Valencia, miércoles 23 de noviembre de 2022. La Torre Miramar, que se ubica en una superficie de 7.200 m2 en la entrada norte de la ciudad de Valencia, se convertirá en un espacio bioclimático destinado a la cultura urbana. El Ayuntamiento de Valencia contempla dotar al espacio de fuentes de agua potable y generadores de energía con pérgolas solares para recarga de vehículos eléctricos o dispositivos móviles. Además, se ajardinará la superficie y se instalará sobra vegetal y un jardín vertical en la cara norte de la torre de 45 metros de altura.


La Junta de Gobierno Local aprobó en diciembre de 2021 la entrega al Ayuntamiento de Valencia por parte de la Demarcación de Carreteras del complejo que pasó a formar parte de la conservación, mantenimiento y dinamización del consistorio. En ese momento se asumió un espacio en estado de deterioro y sin un uso específico para transformarlo en un espacio público vinculado a la cultura y el arte urbano que culminó en febrero de 2022 con el primer encuentro Miramar Urban Meet.
Ahora el proyecto básico con el que trabaja el consistorio contempla la mejora de las condiciones bioclimáticas del espacio mediante la integración de zonas de sombra sin interferir en los ámbitos de realización de actividades, la instalación de fuentes de agua potable y vegetación, así como la producción de energía renovable.
Espacio de convivencia y eficiencia bioclimática
Según afirma Alejandro Ramon, concejal de Emergencia Climática y Transición Energética «la Torre Miramar es un icono arquitectónico situado en la entrada norte de la ciudad. Queremos dignificarlo y transformarlo en un elemento para el disfrute de la ciudadanía y un emblema urbano de referencia. El objetivo es convertirlo en un nuevo espacio verde, bioclimático y sostenible
Se trata de una transformación ecológica de este espacio urbano que incluye la instalación de placas solares fotovoltaicas y pérgolas de sombra, lo que revertirá en el ahorro de la factura eléctrica anual, de aquellos usos a los que vaya destinada, así como un ahorro de las emisiones de CO2.
«La Torre Miramar, que en su momento costó 24 millones del erario, estuvo abandonada durante más de una década -recuerda Alejandro Ramon-. Era un ejemplo de mala gestión y despilfarro que ahora revertiremos para ponerlo al servicio de la ciudadanía y convertirlo en un emblema de la Valencia que queremos, verde y sostenible»
El proyecto contempla dos líneas de actuación fundamentales con objeto de promover el encuentro entre personas en un espacio para la práctica de deportes como el skate, la calistenia o el parkour y de expresiones artísticas ligadas a la música, la danza o las artes plásticas.
Por una parte, se crearán zonas de sombra para conseguir espacios que dispongan de protección solar mediante pérgolas con recubrimiento de dos tipos (vegetal y de producción de energía fotovoltaica). Por otro lado, en las fachadas con orientación norte se instalará un jardín vertical y las fachadas con orientación sur se cubrirán con acabado de vidrio fotovoltaico para la producción de energía solar.
«Miramar se encuentra en un espacio estratégico -añade Alejandro Ramon-, en una zona universitaria, cerca de los campus de la Universidad Politécnica y de la Universidad de Valencia, y en un punto que lo convierte en imagen y puerta de la ciudad para a todo aquel que llega por la autopista de Barcelona. Por eso el plan contempla un espacio de uso deportivo y cultural y al mismo tiempo lo consolida como hito arquitectónico, bioclimático y sostenible, imagen de una Valencia que ya es capital verde europea y que tiene el compromiso de ser ciudad neutra en emisiones de CO2 en 2030»
En 2023 se ejecutará la primera fase del proyecto con una inversión de 250.000 euros de un total de los 1.300.000 euros que se ha presupuestado para la puesta en marcha de la remodelación total.
