En la margen derecha del río Júcar, en el término municipal de Cortes de Pallás (Valencia), se encuentra la mayor central hidroeléctrica de bombeo de Europa, la de La Muela II, que contribuye además a constituir el aprovechamiento hidroeléctrico más importante de la Península Ibérica.

La mega planta hidráulica, propiedad de IBERDROLA, comenzó a construirse en el verano de 2006 con un presupuesto de más de 300 millones de euros.


La construcción de este enclave de producción de energía limpia en el Júcar, instalada dentro de un pozo excavado en el interior de la montaña con una inclinación de 45º, tuvo un impacto relevante en toda su área de influencia, dado que supuso una inversión global de más de 1.200 millones €.

En las obras participaron hasta 500 profesionales, usando el caudal de agua que discurre por una tubería de casi seis metros de diámetro y más de 800 metros de longitud, salvando un gran desnivel de 500 metros existente entre el depósito artificial de La Muela y el embalse de Cortes de Pallás.

Su inauguración, a la que asistieron el entonces Príncipe de Asturias, Felipe de Borbón y Grecia -hoy Rey de España-, y el presidente de IBERDROLA, Ignacio Galán, tuvo lugar el 14 de octubre de 2013. Durante los siete años que duraron las obras de ampliación de la central de La Muela, se dio empleo a varios miles de personas y que, en todo el proceso, participaron más de 30 empresas vinculadas a la Comunidad Valenciana, realizándose compras de equipos por valor de varios cientos de millones de euros.

El complejo hidroeléctrico de Cortes-La Muela dispone de una potencia instalada de 1.722 MW de potencia, y es capaz de generar unos 5.000 GWh al año, suficiente para atender el consumo eléctrico medio de más de 1.000.000 de hogares.