El Pont del Rei es, sin duda alguna, el patrimonio más destacado y emblemático de la población de Gavarda, una pequeña localidad de la Ribera Alta, provincia de Valencia. Declarado BRL, esta inacabada construcción, que es en realidad los restos de un puente de finales del siglo XVIII, se sitúa a un lado de la autovía A-7, en dirección Valencia a la altura de la salida 386 (Gavarda-Antella) antes de atravesar el río Júcar.

Se puede visitar en cualquier momento por estar al aire libre, destacando que en su entorno, rodeado de campos de naranjos, se ha dispuesto una zona de esparcimiento para el paseo, además de que forma parte de una pequeña cicloruta entre el Pont del Ferro, a la salida de la población de Gavarda (junto al club), y nuestro protagonista.


El Puente del Rey, tal y como hemos podido saber según documentación y otros artículos, es una inacabada obra de ingeniería civil del arquitecto Joaquín Martínez que se inició el 29 de abril de 1796, quedando sin concluir los trabajos en el año 1801, obras que fueron interrumpidas por la inestabilidad del terreno y, al parecer, las revueltas sociales que tuvieron lugar en ese momento de la historia.

Se trataba de un proyecto de nuevas vías de comunicación del reinado de Carlos III -aunque fuese ejecutado durante el reinado de Carlos IV de España-, el considerado primer intento de construir una carretera sobre el río Júcar. Se debe de mencionar, además, que por debajo de su construcción se trataría de abrir un nuevo paso para desviar el río mediante una modificación del cauce, un cambio de rumbo del agua que jamás llegó a efectuarse.

En cuanto a la construcción de esta emblemática estructura, es preciso hacer obligada referencia al denominado Nuevo Camino Real, abierto entre los años 1765 y 1778, así como también a la cercana Casa del Rey de Villanueva de Castellón, edificio que se encuentra en la huerta -cerca de la casa Loyos y la balsa la Escala- y que, en realidad, da el nombre a este puente.

Si bien el proyecto al completo del arquitecto era realizar una obra con un total de 15 arcos, con 226.50 metros de longitud y 15 metros de anchura, tan solo llegaron a erigirse varios arcos de la sección sur, destacando que hoy en día pueden verse en la sección central del monumento recuperado, en concreto 3 arcos de medio punto realizados con sillares de piedra.

Estos restos se pueden observar a día hoy gracias a un equipo de arqueólogos y el Ayuntamiento de Gavarda, vestigios que pueden ser contemplados tras su recuperación, restauración y puesta en valor junto a una antigua zona del horno de cocción de ladrillos, así como la adecuación del entorno y ajardinamiento, o un anfiteatro que abre su paso hasta el puente en lo que parece el desvío del curso del río.

Por desgracia, tras nuestra visita, pudimos comprobar que no hay ningún cartel que indique su historia o los materiales empleados para su construcción, tan solo un pequeño letrero de bienvenida, casi escondido, que indica “Pont del Rei”. Estaría bien que se colocase un panel informativo para que la gente que por allí pasase supiera la gran importancia de este puente, puesto que, seguramente, más de una persona desconocerá por completo su historia.

SI PINCHAS AQUÍ, PODRÁS VER UN ÁLBUM DE FOTOS DE NUESTRA VISITA AL PONT DEL REI DE GAVARDA.

Cabe mencionar también, que otro patrimonio destacado en Gavarda son los restos de una batería, una fortificación del siglo XVIII reutilizada durante la guerra de la Independencia.

Para llegar al Pont del Rei tan solo tenéis que entrar por Gavarda y llegar al Pont de Ferro (lugar donde está el club) y girar a la izquierda, después del semáforo, para adentraros en los campos de naranjos. Poco después, tras circular un par de minutos por las carreteras de la huerta del lugar, tendréis que salvar un túnel que hay bajo la autovía para llegar, finalmente, al protagonista de nuestro artículo. Podéis seguir perfectamente las indicaciones de Google Maps.

 

 

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