Un 10 de noviembre de 1915 abría sus puertas, por primera vez, el Teatro Olympia. Si uno va hasta la prensa histórica de la fecha, del día siguiente, puede leer en Las Provincias:

“. . . Ayer, como se había dispuesto, verificóse la inauguración de la sala de espectáculos Olympia. El teatro presentaba brillante aspecto. A las puertas agolpábase mucha concurrencia y muchos curiosos, que admiraban la iluminación y el aspecto de la nueva sala.

La concurrencia fue mucha: veíanse, en las localidades preferentes, á las personalidades más distinguidas de Valencia; y la sala, brillantemente iluminada, ofrecía el aspecto de la mayor distinción. Sonaron los timbres, apareció el maestro, señor Panizza, y se hizo el silencia. Empezó la inauguración de la sala con una obra famosa cómica de Rossini: “Il barbiere di Siviglia” (el barbero de Sevilla). Sonó la obertura, corrióse el telón, y apareció la diminuta escena, con decoración bonita.

La aparición de Stracciari había producido expectación general. A las primeras notas había conquistado por completo al público. ¡Es un gran artista! Pocas veces habrá venido á Valencia un artista como éste, tan completo, tan perfecto. Sabe graduar con sin igual maestría todos los matices; sabe tener pendiente al público de su voz, de su gesto, de su palabra; sabe convertir el detalle más insignificante en un gran momento de arte; sabe cantar sin esfuerzos estériles, con maestría soberana…Desde luego, como flexibilidad de ingenio no hemos visto aquí ninguno que pueda comparársele; basta recordar la frase “donne, donne” en el acto segundo, repetida con tan diferente acento, con tanta intención; porque Stracciari, no solamente es un gran cantante, sino un actor maravilloso. Su voz, de timbre simpático, clara, rotunda, su pronunciación exquisita, su fraseo musical admirable, son otros tantos momentos que subrayan al público. Anoche hubo aplausos y ovaciones continuadas para el famoso barítono: todos bien merecidos.

Grazziella Pareto es otra gran figura lírica, una cantante española de mérito singular. Su voz, dulce, fina, bien timbrada, su agilidad y afinación, su escuela perfecta, todo ella da como resultado una interpretación felicísima del papel de Rosina, al que da graciosas notas la actriz. También causo la mejor impresión en el público, y á las primeras notas empezó á escuchar aplausos. El vals que cantó en el tercer acto, á pesar de ser bien conocido, tuvo momentos en que resultaba nuevo, por las inflexiones y variaciones felices que supo darle la artista. Naturalmente, tuvo que repetirlo entre atronadores aplausos. Además, vistió la obra con propiedad y un arte verdaderamente digno de todo elogio.

El tenor señor Giorgenshy posee una voz de escaso volumen. Lució, particularmente, sus cualidades, en el acto segundo. El bajo Torres de Luna hizo un don Basilio, que fue aplaudido. El director de orquesta, señor Panizza, mostró especial cuidado en dar vigor al ritmo, y llevó bien la orquesta.

En resumen: un triunfo justificado para Stracciari y para la Pareto . . .”

Las Provincias, 11 de noviembre de 1915.

Otro artículo que nos habla también de su inauguración es el de la “valenciablancoynegro.blogspot.com.es“.

1915 – Inauguración Teatro Olympia

Y es que, en su siglo de existencia, primero como teatro, después cine y, finalmente, de nuevo teatro, el Olympia ha formado parte de la vida de los valencianos durante este primer centenario.

Construido sobre el solar que ocupaba el antiguo Convento de San Gregorio en la calle de San Vicente, un lugar con una historia curiosa como ya os contamos en el artículo de “el burdel más grande de Europa estaba en Valencia. Aquel espacio, antes de convertirse en el Olympia, tiene una gran historia a sus espaldas. El que fuera lugar de acogida para mujeres pecadoras Hermanas Arrepentidas, fue también presidio hasta el año de su derribo, en 1911.

Curiosamente, las últimas prostitutas “del gran burdel de Valencia”, fueron enviadas a la llamada Casa de las Repenides (Casa de las arrepentidas), que luego fue llamada Casa/Convento de San Gregorio, donde justamente hoy se encuentra el Teatro Olympia de Valencia, en la céntrica calle de San Vicente.

