• NOTICIA ACTUALIZADA A 15 DE DICIEMBRE DE 2019 CON MOTIVO DE NUESTRA VISITA AL PALACIO DE SANTÁNGEL, DONDE SE UBICA EL RESTAURANTE LA LAMBRUSQUERÍA DE LA CALLE CABALLEROS Nº27 DE VALENCIA, DONDE SE SITÚA EL MURAL DE JOSEP RENAU.

El pasado 4 de diciembre de 2019 pudimos visitar junto a Antonio Marín el Palacio Santángel, lugar donde se ubica, en una de las habitaciones de la zona alta del palacete, las pinturas murales de Josep Renau (nuestras fotografías se encuentran en el álbum de Flickr).

La estancia, que llegó a ser baño incluso en el pasado cuando el palacio acogió otro restaurante -en la actualidad es el restaurante la Lambrusquería desde agosto de 2019-, es una pequeña sala colorida con pinturas murales en el techo y laterales donde se observan siluetas humanas, animales, un ser mitológico infernal, o una mujer desnuda y un niño sobre vegetación, entre otros motivos.

La obra, realizada por el conocido cartelista Josep Renau en los años 30 (una atribución dada por Manuel García, experto en la vida y obra de Renau), se trata de un encargo de los entonces propietarios del palacete ubicado en la calle Caballeros de Valencia al maestro Renau para la decoración de la estancia.

En años anteriores, la administración pública tuvo la oportunidad de hacerse con el palacio, puesto que en 2014 salió a la venta. Presidencia de la Generalitat Valenciana realizó una oferta a principios de 2019, cuyo precio ascendía a los 500.000 euros, pero el edificio fue a parar a manos privadas al final.

Tal y como se manifiesta en diversos y recientes de artículos de Las Provincias, como en el de Técnicos de Patrimonio analizan el estado del mural de Renau tras las críticas por su deterioro o en el de Nadie frena el deterioro del mural de Renau en Valencia, ya en 2015, el Consell Valencià de Cultura (CVC) alertó en mayo de ese año la situación del fresco del artista valenciano, donde se dijo que “las obras están muy repintadas y en mal estado debido a la ausencia de climatización y a un factor alto de humedad, por lo que si no se aborda una pronta restauración podrían perderse”, algo que en 2018 otros técnicos pudieron comprobar.

Desde esa recomendación, la de 2015, nadie ha hecho nada, donde ahora es observable que los mayores daños de la obra se encuentran en las paredes. De nada sirvió el intento de compra de la administración pública ni el gesto del Ayuntamiento de Valencia con el mural al declararlo Bien de Relevancia Local (BRL), algo que ya solicitó el Consell Valencià de Cultura (CVC), si no se aborda su salvaguarda y su conservación.

Ahora, desde nuestra visita, y las notas que Antonio Marín ha enviado a prensa, hemos conseguido que los diferentes medios consigan de nuevo pegar un tirón de orejas para que las instituciones públicas hagan algo. De momento, técnicos de la dirección general de Cultura y Patrimonio -equipados con cámaras de medidores de humedad- han visitado el palacete de Santángel, el cual acoge desde agosto el restaurante la Lambrusquería, para realizar un informe sobre las grietas, perdida de colorido y todo tipo de daños que ha sufrido la estancia ubicada en la tercera planta. Los expertos realizarán un informe que trasladarán a los propietarios del edificio a fin de poder realizar una correcta restauración.

Es necesaria una intervención urgente y que todo no quede sobre papel mojado, siendo preciso un convenio de colaboración entre las instituciones públicas competentes en el ámbito cultural con los actuales propietarios del palacio, hoy restaurante, con objeto de lograr su salvaguarda y la contemplación y disfrute de la obra una vez restaurada.

Tal y como don Antonio Marín comenta, quien nos acompañó durante la visita al restaurante para poder conocer de primera mano el estado de las pinturas murales de Renau, ¿para qué sirven las numerosas peticiones formuladas en tiempo y forma, a la Dirección General de Cultura y Patrimonio de la Generalitat Valenciana y al Ayuntamiento de Valencia, sino se actúa a tiempo? ¿Para qué sirve la Dirección General de Cultura y Patrimonio si no ha querido intervenir a pesar de las peticiones formuladas reiteradamente, y de forma oficial, en aras a evitar el deterioro ya evidente del Mural de Josep Renau ubicado en una de las estancias del Palacio de Santángel?

