- La próxima visita guiada se realiza el sábado 30 de mayo a las 10:30 horas con donativo de 2,50 euros que incluye degustación de productos monásticos en la Masía Mas de Zampa, un rincón muy bonito anexo al monasterio (visita de 1 hora y 30 minutos). Plazas limitadas. Las reservas se realizan por WhatsApp (622 307 544) a la atención de María.
Si hay un lugar en Benaguasil donde la historia, la espiritualidad y la serenidad se entrelazan de manera única, ese rincón es el Monasterio Cisterciense de Santa María de Gratia Dei. Fundado en el año 1265 por Teresa Gil de Vidaure, noble navarra y tercera esposa de Jaume I de Aragón, este monasterio es hoy un testigo silencioso de siglos de historia y devoción.
De Valencia a Benaguasil: un viaje a través de los siglos.
Originalmente ubicado en Valencia capital, en la zona de la Zaydía (a orillas del antiguo cauce del Turia hoy convertido en jardín), el monasterio ha vivido varias reconstrucciones. Fue destruido en el año 1810 durante la Guerra de la Independencia española al mismo tiempo que el Palacio del Real de Valencia y otras edificaciones extramuros para intentar frenar el avance de las tropas napoleónicas.
Reconstruido entre 1816 y 1827, y nuevamente entre 1876 y 1879, sufrió daños durante la Guerra Civil española y la riada de 1957, siendo finalmente el monasterio demolido en 1962 por su estado de ruina, hecho por el cual la comunidad se trasladó en 1965 a Benaguasil, donde mantiene su vida monacal bajo el nombre original de “Gratia Dei”.
Teresa Gil de Vidaure: nobleza, pasión y devoción:
Teresa Gil de Vidaure no fue una mujer cualquiera en la historia medieval de Aragón. Hija de una familia noble navarra, llegó a cautivar a Jaime I desde muy joven, si bien terminó casándose con Violante de Hungría en diciembre de 1235 hasta que esta fallecería en 1251. Muerta la reina, Jaume I y Teresa rehacen la relación con matices: aunque la relación con el monarca no se consagró por la iglesia, sí quedó legitimada por su unión y descendencia: de su relación nacieron Jaime de Jérica y Pedro de Ayerbe.
Tras ser apartada por el rey, Teresa se retiró al monasterio que ella misma había fundado, dedicando el resto de su vida a la contemplación y a la obra religiosa. Falleció en 1285, y sus restos, reconocidos por su supuesta incorruptibilidad, descansan hoy en el monasterio de Benaguasil, protegidos bajo una elegante urna de damasco carmesí (cabe decir que los restos de la que fuera tercera esposa de Jaume I estuvieron antes acompañados, en el monasterio de Valencia antes de su traslado a Benaguasil, por sus hijos Jaime I de Jérica y Pedro I de Ayerbe y las esposas de ambos).
Cada año, la villa de Jérica rinde homenaje a Teresa Gil de Vidaure con una gran fiesta que combina historia, cultura y diversión. La Feria de Artesanía y Turismo «Mercado Medieval Dª Teresa Gil de Vidaure» se celebra en el casco antiguo de Jérica, generalmente a principios de julio, y recrea la época medieval con ambientación, espectáculos de calle, teatro, música y puestos de artesanía. Este evento conmemora a la primera señora de la villa tras la donación del rey Jaime I y se ha convertido en uno de los acontecimientos más importantes del verano en la comarca del Alto Palancia, ofreciendo a vecinos y visitantes una experiencia histórica y festiva única.
Hospedería monástica: retiro, meditación y tranquilidad.
El monasterio ofrece una hospedería dirigida por la hermana Raquel, pensada para quienes buscan un retiro espiritual, meditación o simplemente unos días de tranquilidad en contacto con la naturaleza y la historia. La hospedería dispone de cinco habitaciones con WC completo y climatización, salón de estar, cocina equipada, biblioteca y pinada para pasear entre naranjos, con el aroma del azahar como protagonista.
El servicio incluye pensión completa con comida casera, abundante y deliciosa. La estancia tiene un precio de 40 € por persona, ideal para disfrutar de un espacio de recogimiento y contemplación, donde la vida monástica y la espiritualidad se sienten en cada rincón. Para reservas y consultas, se puede contactar directamente con la hermana Raquel en el teléfono 962 730 711.
Tienda monástica: tradición y artesanía.
La visita al monasterio también permite acercarse a la vida cotidiana de las monjas a través de su tienda. Aquí se pueden encontrar dulces naturales, mermeladas, polvorones, velas, bisutería, orfebrería, iconos y ropa de bebé, todo elaborado por la comunidad.
El lugar es, sin duda, un rincón que refleja el espíritu de trabajo y dedicación de estas mujeres, y ofrece a los visitantes un recuerdo único de su paso por el monasterio (el teléfono de la tiendecita es el 660 233 182).
Iglesia y oficios: belleza y recogimiento.
La iglesia del monasterio, con un sagrario histórico tras el altar, invita a participar en los oficios divinos. Los cantos de las monjas, siguiendo la Regla de San Benito, transmiten paz, recogimiento y belleza, una experiencia que impacta tanto a creyentes como a quienes buscan un momento de silencio y contemplación.

Visitas guiadas y degustaciones:
La próxima visita guiada será el sábado 30 de mayo de 2026. Durante el recorrido se conocerá la historia del monasterio, su fundadora y la labor de las hermanas cistercienses. Además, se podrá disfrutar de una exposición de artesanía monástica navideña y degustar productos elaborados por la comunidad, acompañados de mermelada y vino.
El objetivo principal de estas visitas es acercar al público al Monasterio, mostrar su importancia en la historia de Valencia, dar a conocer la vida y el trabajo de las hermanas cistercienses y permitir contemplar la tumba de doña Teresa, fundadora del convento.
Las plazas son limitadas, con donativo que incluye degustación. Las reservas se realizan por WhatsApp (622 307 544) o correo electrónico (infocisterva@gmail.com) a la atención de María.
Por cierto: también se realizan visitas guiadas para grupos de lunes a sábado, de 10:00 a 13:00 y de 16:00 a 19:00 horas, con posibilidad de asistir a los oficios divinos, siguiendo el ritmo del canto cisterciense.
Un viaje a la historia y a la espiritualidad:
Con más de siete siglos de vida contemplativa, el Monasterio Cisterciense Santa María de Gratia Dei es un espacio que sigue la obra creada por Teresa Gil de Vidaure. La hospedería, la tienda y la iglesia forman un conjunto que invita a conocer, meditar y disfrutar de la riqueza histórica y espiritual que ofrece Benaguasil. Y es que una visita aquí no solo permite viajar al pasado, sino también vivir una experiencia de recogimiento y belleza que permanece mucho después de cruzar sus puertas.
Junto al monasterio se encuentra la llamada masía cisterciense «Mas de Zampa», un alojamiento para grupos que dispone de tres comedores y tres dormitorios comunes con capacidad de entre 30 y 50 personas, salas de reuniones para 10 y 20 plazas, y una capilla para 25 personas. También cuenta con zonas de acampada (aproximadamente cinco tiendas), áreas de esparcimiento y juegos, instalaciones deportivas como campo de fútbol, teatro, aparcamiento y acceso a un río (la asistencia religiosa está vinculada al monasterio cisterciense colindante).

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