A CONTINUACIÓN, NOTICIA DEL PASADO MES DE MAYO DE 2022, DONDE SE DENCIA QUE LA TORRE MIRAMAR SERÁ UN PUNTO DE CAPTACIÓN DE ENERGÍA SOLAR:
- La gran rotonda de entrada a Valencia está ya abierta a la cultura urbana y sus disciplinas, como el parkour, patinaje, calistenia, danza urbana o skate.
Valencia, 9 de mayo de 2022. El Ayuntamiento de Valencia continúa con los proyectos para consolidar el enclave ‘Miramar, espacio de cultura urbana’, con el que ahora el gobierno municipal pretende aprovechar las instalaciones de la rotonda de acceso a la ciudad desde la V-21 para la captación solar y la producción de energía eléctrica y a la vez mitigar el efecto de la isla de calor en ese entorno de la ciudad. Además, este proyecto específico contempla la creación de zonas de sombra en toda la parcela para mejorar el confort en la práctica deportiva y artística impulsada en este espacio en los últimos meses.
El concejal de Emergencia Climática y Transición Energética, Alejandro Ramon, ha explicado que “después de la recepción de las obras de la rotonda Miramar y su puesta en marcha como espacio de cultura urbana, ahora continuamos el proceso con las instalaciones específicas para la práctica de los deportes urbanos y el aprovechamiento de las infraestructuras para las energías renovables”.
El edil ha recordado que la intervención se llevará a cabo “en una rotonda que los medios describieron como la más cara de España, a pesar de que no tenía ningún uso asignado”, motivo por el cual “hemos trabajado durante meses para transformar el espacio y ofrecerlo a la escena urbana, para deportes y artes urbanos”. Ahora, ha explicado que se quiere compatibilizar ese uso con otro de complementario: “queremos transformar este gran monolito de hormigón en un espacio más amable para la ciudadanía, más verde y que pueda servir para la captación solar, dándole así un uso complementario de generación de energía renovable y limpia”.
Entre los trabajos desarrollados anteriormente se habían habilitado más de 7.200 metros cuadrados que estaban deteriorados y sin ningún uso. Ahora, en cambio, tienen un uso consensuado con todas las asociaciones que impulsaron el pasado febrero en el acontecimiento ‘Miramar Urban Meet’ junto con la World Design Capital 2022. Entre las nuevas intervenciones que se proponen y para las cuales se ha contratado asesoramiento y redacción del proyecto a Ética Arquitectura, hay la creación de zonas de sombra para la protección solar de las varias zonas condicionadas para el uso artístico y deportivo; también se estudiará para adaptar la fachada de la torre Miramar para poder captar energías renovables y limpias, fundamentalmente con la instalación de placas fotovoltaicas, de donde se sacará una energía eléctrica aprovechable para todo el entorno construido.
El contrato celebrado con la Fundación Valencia Clima y Energía tiene un importe de 14.900 euros sin IVA y contempla un plazo de ejecución de cuatro meses.
A CONTINUACIÓN, NOTICIA DEL PASADO MES DE FEBRERO DE 2022 CON LA INAUGURACIÓN DE LA TORRE COMO NUEVO PUNTO DE CULTURA URBANA:
Valencia, viernes 18 de febrero de 2022. Valencia, como Capital Mundial del Diseño, desde hoy da la bienvenida a todas las personas (locales y visitantes) que entran a la ciudad por una de sus arterias principales, la carretera V-21, con una lona gigante colgada de la Torre Miramar. Con esta imagen, «el Ayuntamiento invita a disfrutar de la innovación, del paisaje y el diseño urbano», tal como ha explicado hoy el alcalde de Valencia, Joan Ribó.
Este cartel, que diseñado por Sara Antolín «proyecta las posibilidades de la capital del Turia», presidirá mañana sábado 19 de febrero la celebración de «Miramar Urban Meet», un encuentro que se ha organizado en esta rotonda, «reconvertida en un espacio abierto y funcional para colectivos de artistas y deportistas urbanos». En palabras del alcalde, «Valencia celebra mañana que cuenta con una nueva zona de cultura urbana en la entrada de la ciudad, en la que los amantes de disciplinas como el parkour, el patinaje, la danza urbana o la skate podrán disfrutar de más 7.200 metros cuadrados que, por fin, tendrán un uso ciudadano».
