un periodo de ocupación que perduró hasta la llegada de la Reconquista cristiana. En 1239, durante la reconquista del reino de Valencia, D. Pedro Ximenez Carròs tomó el castillo tras un asedio militar, contando con el apoyo de 225 caballeros, 500 infantes y una compañía de almogávares. Jaime I de Aragón, agradecido por sus servicios, otorgó en 1240 la señoría del castillo y la villa a Carròs, quien decidió fortificar la construcción y levantar una iglesia dentro del recinto.
El castillo vivió momentos de destrucción y reconstrucción a lo largo de los siglos. Durante la guerra promovida por Pedro I de Aragón, en 1364, fue ocupado por el rey de Castilla y parcialmente destruido. Cuatro años después, D. Berenguer de Vilaragut lo reedificó, otorgando a los habitantes de la baronía derechos sobre tierras, caminos y acequias, garantizando así la vida del poblado que se desarrollaba en su interior. La iglesia del castillo, dedicada a San Nicolás, contaba con capillas de la Virgen del Rebollet y Nuestra Señora del Remedio, y un panteón para los señores Carròs, reflejando la importancia religiosa y social del lugar.
A lo largo de los siglos XIV y XV, el castillo y la baronía pasaron por distintas manos: desde la familia Carròs a los Centelles, y finalmente a la Casa de Borja (Duques de Gandía), consolidando su posición en la región. En 1598, fuertes terremotos destruyeron gran parte de la construcción, obligando a trasladar frailes y las imágenes religiosas que se conservaban, incluyendo la Virgen del Rebollet y la Virgen del Remedio, a iglesias cercanas en Oliva y La Font d’En Carròs. Pese a la ruina, los vínculos nobiliarios y religiosos dejaron su huella en la historia local, hasta que el castillo quedó abandonado definitivamente.




Hoy, el Castillo del Rebollet se puede visitar parcialmente y aún conserva elementos significativos de su pasado militar y arquitectónico. El acceso principal, en forma de codo, está protegido por paramentos de ladrillo que defendían un paso de ronda de 80 centímetros. La torre del Homenaje, probablemente del siglo XV, muestra ladrillo con esquinas de sillares de piedra tosca y evidencias de reconstrucciones posteriores. El recinto, de aproximadamente 3.358 m², conserva murallas de tapial, un aljibe interior y varias torres de vigilancia, testigos silenciosos de su historia de fortaleza y señorío.
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Aunque el poblado medieval de Rebollet desapareció, la memoria del lugar perdura en documentos históricos, escrituras y relatos de sus antiguos moradores. Su estratégica ubicación, su compleja historia de señoríos y la riqueza de su arquitectura lo convierten en un referente del patrimonio histórico y cultural de La Safor, ofreciendo a quienes lo visitan una ventana al pasado y a la vida medieval en la comarca.
Cómo visitar el Castell del Rebollet:
La fortaleza se puede visitar fácilmente gracias a la ruta conocida como Senda del Castell del Rebollet, un recorrido circular de unos 4 kilómetros que arranca desde los restos de la Muralla del Rafalí (antiguo poblado morisco) y que podéis realizar gracias a nuestra propuesta de itinerario de Wikiloc | Ruta Senda al Castell del Rebollet, la Font d´En Carròs (SL-CV 60, septiembre 2025).
La Virgen del Rebollet: historia, devoción y patrimonio.
La Virgen del Rebollet, más conocida como Mare de Déu del Rebollet, es una de las imágenes marianas más antiguas de la Comunitat Valenciana. Se trata de una talla románica de madera de abedul, fechada entre finales del siglo XII y principios del XIII, con una altura aproximada de cuarenta centímetros. Representa a la Virgen sentada sobre un banco, con el Niño sobre sus rodillas, dándole el pecho izquierdo y ayudándolo con su mano derecha, reflejando la devoción profunda que los habitantes de la comarca han mantenido durante siglos.
Su datación es aproximada, por lo que es imposible afirmar que se trata de la imagen mariana más antigua de nuestra tierra. Lo que sí podemos afirmar es que es, junto con otras tallas como la Virgen del Patrocinio (Patrona principal de Foios) o la Virgen de las Batallas o de las Victorias (donada por Jaume I a Valencia y hoy venerada en la iglesia de San Andrés Apóstol de la calle Colón), una de las más antiguas.

La talla de la Virgen posee un hueco en la parte posterior que albergaba una pieza de hierro fijada con clavos y dotada de una anilla. Aunque se desconoce su función exacta, se piensa que servía para sujetarla a un palo o mástil, probablemente con fines de transporte o protección durante las batallas.
