El Castillo de Castalla, ubicado en lo alto de un cerro de la misma población alicantina a unos 780 metros de altura sobre el nivel del mar (en concreto sobre el cerro del Castell de Castalla), es un precioso conjunto patrimonial declarado Bien de Interés Cultural que se ofrece como una gran puerta abierta al pasado.
De origen musulmán (del s. XI), esta fortaleza restaurada alberga una serie de estructuras pertenecientes a momentos históricos diferentes (sobre restos del neolítico y época íbero-romana, con reformas posteriores cristianas de los siglos XIV a XVI), permitiendo al visitante distinguir diversas partes importantes durante su recorrido, tales como el Palau, la Torre Grossa, el patio de armas y el aljibe o estancias musulmanas.
En nuestra visita pudimos comprobar que desde su posición, coronando el municipio homónimo desde una posición estratégica, se controlan las entradas y salidas naturales de la comarca l’Alcoià, distinguiendo la Canal Ibi-Alcoi (NE), el cauce del riu Verd (S) y la Vall de l’Arguenya (NO). Espectacular la visita.




Podéis conocer a fondo la fortaleza gracias al PDF Guía del Castillo de Castalla.
Para quien desee conocer su gran historia, el horario de apertura del Castillo de Castalla en 2024 es de viernes a domingo de 10:00 a 14:00 horas (el cartel de todas las aperturas lo tenéis en HORARIO CASTILLO 2024 – Web Oficial de Turismo de Castalla).
Respecto al precio de entrada del castillo, este es de 3 euros para adultos y de 2 euros para grupos, niños, carnet jove, familias numerosas o jubilados (menores de 7 años entran gratis, y los menores de 16 años deben siempre ir acompañados por padres, adulto o tutor).
Destacar, por último, que el castillo dispone de visitas guiadas todos los viernes. Para más información y reservas de estas visitas guiadas, podéis consultar con la oficina de turismo o punto de información del castillo situada en plaza Mayor nº3 o en subida al Calvario/Ermita y en los teléfonos 687 797 483 / 966 561 018 o al correo de castallaturismo@gmail.com.



En Castell de Castalla FLICKR podéis ver un completo álbum de fotos de nuestra visita a la fortaleza.
Como curiosidad, mencionar que en el año 1929 se colocó en la «Torre Grossa» una gran escultura de piedra con forma de Jesús, la cual medía 7 metros de altura sobre una base de 5 metros (su fin era que se pudiera contemplar desde todos los pueblos próximos, ya que era la zona de mayor altura). Por desgracia, la escultura fue derriba por el bando republicano durante la Guerra Civil española.
Por cierto, aprovechando la visita al Castillo de Castalla podéis comer en el Mesón El Viscayo embutido y unos ricos gazpachos (también podéis ir a la Viscaya, donde también sirven unos buenos gazpachos), o acercaros al curioso parque Playmobil de la población alicantina.
Mesón El Viscayo, el rincón de Castalla donde comer buen embutido y unos ricos gazpachos
El Parque Playmobil de Castalla, un lugar de obligada visita para peques y aficionados de los clicks
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SOBRE EL CASTILLO DE CASTALLA SEGÚN LA FICHA DE PATRIMONIO:
Los estudios efectuados tras las tareas de excavación con técnicas arqueológicas, indican la presencia de restos del neolítico, bronce pleno y época íbero-romana, además de los pertenecientes a la Edad Media, en la cima del cerro.
La primera referencia documental de Castalla se encuentra en el Llibre dels Fets de Jaume I. Estando éste en septiembre de 1237, en plena campaña de conquista de Valencia. Dice así: ¿Sapiats en veritat que dien que ell sabia lo vostre anar quan moviets del Puig, e que es soú ajustats quants sarraïns ha de Castalla e Cocentaina ença…¿
Posteriormente se cita en el tratado de Almizra, estipulado en 1244, por medio del cual se establecen las fronteras entre Castilla y Aragón, dice así: ¿Aquest fo lo partiment de les terres: que l´infant hagués Almansa, e Sarafull e el riu de Cabrivol; e nós que haguéssem Castalla, e Biar, e Relleu, e Xeixona, e Alarc, e Finestrat, e Torres, e Polop e la Mola…¿.