Este acto se ha organizado con la colaboración de los colectivos Valencia Royals, Motion Academy, Longboard Valencia, Let’s grow por parte de Valencia Capital Mundial del Diseño 2022 y el Ajuntament de Valencia. Durante todo el día del sábado 19 de febrero de 2022, se celebrarán distintas actividades abiertas y gratuitas, destinadas a todos los públicos, desde las 10.30 de la mañana hasta las 18.00h.
📐Des de hui donem la benvinguda a totes les persones que entren a #València per la V-21🚘, amb una lona gegant de la #WDC2022 a la #TorreMiramar, que convida a gaudir de la #innovació i el #disseny urbà” i que presidirà demà la celebració de la trobada 🤸♂️#MiramarUrbanMeet🛹🎤. pic.twitter.com/133gRixQmh
— Ajuntament València (@AjuntamentVLC) February 18, 2022
A CONTINUACIÓN, NOTICIA DEL PASADO 5 DE ENERO DE 2022:
Valencia, miércoles 5 de enero de 2022. La rotonda como espacio de cultura urbana ya es una realidad gracias al Ayuntamiento de Valencia y un grupo de distintos colectivos de la cultura urbana, tal y como se puede ver en el vídeo que ha subido Motion Academy en su cuenta de Twitter. Todavía queda mucho trabajo para hacer, como poner las instalaciones específicas, pero el espacio ya está abierto. De hecho, en febrero ya hay programado un gran evento donde el parkour, la calistenia, el rap, el breakdance o varios estilos de patinaje se darán cita en la Rotonda de Miramar.
No os perdáis el vídeo del siguiente tweet.
#TorreMiramar: Tenim una notícia important per a #València i per a la #culturaurbana⚡️✅ @AjuntamentVLC GRÀCIES pic.twitter.com/dhsyNlYcrw
— Motion Academy (@MotionAcademy2) January 2, 2022
A CONTINUACIÓN, NOTICIA DEL PASADO MES DE DICIEMBRE DE 2021:
- El Ayuntamiento inicia la gestión del complejo Torre Miramar después de su adecuación como «espacio de cultura urbana» de la ciudad.
Valencia, miércoles 22 de diciembre de 2021. El complejo Torre Miramar ya es de gestión de municipal después de que la Demarcación de Carreteras del Estado haya entregado el espacio al consistorio para su conservación, mantenimiento y dinamización. Desde estos momentos, Valencia cuenta con un nuevo «espacio de cultura urbana», donde los amantes de disciplinas como el parkour, el patinaje, la danza urbana o la skate «podrán disfrutar de más 7.200 metros cuadrados que hasta ahora nunca habían tenido uso ciudadano, a pesar de que la construcción de esta gran rotonda en la entrada de València costó decenas de millones de euros», ha señalado el alcalde de Valencia, Joan Ribó.
La Junta de Gobierno Local aprueba mañana el acta de entrega por parte de la Demarcación de Carreteras al Ayuntamiento de València del complejo Torre Miramar, situado en la entrada de València desde la V-21 y confluyen también la Ronda Nord y la avenida Dels Tarongers. Así, las zonas donde se ha intervenido pasan a formar parte de la conservación, mantenimiento y dinamización del consistorio. El espacio se ha habilitado para la práctica del parkour y otras prácticas de cultura urbanas como el grafiti, y de esta manera se aprovechan los más de 7.200 metros cuadrados construidos que estaban sin utilizar y deteriorados, facilitando la accesibilidad, a falta de utilizar en un futuro la misma torre. Todo el conjunto pasa a denominarse «Miramar, Espacio de cultura urbana»
Las actuaciones de adecuación de la torre Miramar han finalizado después del acuerdo que se hizo con la Demarcación de Carreteras en julio de este año, que han hecho posible «el aprovechamiento para uso ciudadano de un gran espacio heredado que, hasta ahora, estaba desaprovechado y que no contaba con mantenimiento», ha explicado el alcalde Joan Ribó. De esta manera, «el Ayuntamiento se hace cargo ahora de su conservación, mantenimiento y, lo que es muy importante, su dinamización». «Porque queremos convertir el espacio en una referencia para la juventud para la práctica de disciplinas englobadas en la cultura urbana, tanto los deportes como las artes», ha remarcado el máximo responsable de la ciudad.
