Hay lugares que desaparecen físicamente, pero que permanecen en la memoria de quienes los vivieron. Y hay quien decide ir un paso más allá para conservarlos. Es el caso de Félix López Muñoz, vecino de Moncada, que dedicó tres meses del pasado año 2025 a construir una minuciosa maqueta de la antigua Pachá Valencia o Pachá Auditorium, la sala de Benimaclet que posteriormente se convirtió en Arena Auditorium y que durante casi 16 años fue uno de los grandes escenarios musicales de la ciudad.
Félix tiene 57 años y, tras prejubilarse de Ford, ha recuperado algunas de las aficiones que había dejado aparcadas durante años. Entre ellas estaba la construcción de maquetas, una pasión vinculada también a sus estudios de Delineación. Pero esta vez no quería reproducir cualquier edificio: quería reconstruir aquel lugar al que acudía cuando era joven y del que conservaba recuerdos, apuntes y croquis.
La maqueta está realizada a escala 1:50, una proporción que le permite reproducir buena parte de los detalles del interior de la antigua sala. El resultado mide aproximadamente 1,60 metros de largo por 70 centímetros de ancho y permite retirar el tejado para contemplar desde arriba la distribución interior.
No es casualidad que haya elegido precisamente esa escala. Félix quería que pudieran apreciarse las distintas zonas de un recinto que, en la realidad, tenía unos 1.500 metros cuadrados y varios niveles.
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De una antigua patatera a una de las grandes salas de conciertos:
La historia que hay detrás de la maqueta empieza en el número 75 de la calle Emilio Baró, en Benimaclet. Allí existía un antiguo almacén de patatas que en los años 80 fue transformado en una gran sala de conciertos y discoteca.
El recinto abrió sus puertas el 29 de diciembre de 1983 como Pachá Auditorium, convirtiéndose rápidamente en uno de los grandes puntos de encuentro de la juventud valenciana. Fuentes sobre la historia del barrio señalan que el edificio incorporó distintos espacios distribuidos en varias alturas y que contaba con tecnología avanzada para la época en iluminación, sonido, climatización y seguridad.
Posteriormente, el local dejó de utilizar el nombre Pachá (en 1988) y pasó a llamarse Arena Auditorium, denominación con la que acabaría convirtiéndose en uno de los espacios musicales más recordados de la Valencia de los años 80 y 90. Por su escenario pasaron artistas internacionales como Depeche Mode, Iggy Pop, Ramones, Radiohead, Nick Cave, Kraftwerk, Pixies, The Pretenders, Chuck Berry, PJ Harvey o Paul Weller, entre muchos otros. También acogió a numerosos grupos nacionales, entre ellos Radio Futura, Siniestro Total, Héroes del Silencio, Loquillo y los Trogloditas, Seguridad Social o Alaska y Dinarama.
La relación de la sala con la historia musical de la ciudad llegó incluso a los discos en directo: Radio Futura grabó allí su conocido directo, mientras que Siniestro Total también registró en Arena parte de su trayectoria en directo.
La antigua patatera que ya no es una sala de conciertos: ahora es un supermercado.
Arena Auditorium cerró sus puertas en 1999, después de casi 16 años de actividad. Con el paso del tiempo, el antiguo edificio fue deteriorándose y llegó a sufrir incendios y problemas estructurales.
En 2019, aquel espacio que durante los años 80 y 90 había acogido a algunas de las grandes figuras de la música internacional volvió a abrir, pero con un uso completamente diferente: un supermercado de la marca Consum. El edificio dejó así de ser aquel punto de encuentro musical que había marcado a varias generaciones.
Pero la historia de Arena no ha desaparecido del todo. En 2026, la memoria de aquella sala volvió incluso a ocupar un gran escenario de Valencia con un homenaje celebrado en el Roig Arena, que recuperó el nombre y el recuerdo de aquel espacio musical desaparecido.
Félix empezó a tomar medidas cuando todavía iba a la sala:
Mucho antes de que existiera la maqueta, Félix ya había comenzado a imaginarla. Cuando estudiaba Delineación y acudía a Pachá, empezó a fijarse en la arquitectura del recinto. Tomaba medidas de forma rudimentaria, hacía croquis y se quedaba con detalles que posteriormente pudieran servirle para reconstruirlo. Aquellos primeros apuntes terminaron guardados durante años.
