Picanya ha vivido este fin de semana del sábado 21 y domingo 22 de noviembre de 2025 uno de los momentos más emotivos desde la tragedia de la DANA: el regreso de la talla de su patrón, el Ecce Homo (popularmente conocido como la Preciosísima Sangre), que resultó gravemente dañada por las inundaciones. Su restauración, como afirma el párroco Joaquín Civera, es “signo también de nuestra restauración interna como pueblo, tras la tragedia”.
“Más allá de una obra humana que ha sido la rehabilitación de su imagen, es una obra divina; el objetivo es que nos restaure a nosotros por dentro”, explica el párroco de Picanya, Joaquín Civera, transmitiendo la emoción compartida entre vecinos y feligreses. “Es la imagen más querida de toda la iglesia, la que mueve los corazones de los picañeros”.
Para el párroco, esta talla representa mucho más que al patrón del municipio: es un signo de identidad colectiva. “Tenerla restaurada es signo de que nosotros también estamos siendo restaurados por el Señor que pone vida donde hay muerte”.
Un regreso que no borra lo ocurrido, pero le da sentido:
La DANA dejó tras de sí daños materiales, pérdidas humanas y momentos de auténtica desesperación. “Esta imagen ha vuelto a casa con su rostro sereno, pero con las llagas en las manos como señal de sufrimiento. No ha vuelto para borrar lo sucedido, sino para darle sentido a lo que hemos pasado”, recuerda Civera.
La parroquia fue uno de los edificios más perjudicados: durante meses la eucaristía tuvo que celebrarse en un teatro, ya que los altares quedaron completamente destruidos. “No tenemos ni una imagen ni media”, lamenta el párroco. Por eso, la vuelta de la Preciosísima Sangre adquiere un significado especial: “Es el que une los corazones de Picanya y símbolo de que la restauración ya está en marcha”.
Durante este año, la talla ha permanecido en el Instituto Valenciano de Conservación, Restauración e Investigación (IVCR+i), donde un equipo técnico ha trabajado con precisión y respeto para devolverle su forma, su policromía y su dignidad.
Un año reconstruyendo arte, memoria y devoción:
Más de una veintena de imágenes fueron arrastradas por el agua, que llegó a alcanzar 3,80 metros en el interior del templo. Los retablos también quedaron destruidos. Solo se salvaron las tallas de San Pedro y San Pablo, situadas en un punto más elevado.
Así se ha vivido el fin de semana en Picanya: emoción y devoción compartida:
Sábado:
- Recepción de la imagen en el IES Enric Valor.
- Romería hasta la parroquia de la Virgen de Montserrat.
- Vigilia de oración a las 19:00 h.
Domingo:
- Exposición de la talla para su contemplación de 11:00 a 14:00 h, en un ambiente de silencio y agradecimiento.
- A las 18:00 h, el arzobispo de Valencia, Mons. Enrique Benavent, presidirá la eucaristía solemne, seguida de una procesión por el centro del municipio.


La historia del Ecce Homo, una talla clave para Picanya y superviviente de la DANA:
El Ecce Homo, patrón de Picanya y popularmente conocido como la Preciosísima Sangre, es una escultura de bulto redondo de 140 centímetros, realizada en madera policromada y dorada por un autor anónimo y fechada en el segundo tercio del siglo XX. Hasta la DANA, se ubicaba en el retablo del Ecce Homo de la parroquia de Nuestra Señora de Montserrat.
La talla sufrió daños severos durante la riada: el agua se llevó por delante imágenes, retablos y elementos litúrgicos, afectando especialmente a esta figura. En la parte baja de las piernas y en la base se produjeron roturas; piezas talladas como los dedos y parte del pie derecho se desprendieron; y la humedad provocó pérdidas de policromía y fisuras en la madera.
El IVCR+i ha llevado a cabo una restauración minuciosa:
- Consolidación del estrato pictórico.
- Fijación de pigmentos.
- Ensamblaje de piezas originales desprendidas por la riada.
- Tratamientos de microcarpintería en ensambles y grietas.
- Recuperación de la estabilidad estructural de la base, una de las partes más dañadas.
Más allá de su valor artístico, es una imagen profundamente arraigada en la identidad local:
- Protagoniza las fiestas municipales de julio, dedicadas al Ecce Homo.
- Cada año, el segundo miércoles después de Sant Pere, se celebra en su honor una procesión solemne por las calles del municipio.
Por todo ello, su regreso este fin de semana no ha sido solo la restauración de una obra de arte, sino la recuperación de un símbolo espiritual, histórico y emocional para todo el pueblo de Picanya.

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