En la provincia de Castellón existen numerosos árboles monumentales y de gran envergadura, aunque existe uno muy especial, y muy querido, en el término municipal de Culla que, tras nuestra visita, pudimos comprobar la magia que tiene este monumento natural.
Hablamos de Carrasca de Culla, un gran árbol monumental y singular que cuenta con más de 500 años de vida, un tronco de unos 6,5 metros de perímetro, una altura de más de 23 metros y, ojo, un peso cercano a 75 toneladas. Espectacular.
No de su importancia pero si de la de esta tierra ya hablaba el botánico Cavanilles, quien narraba en el siglo XVIII que Culla era tierra de grandes carrascas y robles, por lo que os podéis imaginar la importancia que tuvo este tipo de árboles por toda la zona.
Para quien quiera visitar la carrasca decir que se encuentra en propiedad privada -pertenece a la familia Bellés-Climent y se ubica en la Masía Clapés-. Sin embargo, se puede ver perfectamente desde la valla a pocos metros y así admirar toda su grandeza.
La Carrasca de Culla está situada en la carretera de La Torre d’En Besora a Culla, a 4 kilómetros del pueblo, muy cerquita del Rivet de Benassal y la Font d´En Segures, por lo que podéis complementar la visita. Y ojo, junto a ella está el estupendo restaurante la Carrasca, el cual es una pasada su cocina. Podemos dar fe de nuestra visita a este rincón de obligada peregrinación gastronómica (la cuajada de turrón con miel está espectacular), donde podéis ver las fotos de la Carrasca de Culla y del restaurante en nuestra publicación de Instagram.
Descubre más desde Valenciabonita
Suscríbete y recibe las últimas entradas en tu correo electrónico.


















