El Siglo Valenciano fue, por así decirlo, el primer gran almacén textil de Valencia, un comercio pionero, tal y como bien mencionan desde un artículo de Las Provincias. Ubicado en la calle San Fernando, entre la calle San Vicente y la plaza del Mercado, abrió sus puertas en 1879 y marcó un antes y un después en la historia comercial de la ciudad. En sus instalaciones se vendían inicialmente tejidos y confección al por mayor y al detalle (sedas, lanas, pañuelos y todo tipo de géneros), incorporando posteriormente secciones de perfumería y zapatería.
El Siglo Valenciano fue construido en los solares de los desaparecidos cementerios de la iglesia de San Martín y Santa Catalina, que se eliminaron aproximadamente entre 1815 y 1820. Inspirado en los grandes almacenes europeos surgidos previamente en ciudades como París, introdujo en Valencia un modelo comercial completamente novedoso.
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Hasta finales del siglo XIX las tiendas que predominaban eran pequeñas, familiares y especializadas en el producto que vendían. En cambio, frente al comercio tradicional, este gran almacén concentraba en un mismo edificio una gran variedad de productos y ofrecía una experiencia de compra más moderna, con productos expuestos de manera original y por secciones, con posibilidad de moverse libremente por la tienda y, además, una atención personalizada.
Su aparición no puede entenderse sin las transformaciones urbanas y sociales de Valencia acontecidas durante la segunda mitad del siglo XIX. El derribo de murallas, la desaparición de conventos y cementerios y la apertura de nuevas calles favorecieron el desarrollo de nuevas zonas comerciales dentro de la ciudad. Al mismo tiempo, surgía una sociedad cada vez más exigente y consumista, que demandaba nuevas formas de comercio y aceleraba el declive de los modelos artesanales tradicionales.

El edificio también destacó por sus innovaciones arquitectónicas. Contaba con una estructura metálica, un gran patio central al que daban todas las plantas diáfanas y una claraboya superior que permitía la entrada de luz natural. Este diseño, junto con las amplias escaleras y la organización del espacio, facilitaba la circulación de los clientes y la racionalización de las zonas de venta.
El Siglo Valenciano representó un modelo comercial centrado principalmente en el sector textil, ofreciendo tejidos y confección en un mismo espacio, en línea con los grandes almacenes europeos de la época, pero aún alejado del concepto de gran almacén multisectorial que se consolidaría en décadas posteriores, principalmente en la década de los años 50.
Además, según nos cuenta Montiel Seguí a través de RECUPERACIÓN DEL PATRIMONIO INDUSTRIAL. ARQUITECTURA DEL HIERRO EN VALENCIA: EL SIGLO VALENCIANO, albergó un primitivo ascensor mecánico, del cual se desconoce la fecha, pero se sospecha que sería de los primeros en instalarse en Valencia, junto con el del Pasaje de Ripalda, ya que en ambos lugares trabajó el mismo arquitecto, Joaquín María Arnau Miramón. El actual se colocó en la década de los cincuenta del siglo XX.
Ubicado en un solar privilegiado con entrada y salida a dos calles: San Fernando nº12 y Cerrajeros nº11 de Valencia, fue uno de los primeros comercios que se abrieron en la ciudad como grandes almacenes de tejidos y de confección. Los almacenes El Siglo Valenciano se escenifican, dentro de su ámbito histórico, como escaparate de la nueva sociedad burguesa. El proyecto conjugaba las exigencias de una sociedad que comenzaba a modernizarse y promocionarse a través de los nuevos medios gráficos de publicidad, ofreciendo diversidad de mercancías que se vendían al por menor, mayor cantidad de los productos y economía de costes. La nueva mentalidad consumista, gran parte de ella de procedencia agraria, demandaba los productos que en los almacenes se exhibían y vendían; productos realizados en cadena resultado de un conjunto de inventos y mejoras técnicas.
De este modo, El Siglo Valenciano se convirtió en un símbolo de la modernización económica, urbana y social de la Valencia de finales del siglo XIX. Hoy el edificio se mantiene en pie y alberga el Octubre Centre de Cultura Contemporània, lo que permite visitar uno de los espacios comerciales más innovadores de la ciudad en su época.
A finales del siglo XX, el edificio de El Siglo Valenciano se encontraba en desuso y presentaba un importante deterioro. Tras su adquisición por parte de Acció Cultural del País Valencià (ACPV) en 2004, fue sometido a una profunda restauración dirigida por el arquitecto valenciano Carles Dolç. Las obras, desarrolladas entre 2004 y 2006, permitieron conservar gran parte de la estructura original, así como elementos patrimoniales destacados, entre ellos un tramo de la muralla árabe de Valencia y un fresco histórico. Desde octubre de 2006 alberga el Octubre Centre de Cultura Contemporània (OCCC), un espacio cultural que ocupa el antiguo gran almacén.


Este artículo está realizado por Eva Genova, guía oficial de turismo y, además, creadora de contenido y propietaria de Valencia más allá (@valenciamasalla), un perfil que habla sobre curiosidades e historia antigua de la ciudad de Valencia.
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