Hay productos que no necesitan artificios para anunciar que ha llegado el buen tiempo en Valencia. Ocurre con los primeros tomates de temporada, con las terrazas mirando al mar o con la aparición de las primeras cajas de clóchina valenciana, ese pequeño molusco ligado históricamente a los Poblados Marítimos y a las bateas del Puerto que, durante apenas unos meses al año, vuelve a convertirse en protagonista de barras, tabernas y reuniones junto al Mediterráneo.
En el Cabanyal, donde la memoria marinera todavía sobrevive entre antiguas casas de pescadores y calles que siguen oliendo a salitre, la llegada de la temporada de la clóchina continúa teniendo algo de ritual. Y precisamente alrededor de esa tradición gira la nueva propuesta de Casa Pescadores, el restaurante situado frente a la playa que ha decidido convertir este producto en uno de los grandes protagonistas de su cocina durante toda la campaña.
Desde ahora y hasta final de temporada, la clóchina valenciana podrá degustarse tanto al vapor en la zona de bar como a la brasa en la parrilla, siempre trabajando con producto fresco procedente de las bateas valencianas. Pero detrás de esta apuesta gastronómica hay también una historia de aprendizaje, tradición y oficio que conecta directamente con el pasado marítimo de Valencia.
Antes de incorporar el producto a carta, el chef Marcos Moreno quiso conocer de primera mano todo el proceso de cultivo y recolección de la clóchina valenciana. Para ello se desplazó hasta la batea nº2 del Puerto de Valencia junto a Amparo María Casaus, conocida popularmente como “Amparín”, considerada una de las últimas grandes clochineras tradicionales del Cabanyal.
Allí, rodeado por las aguas protegidas del recinto portuario y las cuerdas sumergidas donde crece el molusco alimentándose de forma natural, Moreno pudo descubrir cómo se selecciona la clóchina, cómo distinguir la calidad del producto y cuáles son los cuidados necesarios para manipularla y cocinarla correctamente. También conoció de cerca una forma de trabajo que, en pleno siglo XXI, sigue manteniendo muchos procesos manuales y una estrecha relación con los ritmos del mar.
Amparín representa además una de las últimas herederas de un oficio profundamente ligado a la identidad marinera valenciana. Procedente de una familia dedicada históricamente al cultivo de la clóchina, continúa defendiendo una manera artesanal de entender el producto y reivindicando las particularidades que hacen única a la clóchina valenciana, marcada por la salinidad y las condiciones del Golfo de Valencia.
En la siguiente publicación de Instagram podéis ver un vídeo, precisamente, mostrando la batea de Amparín.
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Esa conexión entre producto, territorio y memoria es precisamente la que Casa Pescadores quiere trasladar ahora a su cocina y también a su programación de mayo. Por ello, el próximo 30 de mayo el restaurante celebrará un gran aperitivo marinero abierto al público en el que la clóchina valenciana será la gran protagonista de la jornada.
La cita, concebida como una celebración alrededor de este producto de temporada, incluirá distintas propuestas gastronómicas, ambiente festivo y un concurso relacionado con la clóchina, en una jornada que busca reivindicar no solo el valor culinario del molusco, sino también toda la cultura popular y marinera que existe detrás de él. La intención del restaurante es convertir el evento en una forma de acercar al público la tradición de las bateas valencianas y el trabajo de quienes todavía mantienen vivo este oficio.
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Más allá de la campaña de la clóchina, la propuesta gastronómica de Casa Pescadores gira alrededor de una cocina muy vinculada al recetario marinero y popular valenciano. En su carta conviven tapas y platos pensados para compartir como la ensaladilla con capellán a la llama, el bocatín de titaina, tellinas, calamares o gamba roja, junto a guisos tradicionales como el suquet de rap, el allipebre, el cap i pota o la lengua de ternera guisada.
El espacio, ubicado en una antigua vivienda de pescadores y carpintería naval frente al mar, mantiene precisamente esa idea de taberna mediterránea contemporánea donde el producto local y la cocina ligada al barrio tienen un peso protagonista.
Casa Pescadores se encuentra en la calle José Ballester Gozalvo 51 y 52, junto a la playa del Cabanyal, y abre de miércoles a domingo. Las reservas pueden realizarse a través del teléfono 673 36 26 62.
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