En cuanto a los trabajos llevados a cabo, estos han consistido en el cierre y eliminación de los accesos subterráneos; el desmontaje de las pasarelas inferiores de peatones; la habilitación recorridos accesibles al estanque principal; la pavimentación con hormigón pulido; la limpieza y eliminación de los riesgos del recinto interior; el cierre de los agujeros al forjado; la incorporación de pendientes y desagües de fondos; trabajos de jardinería de poda, reposición y tierra; anulación de estanques y fuente rectangular; regulación del alumbrado existente; y la creación de nuevos pasos de peatones semafóricos en superficie.
Durante los trabajos, se han coordinado completamente la Demarcación de Carreteras del Estado y el Ayuntamiento de València a través del trabajo de diferentes áreas a cargo de la concejalía de Movilidad Sostenible. En la rotonda principal se ha trabajado con unos parámetros de intervención que han priorizado la seguridad, usabilidad, atractividad y facilidad de mantenimiento para que fuera posible la práctica del deporte y arte urbanos aprovechando lo que existía.
Inversiones previstas por el Ayuntamiento
En la moción impulsada mañana por Alcaldía, también se propone a la Delegación de Ecología Urbana para que, a través del Organismo Autónomo Municipal de Parques y Jardines, pase a ser gestor de «Miramar, Espacio de Cultura Urbana», y prever, dentro de sus competencias, una partida presupuestaria anual de mejora, mantenimiento y dinamización conjunta con los colectivos y entidades de cultura urbana.
Así, se ha previsto en 2022 varias actuaciones del servicio Jardinería Sostenible, como la plantación de especies vegetales y servicios públicos autolavables. Por parte del Servicio de Emergencia Climática y Transición Energética está previsto que se actúe en la mitigación de la isla de calor mediante pérgolas y el aprovechamiento de las instalaciones para la captación solar y producción de energía eléctrica.
Por último, en la moción también se insta a continuar con la colaboración con el Ministerio de Transportes, Movilidad y Agenda Urbana donde se definan los objetivos y compromisos respecto a los elementos no incluidos cómo son la torre y la fuente circular.
NOTICIA DEL PASADO MES DE JULIO DE 2021: Ribó propone que la Torre Miramar, la rotonda más cara de España, sea un rocódromo al aire libre
- El alcalde Joan Ribó propone al Ministerio un convenio para adecuar la Torre Miramar a la práctica deportiva.
Valencia, miércoles 7 de julio de 2021. La Junta de Gobierno Municipal tiene previsto aprobar el viernes 9 de julio, a propuesta de la Alcaldía, solicitar al Ministerio de Transportes y a la demarcación de carreteras del Estado en la Comunitat Valenciana, titular de la rotonda, la adecuación del conjunto ornamental de la Torre Miramar y su habilitación para la práctica de deportes urbanos. Según ha avanzado el alcalde, Joan Ribó, “empezamos a dar solución a un problema que Valencia viene arrastrando desde hace treinta años en la rotonda de entrada de la V-21”.
Ribó considera que “sencillamente estamos buscando actuaciones para hacer segura esta rotonda implementando una serie de elementos que, en estos momentos, están perjudicando seriamente esta estructura”. Para el alcalde, es necesario abordar varias cuestiones y, entre ellas enumera “el cierre y eliminación de los accesos subterráneos, el desmontaje de pasarelas inferiores de peatones, la habilitación de recorridos accesibles al estanque principal, la limpieza y eliminación de riesgos del recinto interior, el cierre de agujeros del forjado, desagües, trabajos de jardinería, poda, reposición y tierra, anulación de estamques y fondos rectangulares, un alumbrado eficiente y pasos de peatones semafóricos”.