El propio Antonio, de forma personal y a través de una asociación en la defensa por el patrimonio, así como otras asociaciones propatrimonio como Círculo por la Defensa y Difusión del Patrimonio Cultural, han realizado numerosos y documentados escritos al respecto, y no es hasta ahora, cuando le ven las orejas al lobo y existe deterioro del mural, cuando los responsables institucionales no han empezado a moverse sin ser conscientes todavía que es necesario que tomen medidas urgentes.

La zona en la que se encuentra el mural de Josep Renau no está aún abierta al público, aunque los responsables del restaurante la Lambrusquería, situado en el palacete de la calle Caballeros, quieren convertirlo en un reclamo turístico para cenas para grupos y concertadas previamente. La Lambrusquería llegó después de que manos privadas comprarán el edificio un año antes. Anteriormente, en el inmueble que alberga el Renau también había estado abierto un restaurante de comida italiana. El mural se podía ver si acudías al enclave. Ahora, según los gerentes, la idea es que el salón sólo sea accesible para acontecimientos donde haya un grupo de personas.

 

Las Provincias, viernes 13 de diciembre de 2019

Es ahora, con la predisposición de los actuales propietarios, cuando toca mojarse y que todas las partes tengan comunicación para iniciar cuanto antes los trabajos de restauración, algo que llevan pidiendo numerosas personas desde hace tiempo, así como también un espacio museístico vivo, dinámico participativo y permanente para su figura, tal y como quería y repetía hasta la saciedad Renau en sus últimos años.

Sabias palabras las de don Antonio para despedirnos, donde nos insta a que cumplamos los anhelos y deseos del maestro Josep Renau, aprovechando que Valencia será capital mundial del diseño.

SI PINCHAS AQUÍ, PODRÁS VER EL REPORTAJE FOTOGRÁFICO REALIZADO EL 4 DE DICIEMBRE DE 2019 CON DON ANTONIO MARÍN SEGOVIA, Y TODO GRACIAS A LA COLABORACIÓN Y AUTORIZACIÓN DEL DUEÑO DEL LOCAL, DONDE SE PUEDE CONSTATAR EL GRAVE DETERIORO QUE SUFRE EL ÚNICO MURAL EXISTENTE EN ESPAÑA DEL ARTISTA VALENCIANO JOSEP RENAU.


NOTICIA DEL PASADO MARZO DE 2019:

  • El mural de Josep Renau, la única obra interior de toda España, sigue sin protección alguna, a pesar de que el actual consistorio manifestó que sería declarada Bien de Relevancia Local.
  • Cabe mencionar, sin embargo, que está incluido en el futuro PEP de Ciutat Vella como BRL, por lo que muy pronto estará protegido en cuanto se apruebe mencionado plan.
  • El fresco del pintor en Valencia lleva desde febrero de 2018 a la espera de ser catalogado para garantizar su conservación. Se encuentra ubicado en el baño de un antiguo palacete que en 2018 fue adquirido por un comprador privado, y su futura catalogación como BRL forma parte del Plan Especial de Protección de Ciutat Vella, tal y como podemos ver en http://pepciutatvella.paisatge.org/

En el tiempo de descuento. Así podría decirse de qué manera reaccionó el Ayuntamiento de Valencia, a través de las concejalías de Patrimonio y Recursos Culturales y de Desarrollo Urbano. Y todo para impulsar la declaración como Bien de Relevancia Local (BRL) de las pinturas murales y los elementos ornamentales vinculados a ellas en el Palacio de Santángel (en el Carrer Cavallers, 27) atribuidas al artista valenciano Josep Renau. De aquello mencionado en prensa en febrero de 2018, todavía nada de nada a día de hoy, ya que se está a la espera de la aprobación definitiva del PEP de Ciutat Vella.

