Al noroeste de Los Ángeles, en la ciudad de Santa Clarita, existe una urbanización que guarda una relación mucho más estrecha de lo que pensamos con nuestra ciudad.
El 18 de octubre de 1965 el alcalde de nuestra ciudad, Adolfo Rincón de Arellano, fue oficialmente invitado junto con su mujer, Isabel Castellví, al nacimiento de esta nueva urbanización, bautizada con el nombre de Valencia.
Esta fue promovida por la inmobiliaria Newhall Land and Farming Company, propietaria de esos terrenos desde finales del siglo XIX. Pero no sólo compartimos el nombre. La empresa promocionaba el área residencial como una comunidad inspirada en el estilo de vida mediterráneo, con «The charm of paseos, parks and plazas…», tal y como podemos ver en el catálogo de la época. También tenía áreas recreativas y campos de golf.
El plan maestro de la nueva Valencia, diseñado por el urbanista Victor Gruen y su empresa Victor Gruen Associates (el gran arquitecto austriaco-estadounidense reconocido por ser pionero en el diseño de centros comerciales en Estados Unidos), concebía una ciudad pensada para las personas antes que para los coches. Sus promotores defendían un modelo de vida inspirado en el estilo mediterráneo, con barrios conectados por paseos peatonales, plazas y parques, abundantes zonas verdes, servicios cercanos y una fuerte vida comunitaria. El proyecto también apostaba por preservar el paisaje, ofrecer una amplia oferta recreativa y combinar viviendas, empleo, cultura y naturaleza para crear una ciudad autosuficiente donde sus habitantes pudieran sentirse realmente «en casa».


California Land Co. & The Newhall Land and Farming Co. Pág. 3. Fuente: scvhistory.com
Según este mismo folleto promocional, los promotores eligieron el nombre de Valencia por el parecido del clima con el de la ciudad española. Destacaban que el entorno era idóneo para el cultivo de cítricos y que, al igual que en la Valencia mediterránea, los naranjos formaban parte del paisaje.
Lo plantearon como una comunidad planificada para personas con diversos gustos. El plan se basaba en la libertad de elección entre sencillez y lujo, entre el ocio o la oportunidad de disfrutar de la soledad. Cada persona podía elegir si vivir en una exclusiva finca en la ladera de una colina, en una casa familiar en el valle o en un apartamento con jardín. Y, lo más importante, disfrutar de una vida de barrio gracias a sus paseos, plazas y abundantes espacios comunes. Y todo ello en un inmejorable paisaje entre las colinas.

En el momento de la inauguración del proyecto los promotores se pusieron en contacto con el alcalde y le invitaron a asistir. Tal y como cuenta el periodista y escritor Francisco Pérez Puche en su libro Crónicas de Valencia, el 8 de octubre de 1965 llegó a Valencia Kerry Patterson, uno de los directivos de la empresa, que al día siguiente participó en la procesión del 9 de Octubre, depositando una corona de laurel a los pies de la estatua de Jaime I en el Parterre.

Así pues, en la fecha indicada, el alcalde y su esposa viajaron a Estados Unidos para el estreno. Una curiosidad es que, antes de ir, Isabel recogió en la plaza de la Reina un puñado de tierra que viajó hasta la nueva Valencia. Durante la inauguración fue depositada simbólicamente en los cimientos de la nueva Valencia, de modo que un pequeño pedazo de nuestra ciudad quedó para siempre al otro lado del Atlántico.
Entre las ceremonias de celebración hubo discursos, cenas oficiales e incluso se quemó una falla. Sí, una falla ardió en California.
La ciudad planeada en 1965 nació para tener una capacidad hipotética de hasta 250.000 habitantes, y comenzó a ser habitada en 1967. Hoy es una enorme urbanización dentro de la cadena de áreas residenciales que bordean las montañas que cierran Los Ángeles por el norte. Sus vecinos, que tienen toda clase de servicios escolares, sanitarios y comerciales, disponen de conexiones de metro para moverse hasta el centro de Los Ángeles y, por descontado, de la intensa red de autovías de la gran conurbación de California.
A día de hoy, el proyecto original ha dado lugar a dos Valencias: una forma parte de la ciudad de Santa Clarita desde 1987, siendo conocida por el parque temático Six Flags Magic Mountain y el campus de CalArts. Además, es la ciudad natal de la actriz Naya Rivera, el lugar donde falleció el actor Paul Walker en un accidente de tráfico y también el lugar de origen de la banda de powerviolence Infest (podéis ver a continuación un vídeo de YouTube de cómo es ahora). La otra continúa siendo una comunidad no incorporada del condado de Los Ángeles.
Este artículo está realizado por Eva Genova, guía oficial de turismo y, además, creadora de contenido y propietaria de Valencia más allá (@valenciamasalla), un perfil que habla sobre curiosidades e historia antigua de la ciudad de Valencia.
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