El alcalde considera que “de esta manera, y después de trabajar conjuntamente en los últimos años entre las dos administraciones, damos el primer paso para que el Ayuntamiento pueda hacerse cargo de esta rotonda de entrada que, en estos momentos, no está en manos municipales, pero que da una mala imagen en su entrada en la ciudad de València”.
Así, ha remarcado el alcalde, “desde la óptica del interés público, que debe poner de nuevo en uso este espacio urbano favoreciendo la accesibilidad y el reparto equilibrado de los espacios libres en la ciudad”, se considera oportuno iniciar los trámites oportunos con la Demarcación de Carreteras en la Comunitat Valenciana para hacerlo posible teniendo en cuenta los informes elaborados por los servicios municipales.
En este sentido, la Junta de Gobierno Local propondrá al Ministerio de Transportes y a la Demarcación de Carreteras de la Comunitat Valenciana que la rotonda se destine a la práctica de deportes y danzas urbanas, entre ellas el parkour, la escalada, el patinaje y el skate, entre otras. Para hacerlo posible, el gobierno local quiere celebrar un convenio de colaboración con el Ministerio para definir de forma más concreta el uso, el destino, el mantenimiento y las reparaciones de la mencionada rotonda.
Se acuerda, así, tal y como ha explicado Ribó, “iniciar los trámites para un convenio de colaboración que finalice la recepción de la totalidad de la infraestructura viaria en este tramo y defina en un proyecto el resto de actuaciones y compromisos económicos y de responsabilidades entre las dos administraciones, con la excepción de la Torre Miramar que precisa de una licitación para definir el uso más apropiado, así como su gestión, reparaciones oportunas y mantenimiento en régimen de concesión”.
NOTICIA DEL PASADO MES DE JUNIO DE 2021: Principio de acuerdo para para empezar las obras del entorno de la Torre Miramar. El alcalde defiende “aprovechar la estructura para un rocódromo al aire libre, como otras ciudades que aprovechan arquitecturas obsoletas para este uso”.
Valencia, viernes 18 de junio de 2021. El Ayuntamiento de Valencia y la Demarcación de Carreteras del Ministerio del Estado han logrado un acuerdo “para desarrollar las actuaciones pertinentes antes de darle uso a la Torre Miramar, ubicada en la rotonda de la autovía V21 de acceso a la ciudad”. Así lo ha explicado el alcalde de Valencia, Joan Ribó, durante la reunión que ha mantenido con representantes de la FEMECV (Federación de Deportes de Montaña y Escalada de la Comunidad Valenciana) donde se tratará la alternativa de uso de la mencionada infraestructura de unos 45 metros de estatura como rocódromo.
En este encuentro el alcalde Joan Ribó ha hablado del trabajo “interno y técnico”, realizado entre la Demarcación de Carreteras y el Ayuntamiento de Valencia respecto a la readecuación de esta rotonda, ubicada en la entrada norte de la ciudad, “para encontrar una solución óptima y razonable que se ajuste a la voluntad del Consistorio, que quiere darle un uso a este espacio y así evitar un deterioro mayor”.
“Ahora, ya se puede avanzar que se han consensuado unas actuaciones que se validarán y materializarán en las próximas semanas acompañadas de la tramitación de un convenio de colaboración entre las partes para desbloquear progresivamente una situación insólita e impropia”, ha manifestado el primer edil, “con voluntad de dejar de mirar hacia el pasado”.
