En la provincia de Valencia estamos acostumbrados a ver el mar como un lugar de calma, baños tranquilos y atardeceres. Pero el Mediterráneo también tiene carácter, y de vez en cuando lo recuerda con fenómenos tan impresionantes como inesperados: trombas marinas y tornados que han marcado la historia de nuestro litoral.
A pesar de que muchos pasan desapercibidos, son más comunes de lo que creemos. Gracias a los móviles, hoy vemos lo que antes solo se contaba en sobremesas o se sabía por historias navales, entre otros relatos.
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Aunque pensemos que los tornados son cosa de, por ejemplo, Estados Unidos, el litoral valenciano es uno de los puntos del Mediterráneo donde más trombas marinas se registran, especialmente entre los meses de octubre y diciembre. Y eso lo confirma tanto la memoria popular como las crónicas históricas, periódicos e imágenes que han captado estos remolinos que bajan del cielo.
¿Por qué ocurren en Valencia? La combinación de mar aún caliente, aire frío que entra en altura, humedad elevada y vientos que chocan convierte nuestras costas en el escenario perfecto para estos fenómenos.
Cronología de tornados y trombas que han dejado huella en Valencia
A lo largo de los siglos, se han documentado numerosos episodios, pero algunos destacan por su fuerza, rareza o impacto visual.
- Siglo XIX: Antiguos diarios marítimos ya recogían menciones a “embudos marinos” frente a la costa valenciana, especialmente en otoño, aunque sin mediciones científicas.
- 1951: Un tornado alcanzó el puerto de Valencia causando daños materiales.
- 1970: Frente a la costa de Gandía y Oliva se formó una tromba marina que se bifurcó en dos embudos paralelos, un fenómeno poco común y ampliamente fotografiado.
- En la década de los 90, Varias trombas marinas fueron captadas desde la playa, algunas tocando brevemente tierra antes de disiparse, generando pequeños daños en Cullera, Dénia o la Malvarrosa.
- En la década de los 2000, en Cullera, Tavernes, Valencia (la Malvarrosa), Denia y Xàbia documentaron en varias ocasiones trombas marinas. En un estudio realizado entre 2003 y 2012, de los 26 tornados/trombas en la Comunitat, la mayoría fueron trombas marinas, muchas en alta mar o acercándose marginalmente a costa.
- Entre los episodios más destacados de trombas y tornados de este siglo, en la pasada década en la provincia de Valencia, se encuentran la tromba marina del 27 de noviembre de 2016 y el tornado que afectó a Gandia el 28 de septiembre de 2012. La tromba de 2016 se formó frente a Sueca, El Perelló y Cullera durante una jornada de fuerte inestabilidad atmosférica, con mar cálido y aire frío en altura; fue captada por medios y fotógrafos y calificada por AEMET como “la más nítida e imponente” vista en la costa valenciana en la última década, aunque no produjo daños en tierra. El tornado de 2012, en cambio, penetró hasta Gandia causando 35 heridos y daños materiales moderados en el recinto ferial, demostrando que, aunque los tornados mediterráneos suelen ser débiles y marinos, en ocasiones alcanzan tierra y dejan consecuencias visibles.
- En nuestra década, en 2024 durante la terrible dana, se registraron varios tornados y trombas sobre todo en la Ribera (Carlet, Alginet y Benifaió). En cuestión de 4 horas, sacudieron la zona hasta siete tornados.
La provincia de Valencia presenta una frecuencia notable de trombas marinas y tornados débiles debido a la dinámica atmosférica típica del Mediterráneo occidental. Estos fenómenos aparecen sobre todo en otoño, cuando la superficie del mar mantiene una temperatura elevada mientras irrumpen en altura masas de aire frío. Esa diferencia térmica, combinada con humedad abundante y cizalladura del viento, favorece la formación de vórtices que en la mayoría de casos se desarrollan sobre el mar y solo ocasionalmente alcanzan tierra.
Los registros fiables comienzan a consolidarse a partir del siglo XX, gracias a la prensa, a datos meteorológicos y, en las últimas décadas, a la observación ciudadana. Entre los episodios más representativos figuran el tornado que afectó al puerto de Valencia en 1951, la tromba doble fotografiada frente a Gandia y Oliva en 1970, varias mangas captadas desde Cullera, Denia, Tavernes y la Malvarrosa en los años 90 y 2000, así como los múltiples tornados registrados en la Ribera durante la dana de 2024.
La mayoría de estos eventos se clasifican como EF0 o EF1, con vientos moderados a fuertes que pueden generar daños localizados en zonas portuarias y costeras. Aunque su impacto suele ser limitado, su recurrencia confirma que el litoral valenciano es un entorno favorable para la convección intensa y la aparición de vórtices de pequeña escala, especialmente entre octubre y diciembre.
Qué hacer si presencias uno:
- Sentido común. Sabemos que es difícil mantenerse lejos siendo estos fenómenos tan espectaculares, pero mejor no te acerques para grabarlo.
- Alejarse de la playa o zonas abiertas.
- Mantenerse bajo cubierto y evitar estructuras débiles.
- Los tornados mediterráneos suelen ser débiles, pero pueden desplazar objetos o generar viento fuerte en zonas costeras.
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