La primera expedición sanitaria internacional de la historia fue liderada por un médico alicantino: Francisco Xavier de Balmis y Berenguer (Alicante, 2 de diciembre de 1753-Madrid, 12 de febrero de 1819). En el siglo XIX, uno de los mayores desafíos sanitarios era la viruela, una enfermedad especialmente letal entre la población infantil.
En 1798, el médico británico Edward Jenner desarrolló la primera vacuna contra la viruela, y tan solo dos años después esta llegó a España gracias al doctor Francisco Piguillem en Puigcerdà (Girona). Dada la lentitud de las comunicaciones de la época, a caballo o en barco, su rápida llegada evidenció la urgencia del país por frenar esta epidemia.
Cómo nació la Expedición Balmis:
Balmis, entonces médico de la Corte, propuso al rey Carlos IV una campaña de vacunación masiva a los infantes en todo el Imperio Español. El monarca, cuya hija María Luisa había sufrido la enfermedad, apoyó la iniciativa y la financió con fondos públicos. Así nació la Real Expedición Filantrópica de la Vacuna, conocida como la Expedición Balmis, que entre 1803 y 1813 llevó la vacuna a territorios como Canarias, México, Colombia, Venezuela, Ecuador, Perú, Filipinas, China y la isla de Santa Elena.
La Expedición Balmis zarpó el 30 de noviembre de 1803 desde La Coruña rumbo a Las Canarias a bordo del navío María Pita, con 22 niños huérfanos vacunados, dos médicos asistentes, otros dos prácticos, tres enfermeras y la rectora del orfanato Casa de Expósitos de La Coruña.
En los periódicos conservados en la Biblioteca Nacional de España puede seguirse el legendario viaje para llevar a América y Filipinas la vacuna contra la viruela (más información pinchando aquí).
La expedición al completo, todas las paradas, se puede ver en Expedición Vacuna (1803-1813) – BALMIS.ORG
Dado que la vacuna no podía conservarse en buen estado durante largos trayectos, Balmis ideó una solución innovadora: llevar consigo a niños ya vacunados, inmunes a la viruela, que actuarían como portadores vivos de la vacuna. Su sangre sería utilizada como cura para miles de niños a los que se les salvaría la vida. Este método nos recuerda a lo vivido con el ébola en nuestro país hace unos años, cuando personas inmunizadas donaban su sangre para tratar a pacientes infectados.
El expediente de la introducción de la vacuna contra la viruela en España, cuyo original se custodia en el Archivo Histórico Nacional, narra los orígenes de la vacuna con los trabajos del médico inglés Edward Jenner entre 1796 y 1798. En España, fue el médico Francisco Piguillem el pionero en poner en práctica el descubrimiento de Jenner en nuestro país. Junto a Francesc Balmis como director y José Salvany como subdirector de la expedición, también participó activamente en la expedición Isabel Zendal, una enfermera que participó activamente en la Real expedición.
Balmis es todavía recordado en la historia:
La proeza ha inspirado novelas como Saving the World (2006), de Julia Álvarez; Los héroes olvidados (2011), de Antonio Villanueva Edo; o A flor de piel (2015), de Javier Moro. Incluso hay plazas, esculturas o rincones dedicados en su honor, todavía recordando su figura.


Finalmente, gracias a avances como este, la viruela fue oficialmente erradicada en 1980, según la Organización Mundial de la Salud. La última víctima murió en 1978 tras un accidente en un laboratorio británico por una mala manipulación del virus. El legado de Balmis perdura como uno de los mayores hitos de la historia médica universal.
Este artículo está escrito por Marta Landete, colaboradora de Valencia Bonita que es periodista licenciada, directora y redactora de la revista cultural digital Top Valencia, además de ser autora de los libros ¿Cuánto sabes de la Comunidad Valenciana? y ¿Cuánto más sabes de la Comunidad Valenciana?.
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