Entre los actores que han participado en estas conversaciones que se materializarán en unas obras que pueden empezar antes del verano, se encuentra el área de Conservación y Explotación de Valencia de la Demarcación de Carreteras. Por parte del Ayuntamiento han intervenido los Servicios de Movilidad Sostenible, Centrales Técnicos, Jardinería Sostenible, Ciclo Integral del agua, Coordinación en la Vía Pública, y Mantenimiento de Infraestructuras. En cuanto al ámbito de actuación, la intervención, que se llevará a cabo en el tramo de conexión de la Ronda Norte de Valencia y la autovía V21, incluye el estanco principal con la Torre Miramar (con una rotonda de 7.200 m²), las fuentes rectangular y circular, y el paso subterráneo.
Acuerdo entre las administraciones
Por un lado, el Ayuntamiento de Valencia ha solicitado la realización de cerca de 50 actuaciones inmediatas a ejecutar y costear por la Demarcación de Carreteras “para mejorar la utilidad, la accesibilidad, la seguridad y el mantenimiento del estanco principal, la fuente rectangular y el paso subterráneo con diferentes intervenciones como por ejemplo el cierre y la eliminación de los accesos subterráneos”. El consistorio también pide el desmontaje de las pasarelas inferiores de peatones, la habilitación de recorridos accesibles por el estanco principal, o la limpieza y eliminación de riesgos del recinto interior.
Por otro lado, el Ayuntamiento solicita el cierre de los agujeros de forjado, desagües de fondos, trabajos de jardinería de poda y reposición, así como la anulación de estancos y de la fuente rectangular, alumbrado y de los pasos de peatones semafóricos.
“A la vez se inician los trámites entre ambas administraciones para formalizar un convenio de colaboración entre el Ministerio de Transportes, Movilidad y Agenda Urbana y el Ayuntamiento de València donde se determinan el resto de actuaciones concretadas en un proyecto a elaborar por los servicios municipales y financiado de los Presupuestos Generales del Estado. El convenio servirá para recepcionar finalmente en condiciones la obra urbanizadora, es decir, la parte superior de la infraestructura viaria, y definir su mantenimiento, gestión de aguas, titulares suministros y otros compromisos entre las partes”, ha manifestado Joan Ribó.
Torre Miramar
El alcalde ha recordado que la Torre Miramar, “que es el elemento más singular de la rotonda, queda de momento fuera de las actuaciones y del convenio a la espera que el nuevo acondicionamiento del entorno permita generar una expectativa entre posibles interesados para gestionarla en régimen de concesión pública”.
La idea que el Consistorio le ha trasladado a la Demarcación de Carreteras “es aprovechar la estructura de la torre para un rocódromo al aire libre que sea referencia como ya ocurre en otras ciudades que aprovechan arquitecturas obsoletas para este uso”. “Sin duda, en un lugar que se destinará principalmente a los deportes urbanos se hace necesario un punto de atracción como este”, ha asegurado Joan Ribó al explicar que el Ayuntamiento está en conversaciones con diferentes entidades, 3 asociaciones, federaciones (como hoy con la FEMECV), incluso particulares buscando una idea que le ayudo a promocionar una licitación.
Ribó ya propuso el pasado octubre de 2020 que la Torre Miramar fuese a para parkour y escalada, y otras prácticas de ocio urbanas, para aprovechar así los más de 7.000 metros cuadrados construidos que están sin utilizar, facilitando la accesibilidad, además de emplear la misma torre como rocódromo.
“El objetivo por encima de todo es regularizar finalmente la recepción de este disparate ideado por el anterior gobierno del PP y heredado por el actual Consistorio”, ha concluido el alcalde, al remarcar “la buena predisposición de las partes para arreglar la fechoría en la entrada de la ciudad, así como el trabajo transversal entre administraciones”.
A CONTINUACIÓN, NUESTRO ARTÍCULO PARA EXPLICAR LA HISTORIA DE LA ROTONDA Y TORRE DE MIRAMAR.
- Se trata de una rotonda de entrada y salida a Valencia por la V-21 que costó en su conjunto unos 24 millones de euros sobre el total de los 15,9 millones de euros presupuestados, más un sobrecoste añadido de cerca de 9 millones de euros-. En abril de 2018, senadores de Compromís registraron una pregunta escrita en el Senado al Ministerio de Fomento sobre su rehabilitación para intentar dar una solución a esta infraestructura a la que no se puede acceder.