Fuente: valenciaysuhistoria.blogspot.com

Fuente: valenciaysuhistoria.blogspot.com

Tras encargarse el proyecto, fechado en 1914, al arquitecto don Vicente Rodríguez Martín, el Olympia abrió sus puertas un 10 de noviembre de 1915 con la ópera de Rossini “El barbero de Sevilla”, en la que participaba también la soprano valenciana María Llácer. De su arquitectura nos habla con todo detalle César Mifsut García, a través del registro de Arquitectura del Siglo XX en la Comunidad Valenciana.

La alta sociedad valenciana sería testigo de un hito que ha marcado los tiempos modernos de la ciudad. Como bien nos cuenta un artículo de la “Universitat de València”, realizado con motivo de la Exposición de “Cien años en escena. 1916 – 2016”: 

“. . .fue el innovador sistema de iluminación, el moderno bar instalado en el sótano y los elegantes frisos y pinturas del amplio vestíbulo, donde, “costumbre modernísima”, se han instalado vitrinas expositoras de selectos productos comerciales. Entre los adelantos del teatro, la prensa no menciona la cabina de proyección de cine, un arte relativamente nuevo con cada vez más adeptos. Pero lo cierto es que, apenas apagados los ecos de la lírica, se proyecta Nerón y Agripina, un clásico del cine mudo italiano obra de Mario Caserini. Al cine le sigue el teatro: la compañía dirigida por María Guerrero y, a ésta, el baile innovador de Tórtola Valencia. Los empresarios encargados de la explotación del teatro, Francisco Martí y Vicente Such, no han podido organizar mejor comienzo. . .”

1915 – Cafetería Teatro Olympia. Fuente: http://valenciablancoynegro.blogspot.com.es/

1915 – Cafetería Teatro Olympia. Fuente: http://valenciablancoynegro.blogspot.com.es/

Eran los comienzos de aquel teatro. En su historia ha habido grandes momentos a recordar, como el atentado que sufre un gobernador a la salida de una representación teatral en 1921 perpetrado por sindicalistas, o como que, tras los intentos fallidos de competir con el cine, el Olympia acaba convirtiéndose finalmente en sala cinematográfica en el año 1924, momento en el cual toma sus riendas el distribuidor Ángel Pérez del Val. Desde aquel momento, el Olympia se convierte en un referente de las salas de cine de la ciudad, donde llega, incluso, a adelantarse a sus competidores al acondicionar tecnológicamente la sala al cine sonoro. Otro hito que nos recuerda el estudio, es que pocos meses antes del estallido de la Guerra Civil, el Olympia acoge el “star system” del cine español en Valencia con motivo de la celebración de la función número 100 de la película Morena Clara, de Florián Rey, producida por Cifesa.

El Olympia como cine. Fotografía sin citar fuente o autoría ubicada en el artículo de "TEATRO OLYMPIA: Cien años en escena. 1916 - 2016", Universitat de València.

El Olympia como cine. Fotografía sin citar fuente o autoría ubicada en el artículo de “TEATRO OLYMPIA: Cien años en escena. 1916 – 2016”, Universitat de València.

Continua como cine durante el franquismo, donde a partir de 1953 se hacen cargo del mismo Enrique Fayos y Espectáculos Callao Asociado, hasta llegar al otoño de 1984, momento en el cual las butacas del Olympia vuelven a acoger el teatro para gozo de los asistentes.

Muchos todavía recordarán al Olympia como cine, lugar donde se estrenaron grandes películas, mención especial a las de la gran productora valenciana CIFESA. Sin duda, en estos cien años de vida, el Olympia ha cautivado, ha sido ovacionado y “tomado” por todos aquellos que han vibrado en su interior con el cine y el teatro, con la magia del sexto y el séptimo arte.

 

Fotografía de portada:

  • verlanga.com, no indica la fuente original ni el autor de la foto.

Fuentes:

 

 

 

711 Compartir
Compartir706
Twittear5
WhatsApp
Email
711 Compartir
Compartir706
Twittear5
WhatsApp
Email