El 25 de julio de 1990 era derribada la antigua fábrica de cervezas El Águila, uno de los edificios más emblemáticos de la zona marítima de la ciudad de Valencia durante buena parte del siglo XX. Diseñada por el arquitecto Mariano García Morales e inaugurada en 1954, fue considerada en su momento un ejemplo de modernidad arquitectónica.
La fábrica se ubicaba frente al Mercado del Cabanyal, en la calle Arquitecto Alfaro (en una zona del Canyamelar). Durante las décadas de 1950, 1960 y buena parte de la de 1970 se convirtió en uno de los principales motores económicos del barrio, dando trabajo a numerosos vecinos. Tal y como explica Víctor M. Ramírez en su página Vora Mar. Valencia marítima i més, en el artículo La fábrica de cervezas El Águila (donde podéis ver decenas de fotos más de las que aquí adjuntamos) introdujo de forma pionera el lenguaje moderno en la arquitectura industrial valenciana, incorporando novedades como el ladrillo cara vista, incluso antes de que comenzara a utilizarse de forma generalizada en la vivienda privada. El edificio albergaba, además, las viviendas del personal directivo y un depósito elevado para el abastecimiento de agua.
Su construcción no estuvo exenta de polémica. Durante las obras surgieron tensiones entre la compañía cervecera y el Ayuntamiento, ya que el consistorio proyectaba la construcción del nuevo Mercado del Cabanyal y modificó el planeamiento urbanístico de la zona para reservarle espacio, reduciendo en un tercio el solar propiedad de Cervezas El Águila. La empresa defendió entonces que el edificio quedaría perfectamente integrado en la futura plaza.
Sin embargo, en 1975 la producción se trasladó a una nueva planta en Quart de Poblet y las instalaciones quedaron abandonadas. El progresivo deterioro del recinto hizo que durante años los vecinos reclamaran su demolición.
La situación se agravó el 25 de febrero de 1989, cuando un fuerte temporal derribó parte del muro perimetral sobre un vehículo que circulaba por la calle Arquitecto Alfaro. En el accidente fallecieron dos jóvenes del barrio, Frederic Feases y Àngels Brull, muy conocidos por su implicación en la vida vecinal y que, precisamente, llevaban tiempo denunciando el peligro que suponía el estado de la antigua cervecera. Aquel temporal provocó, además, otros tres fallecidos y una decena de heridos en la ciudad por la caída de árboles, vallas publicitarias y elementos de edificios en ruinas, además de incendios, vuelos suspendidos y carreteras cortadas. Según recogió la Cadena SER en Àngels i Federic: jóvenes y comprometidos con Valencia, las rachas de viento alcanzaron los 120 km/h, convirtiéndose en uno de los temporales de viento más intensos registrados en Valencia.
En recuerdo de la pareja, hoy existe una calle con sus nombres en el límite entre los barrios del Cabanyal-Canyamelar y Ayora, paralela a la calle Jeroni de Montsoriu y perpendicular a la calle José Aguilar.



Un año después, el 25 de julio de 1990, comenzó el derribo de la fábrica. En la actualidad solo se conserva una parte del antiguo complejo, integrada en el actual Polideportivo Cabanyal-Canyamelar, que ocupa la antigua planta de envasado de una de las cervezas más populares de España y especialmente arraigada en la Comunidad Valenciana.

Este artículo está realizado por Eva Genova, guía oficial de turismo y, además, creadora de contenido y propietaria de Valencia más allá (@valenciamasalla), un perfil que habla sobre curiosidades e historia antigua de la ciudad de Valencia. Además, una pequeña parte de él, los resaltados, son un añadido de la redacción para complementar el artículo.
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