Por convenio con Gimen Pérez de Arenós las fortalezas de Castalla y Onil pasarán a manos de Jaime I, a cambio de los castillos de Cheste y Villamarchante.
En 1283 aparece la primera alusión a la necesidad de realizar obras, en un documento dado en Barcelona a 31 de marzo de dicho año. El infante don Alfonso, primogénito y lugarteniente del rey don Pedro, manda al procurador real Ultra Xucarum que apremie a Guillem Ramón de Monpeller, a la sazón alcaide de la fortaleza, a devolver 3000 sueldos que se le habían dado para realizar obras en el castillo de Castalla, por tener conocimiento de que dichas obras no se habían llevado a cabo.
Posteriormente en 1292 y 1293 vuelven aparecer noticias sobre la necesidad de acometer obras de reparación en la fortaleza.
El castillo pasó a manos de los Cruilles, y posteriormente a la Corona, a los Vilanova y a los duques del Infantado.
En 1579 se realizó a expensas de la villa la Torre Mayor del castillo.
En 1729 el Consejo Supremo de Aragón determinó la extinción del feudo, pasando la villa a la Corona, siendo su poseedor el conde de Albatera.
Las construcciones actuales son de época muy avanzada de la Baja Edad Media y alguna construcción de comienzos de la época Moderna.
Se encuentra situado en la parte más alta sobre un cerro cuya altura topográfica alcanza 750 metros. El cerro está prácticamente aislado, con fuertes pendientes en la ladera norte y en todo el contorno en las cotas próximas a la cima.
Quedan, a pie de ladera por el lado sur, los restos de la villa Vella, en la actualidad por completo aterrados. En cotas inferiores se encuentra el casco urbano más antiguo.
El sendero que conduce al castillo discurre por el solar de la villa Vella, es por tanto el camino histórico de acceso, comunicando estas dos áreas.
El conjunto fortificado se compone esencialmente de tres partes: La Torre Mayor, las murallas y un núcleo edilicio, con carácter de residencia señorial.
La planta del castillo es alargada y se encuentra delimitada por las cortinas de muros rectos, varios construidos con tapial, flanqueados por algunos cubos cilíndricos. En la parte de mayor anchura, a norte del recinto se encuentra la residencia señorial o el palacete, que está resuelta alrededor de un patio, bajo el cual está el aljibe, siendo muy semejante a los castillos de Forna y Cox, lo cual nos hace situarlo en el siglo XV. Las troneras existentes en su torre circular son semejantes a otras de edificios de este siglo, como el Palacio Condal de Cocentaina o el Palacio de Altamira de Elche.
En la amplia franja central, las recientes excavaciones han puesto al descubierto restos de pequeñas habitaciones, junto al lado de levante; aprovechando los desniveles del terreno, fue construido aquí un aljibe de gran dimensión. El recinto está cerrado en el extremo sur por una torre circular de gran diámetro, que fue construida durante el siglo XVI.
Hay que destacar la solución de la puerta de acceso, realizada en sillería con dovelas de gran canto, encastrada en la fábrica de tapial. Hay algunos restos de molduras góticas en las estancias del palacio y cabe destacar el tratamiento formal de la torre moderna, así como el sistema constructivo del aljibe de la ladera sur.
Se trata de un recinto con zonas en grado de conservación distinto. En los últimos años se han realizado excavaciones arqueológicas y la consolidación de algunas estructuras del palacio. (C.Pérez-Olagüe).
Parte de este artículo es una obra derivada de la disposición relativa al proceso de declaración o incoación de un Bien de Interés Cultural según la Disposición Adicional Quinta de la Ley 5/2007, de 9 de febrero, de la Generalitat, de modificación de la Ley 4/1998, de 11 de junio, del Patrimonio Cultural Valenciano (según R-I-51-0003882 publicado en el BOE de 09/08/72), texto que está libre de restricciones conocidas en virtud del derecho de autor de conformidad con lo dispuesto en el artículo 13 de la Ley de Propiedad Intelectual española.
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