Las prisas a última hora, por entonces, vinieron dadas tras las continuas reclamaciones, voces de alarma y tras saberse que el edificio tiene la venta prevista en marzo, a pesar de las insistentes denuncias de diversas asociaciones por la Defensa del Patrimonio durante años.

En febrero de 2018 se iniciaron los trámites urbanísticos oportunos para hacer esa declaración que garantizaría la protección de los elementos artísticos, cuyo valor fue avalado por varios informes del Consell Valencià de Cultura, de la Dirección Territorial de Educación, Investigación, Cultura y Deporte y del servicio municipal de Patrimonio Histórico y Artístico (PERO NÁ DE NÁ)

Por entonces, en declaraciones en la nota de prensa, la concejala de Patrimonio y Recursos Culturales, Glòria Tello, destacó el valor del conjunto artístico y explicó que “tanto la obra como los elementos ornamentales originales que forman parte de su programa decorativo y facilitan su lectura son merecedores de una protección patrimonial especial. Por eso hemos instado a su declaración como BRL. Este gobierno municipal ha procurado desde el primer día la atención y la protección necesarias para el patrimonio histórico, cultural y artístico de nuestra ciudad y continuaremos haciéndolo”, recordando varias intervenciones municipales, como por ejemplo las contempladas en el Plan de Recuperación del Patrimonio, que ya permitió recuperar varias esculturas y fuentes de la ciudad.

La tramitación iniciada en febrero de 2018 corresponde a la Concejalía de Desarrollo Urbano, coordinada por el concejal Vicent Sarriá, quien afirmó que “desde el hallazgo de las pinturas hemos trabajado para su protección, que actualmente está garantizada. Con este trámite aumentamos la protección del edificio que las acoge, al declarar BRL una obra de un pintor valenciano de la talla de Renau, como se merece”.

Estas declaraciones de Sarriá, sin embargo, son totalmente falsas, pues las propias asociaciones que llevan tiempo dando la voz de alarma saben de primera mano que jamás antes, a pesar de haberse informado al ayuntamiento de dicha joya, han recibido respuesta alguna, tal y como vemos en http://agendacomunistavalencia.blogspot.com.es.

La obra de Renau está formada por cuatro pinturas murales en pared y cuatro plafones en techo de forma hexagonal regular, según parece, pintados sobre lienzo.


El olvido del mural que Josep Renau dejó en Valencia, la única obra interior de toda España (artículo de junio de 2017):

Años de silencio y de abandono. Así continua la única obra interior que se conserva en la ciudad de Valencia (y en toda España) del pintor valenciano Josep Renau, un colorido mural situado en el cuarto de baño de un edificio de la calle Caballeros: el antiguo Palau de Santángel.

Este precioso mural, singular en la ciudad, se encuentra en el interior del edificio de la calle Caballeros número 27, el antiguo Palau de Santángel, concretamente en el lavabo del bajo que allá por 2008, con motivo del reciente centenario del nacimiento del artista, fue descubierto por Manuel García, un estudioso de la vida y obra de Renau.

En aquel momento, parte el edificio fue convertido en un restaurante italiano llamado “La Mamma”, aquel que cerró hace ya 2 años, en 2015. Desde entonces, la pelota ha ido pasando de unos a otros y el mural sigue ahí, en el olvido y sin restaurarse.

La cronología desde el cierre del restaurante, durante este tiempo de indiferencia y falta de amor por el patrimonio valenciano, ha seguido un curso evidente de abandono donde nadie se moja: la propietaria del inmueble, que sigue a la venta, pasó un concurso de acreedores y no ha tomado medidas para una obra que necesita de una intervención urgente debido a los signos de seria degradación; el Consell Valencià de Cultura (CVC), hace años, propuso la extracción de la obra de Renau mediante una petición a la Conselleria; ésta, la Conselleria de Educación, Investigación, Cultura y Deporte, descartó su extracción tras un informe porque el edificio y la pintura cuentan con protección arquitectónica, aunque manifestaron que “vigilarían para que estuviera en buen estado” (si lo hacen como con otros inmuebles o bienes protegidos, la llevamos clara, ya que no han instado a la propietaria a su recuperación); en 2016, Antonio Marín Segovia, presidente de ARC Constantí Llombart, solicitó una actuación a la Dirección General de Cultura y Patrimonio, siendo contestado con “se ha solicitado al ayuntamiento de Valencia a que proceda a realizar las anotaciones oportunas en la correspondiente ficha de catálogo del Inmueble, a efectos de su conservación”; y, por último, hace apenas unos días, la “Associació Cultural i Republicana Constantí Llombart” ha pedido, de nuevo, a la Directora General de Cultura y Patrimonio de la Generalitat de la Comunidad Valenciana, Carmen Amoraga, una solicitud de entrevista para tratar de forma urgente, entre otros asuntos, la recuperación de este mural antes de que sea demasiado tarde.