Originalmente, la imagen se encontraba en la iglesia de San Nicolás dentro del Castell del Rebollet, custodiada por los caballeros de la Reconquista. Era venerada desde al menos 1270, participando en procesiones y actos de culto, especialmente durante calamidades y peregrinajes. Su importancia trascendía lo religioso: era un símbolo de protección y unidad para los pobladores de Rebollet y sus alrededores.
Tras la destrucción del castillo por un fuerte terremoto a finales del siglo XVI, la talla fue trasladada al convento franciscano de Oliva, hoy convertido en iglesia, donde se venera actualmente. Este templo, la construcción religiosa más antigua de Oliva, alberga además varios retablos, un zócalo de Manises y el mueble del órgano, todos del siglo XVIII, combinando así la riqueza artística con el valor histórico de la imagen.
A comienzos de 1999, la Virgen fue sometida a un meticuloso proceso de restauración en el Centro de Restauración de la Comunitat Valenciana. Antes de esta intervención, la imagen solía lucir elaborados trajes, peluca y corona de plata, elementos que, lejos de protegerla, habían deteriorado aún más su estado de conservación. Por este motivo, se decidió que tras la restauración no se emplearían estos adornos. La preciosa talla románica, originalmente concebida como una escultura sedente, estaba cubierta con mantos e indumentarias que ocultaban su verdadera belleza y valor histórico, dando la impresión de ser una diminuta figura casi de pie. Además, en época de fiestas, la imagen solía ser maquillada, reflejo del espíritu barroco que predominó durante largo tiempo y que modificó la manera en que se veneraba la Virgen.
La devoción popular continúa viva en Oliva, con la celebración anual de la fiesta de Nuestra Señora del Rebollet, patrona de la ciudad. La festividad comienza con la peregrinación desde la plaza de Santa María, donde los participantes eligen una caña de la que cuelga una calabaza. La Virgen es conducida en carreta hasta la vecina población de La Font d’En Carròs, donde se encuentra el Castell del Rebollet, lugar de veneración original. Allí se celebra una misa, seguida de reparto de bebida y fruta, y se canta la aurora, una manifestación de alegría y devoción que congrega a habitantes de toda la comarca.
La imagen de la Virgen del Rebollet no solo conserva un gran valor histórico y artístico, sino que también simboliza la continuidad de la tradición y la fe popular, uniendo pasado y presente en cada peregrinación y celebración.
Rivalidad entre Oliva y la Font d´En Carròs por la talla de la virgen:
La Virgen del Rebollet no solo es una de las imágenes marianas más antiguas de la Comunidad Valenciana, sino también protagonista de un curioso y largo conflicto entre Oliva y La Font d’En Carròs. Según la tradición, la talla fue encontrada por pastores y llevada al poblado del Rebollet, donde permaneció en la capilla del castillo, situado en el actual término de La Font d’En Carròs, a pocos kilómetros de Oliva.
En 1598, un terremoto destruyó el castillo y gran parte del poblado. Sus habitantes se dispersaron entre las poblaciones cercanas, y los vecinos de La Font d’En Carròs conservaron inicialmente la Virgen, junto con las alhajas y enseres de la capilla. La imagen pasó así a la iglesia parroquial, dando inicio a un litigio con la ciudad de Oliva, que reclamaba su custodia por ser cabeza del condado y contar con una cofradía de veneración histórica.
El pleito se resolvió el 20 de julio de 1601 a favor de Oliva, con tres disposiciones clave: la Virgen debía permanecer en el convento de frailes franciscanos, solo podía salir en grandes ocasiones y su entrada y salida debía registrarse mediante acta notarial. Cumplir la sentencia no fue sencillo: los vecinos de La Font d’En Carròs se resistieron, y fue necesaria la intervención de los soldados del Conde de Oliva y los franciscanos para trasladar la imagen.
Finalmente, el 4 de octubre de 1606, la Virgen quedó en el convento de Santa María del Pi, reconstruido tras el terremoto. Solo hubo excepciones temporales: durante la desamortización de Mendizábal (1836-1855) fue trasladada a la iglesia de Santa María, y durante la Guerra Civil estuvo escondida por vecinos y vicarios, regresando después a su emplazamiento actual.
El 8 de septiembre de 1999, la Virgen del Rebollet fue coronada canónicamente, en un acto presidido por el arzobispo de Valencia y las autoridades locales. Hoy, la imagen se conserva en su camerino del altar mayor del antiguo convento, conocido como Iglesia del Rebollet, y solo se traslada durante las fiestas patronales, del 29 de agosto al 8 de septiembre, para ser venerada por toda la ciudad.
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