Hay rincones de Valencia que no están a simple vista pero que son una auténtica maravilla para todos los sentidos. Bien podríamos decir que, en este caso, cualquiera que los ha visto puede certificarlo. Tanto es así que en nuestra visita, durante el rato que pudimos hacer las fotografías -e ir al baño, por supuesto-, todas y cada una de las personas que bajaban a él, a hacer sus necesidades -claro está-, se detenían y hacían fotografías para inmortalizar, con su móvil, los que seguramente sean los baños más bonitos de Valencia.

Hablamos de los servicios que hay en el interior del edificio que antiguamente fue el cine Capitol, en calle Ribera nº16 de Valencia capital, hoy convertido, desde hace poquito y gran parte de él, en un gran espacio gastronómico de dos plantas de la cadena Muerde la Pasta, tal y como ya os hablamos hace un mes en nuestro artículo sobre la apertura del Muerde La Pasta de la calle Ribera de Valencia, aunque el protagonista de estas líneas sea, en realidad, el sótano.


Como ya sabréis muchos, este antiguo cine, obra del arquitecto Joaquín Rieta Síster -conocido por otras obras como la Torre del Calvario de Paterna​ o el edificio de estilo clasicista del ayuntamiento de Riba-roja de Túria-, fue el primero en la ciudad donde se utilizó la curva de visibilidad para definir el espacio interior. Su construcción se llevó a cabo entre 1930-1931 en uno de los solares afectados, a finales de los años veinte, por la reforma y ampliación de la plaza de Emilio Castelar, hoy del Ayuntamiento. Fue inaugurado el 28 de marzo de 1931 en un acto organizado por la Asociación de la Prensa – aunque no estaría abierto para el público con precio de 1,50 pesetas hasta el sábado 4 de abril del mismo año –, donde gracias a su moderna decoración, la prensa de época lo llegó a comparar, como recuerdo, con las salas Gaumont y Pleyel de Paris, además de ser mencionado, tiempo más tarde, como uno de los mejores cines de España en “La Semana Gráfica” en marzo de 1933.

Los detalles interioristas de este cine fueron mencionados en numerosas publicaciones, y todo el que lo visitaba hablaba de él, estando ya presentes a la entrada, en su vestíbulo, espléndidas verjas y puertas de cristales decoradas. En su inauguración, se sabe que la entrada a la sala fue perfumada por la casa Robillard, y que las señoras y señoritas fueron obsequiadas con un bouquet de flores y perfumes de su nueva creación Mariola, algo que nos recordó este dato al ver el tocador que hay justo a la entrada de los baños, donde se ven detalles de perfumería -antiguos envases de cristal para los perfumes- y donde bien seguro, quien se pueda retocar, se sentirá como una estrella de cine en su camerino con el gran espejo de luces dispuesto.

Baños Muerde La Pasta Valencia. Foto valenciabonita.es

Baños Muerde La Pasta Valencia. Foto valenciabonita.es

Baños Muerde La Pasta Valencia. Foto valenciabonita.es

Baños Muerde La Pasta Valencia. Foto valenciabonita.es

No menos espectacular es la anterior estancia que da al espacio con el espejo-tocador, llena de cuadros con cartelería de películas clásicas del cine, asientos vintage y una de las joyas del lugar: una réplica de la desparecida lámpara cubista que hubo en el interior del cine. Como ya os hablamos en otro artículo, las dependencias interiores del edificio, en origen, fueron diseñadas por Amadeo Roca y los hermanos Arturo y Ricardo Boix, quienes reflejaron, mediante decoraciones geométricas perfectamente encajadas en las formas arquitectónicas como la lámpara cubista mencionada, el enorme poder ejercido en este tipo de edificios por el Art Déco, que visualmente llegaba a través de las revista de las que el arquitecto Rieta era suscriptor y de las películas francesas y norteamericanas que se proyectaban en la pantalla del antiguo cine.

Baños Muerde La Pasta Valencia. Foto valenciabonita.es

Baños Muerde La Pasta Valencia. Foto valenciabonita.es

Baños Muerde La Pasta Valencia. Foto valenciabonita.es

Detalle del interior de la sala del desaparecido cine Capitol de Valencia donde se observa la lámpara cubista original. Fuente: LIBRO ‘VALENCIA CIUDAD DE CINES.1940-1950’

Tras unas palabras con los encargados de la profunda renovación y del diseño interior, el estudio del interiorista Lázaro Rosa Violán quien ha diseñado y llevado a cabo el proyecto de algunos de los restaurantes más prestigiosos de España nos comentan que el local de Savoiardi-Muerde la Pasta de Valencia está inspirado en el diseño de los locales italianos de principios de siglo. En él, se trataba de hacer un local que respirara el ambiente de las antiguas tabernas italianas en donde el diseño con boiseries de madera y alicatados geométricos fueran los protagonistas. Además, se han introducido piezas de diseño inspiradas en el Art Déco como es el lavamanos de los baños en el que se han usado reciclado elementos de forja reversionados. Todo un lujo al alcance de quienes visiten este lugar, poco común hoy en día en espacios de nueva construcción pero que, en otra época, era algo muy normal.

Baños Muerde La Pasta Valencia. Foto valenciabonita.es

Baños Muerde La Pasta Valencia. Foto valenciabonita.es

Baños Muerde La Pasta Valencia. Foto valenciabonita.es

Baños Muerde La Pasta Valencia. Foto valenciabonita.es

Por cierto, no sabemos si los baños, por estar situados en el sótano, anteriormente fueron un refugio antiaéreo o un sótano antimetralla para la gente del edificio, dado que el Capitol, que fue construido años antes de la Guerra Civil española, al igual que otros edificios pudo albergar un espacio construido en pleno conflicto para proteger a las personas de los bombardeos. 

 

 

 

 

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