El Fornet de la Neu de Agullent es uno de los símbolos de la población. Construido entre los siglos XV y XVI, se trata de un gran patrimonio valenciano de pequeñas dimensiones que es rematado con una bóveda.

Es el claro ejemplo, y más cercano de este pueblo de la provincia de Valencia al estar situado casi a las afueras junto al polideportivo y la piscina de Agullent, de la actividad del comercio ya extinguido de la nieve.

Cabe decir que, aun cuando ha sido catalogado como una de las 137 “caves” censadas en el sector Bético Meridional, su actividad era estrictamente a nivel local, donde su hermano más cercano, el cual sí trajinaba nieve hasta Xàtiva, lo encontramos a pocos cientos de metros rodeado de una antigua cantera y en plena naturaleza: la Cava de la Pedrera.

Cuando estuvo en funcionamiento, el Fornet de la Neu suministró hielo a la población aproximadamente desde el 1 de mayo al 1 de noviembre, de primavera a otoño.

El comercio de la nieve en la Comunidad Valenciana fue muy importante, tanto que, además del uso familiar, propició la creación de decenas de puestos de trabajo indirectos como la congelación de alimentos o la preparación y venta de helados y horchatas. 

 

 

 

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