El pasado 30 de noviembre de 2017 se inauguró un nuevo gran espacio gastronómico en la ciudad, en la calle Ribera nº16, con cerca de 2.000 m2 y aforo para más de 600 comensales, donde cohabitan, en las dos plantas del edificio, dos conceptos de negocio bien distintos pero de la misma marca, dando empleo a cerca de 50 personas formadas por la compañía.
La noticia, quizás, no tendría relevancia alguna de no ser porque dicho emplazamiento se encuentra en el interior del que fue el emblemático cine Capitol de Valencia, recuperando, con esta nueva vida del edificio, uno de los primeros ejemplos de arquitectura racionalista de la ciudad y testigo mudo de uno de aquellos, de tantos, cines desaparecidos que albergó la capital del Turia.
En su nueva etapa bajo la cadena de restauración Muerde la Pasta – quien transformó este lugar recordado por muchos en un multiespacio gastronómico diferenciado en dos plantas donde en una de ellas se podrá degustar las más de 150 recetas de su bufé, que sirven de manera habitual en sus restaurantes desde los inicios de la marca en 2007 -, el mítico edificio que albergó el antiguo cine Capitol espera, durante muchos años, seguir con vida y deleitar a miles de paladares.
Para ello, la compañía Muerde La Pasta llevó a cabo una profunda renovación de la mano del interiorista Lázaro Rosa Violán, quien ha diseñado y llevado a cabo el proyecto de algunos de los restaurantes más prestigiosos de España.
Cabe decir, sin embargo, que el edificio llevaba años ya con vida, ya que diversas plantas del edificio, incluyendo el lateral, llevan en uso desde 2007 gracias a la escuela de formación llamada Capitol Empresa, un centro de Formación profesional con numerosas aulas y despachos que apostó por recuperar el edificio. Es, gracias a este empresa, así como a las que adaptaron las plantas, las verdaderas artífices de que hoy podamos ver con vida este fabuloso edificio que tenemos en nuestra ciudad.
Para muchos, Lázaro Rosa está considerado como un experto en la reinterpretación de la arquitectura modernista de los años 30 y 40, del que se dice que ha logrado generar una atmósfera contemporánea, pero con arraigo a la tradición, empleando mobiliario vintage, maderas nobles y materiales reciclados, que conectan a la perfección con la memoria histórica de esta joya arquitectónica.
El Capitol no solo alberga un restaurante Muerde la Pasta, la conocida cadena de restaurantes con sede central en Castellón de la Plana, ya que el local aúna, además, el concepto gastronómico de la compañía: Savioiardi, Cakes&Coffee.





El Capitol, que da empleo a más de 40 profesionales seleccionados y formados por la compañía, alberga dos conceptos de negocio distintos pero a la vez complementarios:
- Por un lado, en la planta baja, se encuentra la marca SavoiardiCakes&Coffee, donde se puede disfrutar de una gran variedad de cafés y tés, smoothies, frappés, tartas artesanales y un amplio surtido de dulces y salados para tomar o llevar.
- Por otro, y en la segunda planta, se ubica el restaurante Muerde la Pasta, un bufé libre en el que, por un precio cerrado que incluye bebidas, postres y cafés, se pueden degustar más de 150 recetas y productos típicos de la gastronomía italomediterránea.
El estudio Lázaro Rosa-Violán es responsable de recuperar algunas piezas originales del antiguo Cine Capitol, como una lámpara que hay en el acceso a los baños, la marquesina de la entrada, o el suelo de mosaico con dibujo que hay en la primera planta.
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LA HISTORIA DEL CAPITOL:




La sala causó sensación en la inauguración, por sus detalles de confort y buen gusto, con una suntuosidad ya presente en su vestíbulo, con espléndidas verjas y puertas de cristales que causaron muy buena impresión a los asistentes. A la entrada a la sala perfumada por la casa Robillard, las señoras y señoritas fueron obsequiadas con un bouquet de flores y perfumes de su nueva Creación Mariola.
Julio Cob, de la Valencia en Blanco y Negro


El Capitol era una de las mejores salas de cine de España en los años 30, al contar con numerosos adelantos de la época, como la curvatura en la fila de las butacas, un salón-bar, sistemas de refrigeración y de seguridad avanzados o proyectores de la casa Western Electric, que dejaron atrás estos últimos el cine mudo. Fue tan importante que logró en exclusiva, para Valencia, las películas de la Metro Goldwyn Mayer, donde“El Presidio” fue la primera película que estrenó el cine.
En los años 60, el edificio sufre una gran actuación en la que desaparecieron muchos de los detalles vanguardistas del cine. Dicha actuación estuvo a cargo de Escario Arquitectos con Antonio Escario Martínez al frente, autor de edificios como la torre Ripalda (conocida como la Pagoda), la facultad de Farmacia o la sede de la Seguridad Social en la calle Cólon.
El cine Capitol cerró definitivamente un domingo de junio de 1996, siendo abandonado durante muchos años. En junio de 2006, se aprobaron planes para demoler el auditorio (conservando la fachada) y construir oficinas y diversos pisos para una actividad comercial en lo que fue el antiguo cine. Con el tiempo, fue la moda la que hizo desaparecer, y transformar por completo, el interior del Capitol.
El edificio, tras su cierre, tras estar décadas en propiedad de los herederos de la familia Pechuán, fue a parar a manos del grupo Coresol (de Alejandro Soler) y de éste a la Caixa, que acometió una rehabilitación.
El lugar que albergó el antiguo cine Capitol, fue sometido a un profundo cambio de uso y derribo interior, contemplando la protección de la fachada y la primera crujía, y la sustitución del resto por una nueva construcción donde alojar comercios y oficinas.
Fuentes:
- Prensa de época, inauguración – 1931
- Proyecto de Cine Capitol situado en la Calle Ribera de Valencia para Don Emilio Pechuán, 1930
- arquitectosdevalencia.es
- Grupo de Facebook «Valencia Antigua: Historia Gráfica».
- Guia de arquitectura de Valencia. CTAV 2007
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