Para quien no lo sepa, Josep Renau Berenguer (Valencia, 17 de mayo de 1907 – Berlín Este, Alemania Oriental, 11 de noviembre de 1982) fue un pintor, fotomontador, muralista y militante comunista español, hijo de José Renau Montoro, profesor de dibujo en la Escuela de Bellas Artes de San Carlos de Valencia. Además, Renau fue Director General de Bellas Artes en el periodo de 1936-39, durante la Segunda República española, y es considerado uno de los grandes pioneros del diseño gráfico.

Sobre la obra en cuestión que nos atañe en este artículo, un mural colorido y oculto durante décadas en un cuarto de baño del antiguo Palau de Santángel, se representa 4 escenas en el techo, sobre otras en la pared, donde puede observarse una estética y gustos de la época, en este caso a petición de los dueños del inmueble.

En las escenas puede observarse una mujer desnuda sobre un cisne; una mujer desnuda con dos peces tocando lo que parece ser un “horagai”, un instrumento de viento con forma de caracola; una mujer desnuda y un niño sobre vegetación; y un ser mitológico e infernal, rodeado de fuego y dos aves, tocando un instrumento que parece ser una “flauta de pan”. Todas ellas, las 4, rodeadas a su alrededor, en las paredes, de vegetación, arqueros, más animales y mujeres desnudas. 

Detalles del Mural de Josep Renau en el Palau de Santángel de Valencia. Foto Antonio Marín Segovia

Detalles del Mural de Josep Renau en el Palau de Sant Ángel de Valencia. Foto Antonio Marín Segovia

El edificio donde se encuentra el mural fue encargado al maestro de obras Ricardo Cerdá Cardona y financiado por el hacendado Luis Cuñat Sorní, propietario de terrenos de la comarcas de la Ribera Alta y la Vall d´ Albaida, siendo construido en el año 1917 y terminado en 1922, según consta en la documentación del proyecto de rehabilitación de “Vetges Tu i Mediterrània” en 1994.

El mural, sin embargo, fue realizado tiempo después, en los años 30 durante la II República española a partir de la primera reforma del inmueble, siendo ésta realizada por Luis Cuñat Sorní y su esposa Virginia Ferris, responsable de la estancia de baño en la que se optó por incluir el mural de Renau, quien ayudó a decorar y dar personalidad art déco con puertas lacadas y mármoles de colores.

Ya más cerca en tiempo, en 2008, tal y como afirmó Miguel García, un estudioso valenciano y especialista de la vida del artista, quien atribuyó la obra a Renau, dijo que “el cuarto de baño fue concebido casi como una pieza de museo, con elementos decorativos y ornamentales de todo tipo, incluyendo el lavabo y la bañera”, quien para afirmar sus palabras se amparó en las similitudes con otras de la misma época y en el mismo contexto social.

Pedimos, desde nuestro humilde blog, como llevan años haciendo el Consell Valencià de Cultura (CVC), la Associació Cultural i Republicana Constantí Llombart y Circulo por la Defensa y Difusión del Patrimonio Cultural, que las instituciones públicas competentes en esta materia insten a la propietaria a una restauración urgente o, en su defecto, que realicen las medidas oportunas para recuperar esta joya única en nuestro país.

Escrito sobre La Generalitat Valenciana no se “moja” para salvar el mural de Renau en Valencia

 

 

 

Fuentes (recuerda mencionar estas fuentes si las tomas, puesto que se encuentran bajo diferentes licencias Creative Commons): 

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