La idea volvió a aparecer cuando se prejubiló. Con más tiempo disponible, recuperó sus anotaciones y comenzó a buscar documentación y fotografías de la sala para completar aquello que no podía recordar o medir directamente. Según se explica en el maravilloso artículo de La maqueta que homenajea a la discoteca que puso a Benimaclet en el mapa musical, obra de Disfruta Benimaclet, fue reconstruyendo la maqueta por fases, prácticamente como si estuviera levantando un edificio real: desde la base hasta el tejado. Y ahí está uno de los detalles que más llaman la atención: el tejado puede retirarse para descubrir el interior.

Una sala que parecía un pequeño estadio:
La escala 1:50 permite además acercarse al interior y observar elementos que en una maqueta de menor tamaño resultarían prácticamente imperceptibles. Una de las características que más impresionaron a Félix fueron las gradas y los distintos niveles del recinto. La sala tenía varias alturas y una distribución que, según recuerda, hacía que pudiera parecerse incluso a un pequeño estadio de fútbol.
Todos esos elementos han intentado trasladarse a la maqueta mediante diferentes materiales. La base es de madera; las paredes están realizadas con cartón pluma; para las gradas y escaleras ha utilizado porex; las barandillas son de plástico; las barras están hechas con PVC y las cerchas, con chapa fina.



También ha reproducido los focos y algunos de ellos llegan a iluminarse, otro de los detalles que permiten entender hasta qué punto Félix ha intentado reconstruir no solamente la forma del edificio, sino también parte de su ambiente.
Hay un dicho que dice que «una imagen vale más que mil palabras». Pues bien: en este caso, además de las fotos que ya habéis podido ver, y todas las explicaciones que aportamos, os recomendamos enormemente ver el siguiente vídeo del canal de YouTube de @DisfrutaBenimaclet para ver la maqueta mucho mejor.
La memoria de una generación:
Para Félix, aquello no era únicamente una discoteca. Era una sala de conciertos, un lugar al que acudía con amigos y donde pasó muchas horas durante varios años. Recuerda especialmente las sesiones de los viernes después de salir del instituto, las tardes y noches de los sábados y, por supuesto, los conciertos. Era además una época anterior a los teléfonos móviles, cuando perder de vista a un amigo dentro de una sala abarrotada podía significar no volver a encontrarlo hasta el final de la noche.
Ese componente sentimental es precisamente lo que convierte su maqueta en algo más que una reproducción arquitectónica. Es una forma de conservar un edificio que ya no existe como espacio musical y, al mismo tiempo, de recuperar una parte de la historia reciente de Benimaclet.
Una maqueta para que no se olvide:
Félix no ha construido la maqueta con intención comercial. Su objetivo es que pueda servir para recordar qué hubo en aquel lugar y cómo era por dentro una sala que considera fundamental para entender la historia musical de Valencia.
La pieza ya ha tenido ocasión de salir de su casa. Fue expuesta públicamente en la edición de 2025 del Visor Fest celebrado en el Veles e Vents, donde despertó la curiosidad de asistentes y artistas que se acercaron a observar de cerca la reproducción. Ahora permanece en casa de Félix, en Moncada, mientras busca una posible ubicación que permita que pueda verla más gente (durante su exposición en el Visor Fest no tenía algunos de los elementos que se han añadido ahora, perfeccionando la reproducción aún más).
Quizá el destino que mejor encaja para esta maqueta es el propio lugar que representa, que puede exponerse en una vitrina a la entrada del hoy supermercado con la idea de que aquella enorme sala que un día llenó Benimaclet de música pueda seguir existiendo, aunque sea en miniatura.
Y es que aunque la antigua Pachá Valencia y posterior Arena Auditorium ya no están en la calle Emilio Baró, un lugar al que acudían miles de jóvenes, gracias a esta maqueta perdura una pequeña parte de aquel edificio para recordar cómo era.
Fuente: parte de la información sobre la historia de la maqueta y el testimonio de Félix López procede del precioso reportaje publicado por Disfruta Benimaclet en octubre de 2025, donde se puede conocer también con detalle el proceso de construcción y ver fotografías de la reproducción.
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