Muchos lo llamaban, y lo siguen llamando, «el mirador sin vistas», y está considerada como la rotonda más cara de España (todo su conjunto, tanto el soterramiento, como la rotonda, la torre, jardín anexo, etcétera). La glorieta, situada en el acceso a la capital por la avenida de Cataluña, uno de los principales, tiene en el centro una construcción de altura considerable que, tristemente, yace abandonada, así como también todo lo que hay alrededor de ella (maleza en el jardín anexo y alrededores; fuentes sin agua; óxido en las barandillas; grafitis en la parte inferior del túnel; focos rotos y sin uso; etcétera).
Se trata de la Torre Miramar, uno de los lugares de más despilfarro e inservibles de la capital. Con capacidad en su interior para cerca de 160 personas, esta desaprovechada torre, un mirador que no tiene uso alguno (tampoco es que valga la pena sus vistas pero ya podían hacer algo con ella), tiene 45 metros de altura y fue creada para divisar todo el litoral valenciano, pero que lo único que se ve es la ciudad. Su nombre, como bien se puede intuir («mira mar») no le hace honor alguno, pues apenas se divisa la playa de la Malva-rosa.
La torre estuvo abierta al público durante un tiempo, tan solo tres meses, aunque nos indican que estuvo unos cuantos más. Lo más gracioso es que el ascensor dejó de funcionar al poco de la inauguración, y si uno quería ver las vistas había que subir a pie, hasta que finalmente se decidió cerrarla por completo.
Antes de eso, el entonces consistorio del Partido Popular gobernado por la fallecida Rita Barberá, argumentó que no interesaba a los ciudadanos de Valencia, dudando de su rentabilidad económica, donde hubieran sido necesarias dos ordenanzas y el cobro de entrada. Se optó, sin embargo, por la vía de no cobrar entrada y dejar libre el acceso por la escalera, además de mantener cerrado el ascensor panorámico que muy pocas personas disfrutarían mientras estuvo en uso.
A pesar de ser una construcción ejecutada durante el gobierno socialista de Zapatero, el proyecto (rotonda, torre, soterramiento para el paso de vehículos, jardín anexo, fuentes y vías de Metrovalencia), en realidad, data del gobierno de Aznar (de 1997), un año después de entrar en el gobierno de España. Sin embargo, desde fuentes de la Demarcación de Carreteras (Ministerio de Fomento), tal y como indica patriavalenciana.blogspot.com.es (y decenas de noticias de hemeroteca), explicaron que el primer proyecto de acceso a Valencia por la V-21 sólo contemplaba dos rotondas y un túnel para gestionar el tráfico. Es decir, no contemplaba elementos ornamentales en la parte superior, tal y como puede verse en la actualidad. Fue en el año citado anteriormente, en 1997, un año después de la llegada del PP al Gobierno del país, cuando se propuso un cambio del proyecto y se incluyó, de manera consensuada con el Ayuntamiento de la ciudad de Valencia, la inclusión de las fuentes y la Torre Miramar.





Las obras, incluyendo el túnel de la avenida que hay bajo la rotonda para el paso de vehículos, además de partir la rotonda para el paso de las vías de Metrovalencia, costaron unos 24 millones de euros (sobre el total de los 15,9 millones de euros presupuestados) más un sobrecoste añadido de cerca de 9 millones de euros, donde necesitaron 5 años para su finalización (comenzaron en 2004, tras la llegada de Zapatero al gobierno, y terminaron en 2009, inaugurándose el 19 de junio de 2009). Para los curiosos, existe un artículo en Verlanga con más fotografías de su interior.
Por último, y aportando una nota de humor, Raúl Antón, el conocido cómico valenciano, parodió hace no mucho la Torre de Miramar en uno de sus conocidos vídeos, donde la bautizó como «el hijo del Parotet y de la Pantera Rosa».
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