- Coincidiendo con este importante hito, la editorial celebrará el fin de la construcción de la parte más emblemática de la nueva sede de RUBIO, un edificio singular construido en memoria de Ramón Rubio por su hijo y actual director general de la editorial, Enrique Rubio.
- La compañía tiene previstas una serie de acciones especiales para celebrar esta importante fecha, que coincide con la expansión de la firma en Latinoamérica.
- Entre las acciones que van a desarrollar este año destaca el lanzamiento de una edición limitada conmemorativa de uno de los primeros cuadernos desarrollados por Ramón, con una tirada numerada que contará con tan solo un millar de ejemplares.
Los cuadernos RUBIO son parte activa de nuestra historia, de hecho, se han convertido en un recuerdo común para la mayoría, porque nos han acompañado durante la infancia. Una historia que la editorial RUBIO continúa con importantes cambios y novedades, y que este año celebra un hito destacado para la compañía, que conmemora el centenario del nacimiento de su fundador, Ramón Rubio, creador del conocido método Rubio, quien defendió desde el inicio la necesidad de “hacer fácil lo difícil” para ayudar a sus alumnos en su crecimiento personal.
Ramón Rubio arrancó su sueño editorial como profesor en su propia academia, y allí ideó las fichas educativas que darían paso a los cuadernos didácticos más famosos en España y que, justo en el año de la celebración de este centenario, están afianzando su apuesta por tender puentes con el otro lado del Atlántico, donde la editorial ha comenzado hace escasamente dos años a implantarse desde México.
Ramón Rubio Silvestre (Tarragona, 31 de agosto de 1924 – Valencia, 15 de noviembre de 2001), fue un gran empresario español cuya contribución a la pedagogía en España se materializó en los años de la posguerra española con la invención del «método universal de refuerzo pedagógico» conocido como cuadernillos Rubio.
Nacido en una familia modesta, cuando apenas tenía unos meses su familia se trasladó a la localidad castellonense de Geldo, lugar al que a lo largo de su vida permaneció estrechamente vinculado, y donde conoció a su esposa Marina Polo Faus (con la que tuvo tres hijos: Marina, Enrique y Ramón, continuadores luego de la empresa familiar).
Rubio cursó estudios superiores, se graduó como Profesor Mercantil, y tras diplomarse montó la “Academia Rubio” en la calle Martí de la ciudad de Valencia. En la década de 1950, Rubio puso en marcha un proyecto de elaboración propia del material didáctico de su academia, naciendo así los que luego serían conocidos en gran parte de España como los «cuadernillos Rubio» y punta de lanza del posterior ‘imperio Rubio’ en el campo de la caligrafía y en especial de la caligrafía infantil. El inicio de Ediciones Técnicas Rubio, en 1956, y la difusión en el mercado escolar de los cuadernillos fueron difíciles, pero a pesar del rechazo inicial, a finales de la década de 1980 la Editorial llegó a vender anualmente más de 10 millones de ejemplares, destinados a niños de entre 3 y 13 años.
A lo largo de los años, los cuadernillos evolucionaron adaptando sus ejercicios a la aparición del euro, la introducción de nuevas colecciones y la incursión en la era de las nuevas tecnologías, desarrollando además nuevos métodos de la ayuda a personas adultas que sufren enfermedades psicomotrices o que afectan a sus capacidades mentales.
Rubio, que había donado a su pueblo adoptivo terrenos para construir un parque infantil, un centro deportivo y un colegio público que luego llevaría su nombre, fue declarado Hijo Predilecto de Geldo a título póstumo.

La nueva sede de la editorial RUBIO en Paterna, un monumento a su fundador:
El legado de Ramón Rubio continúa con una compañía que va camino de cumplir los 68 años de historia y que, justo este año coincidiendo con el centenario, celebrará el fin de la construcción de la parte más emblemática del edificio, su parte externa y más icónica, que su hijo y actual director general de la editorial, Enrique Rubio, ha levantado en su honor. Un edificio singular que se constituye como un símbolo del pasado, presente y futuro de la editorial, gracias a su inspiración en el movimiento arquitectónico del brutalismo, basado en las formas geométricas que tanto recuerdan a la editorial y a esos primeros pasos en el proceso de lectoescritura.
Este se consolida como un espacio singular en el que próximamente se reunirá todo el universo RUBIO, desde las oficinas, que ya están actualmente en funcionamiento, y la imprenta, que cuenta con una nueva línea de encuadernación única en España que les ha permitido triplicar su capacidad productiva, hasta otro de los espacios más especiales de las instalaciones, el Museo Ramón Rubio, a través del cual podremos volver no solo a nuestra infancia, sino también a los orígenes humildes de la marca. Todo ello está contemplado en el nuevo edificio, que se alza sobre un terreno de más de 10.000 m2 ubicados en el parque empresarial Táctica de Paterna (Valencia) y que ha supuesto una inversión para la firma de 8M€.
Esta nueva sede de la editorial ha sido una apuesta de su actual director general, para quien este edificio se ha convertido en todo un monumento dedicado a su padre, al legado y a la marca. Una compañía que actualmente se encuentra a caballo entre la segunda y la tercera generación familiar, y que vende cada año alrededor de 2 millones de unidades de sus productos, entre su amplia variedad de cuadernos y libros.
“Para mí es importante honrar la memoria de mi padre, no solo por la importancia que ha tenido en mi vida personal, sino porque creo que fue un visionario capaz de cambiar los paradigmas en el sistema educativo. Él quería que todos los niños y las niñas tuvieran acceso a la educación y acompañar a las familias y a los profesores en ese camino”, explica Enrique Rubio, para quien el legado de su padre “es innegable y perdura con la editorial y también con su sistema pedagógico, que sigue totalmente vigente”.

Geldo cuenta con un museo y un mural de arte urbano dedicado a Ramón Rubio:
El visitante no mejorará su caligrafía pero sí saldrá del Palacio de los Duques de Medinaceli con una idea muy clara de quién fue Ramón Rubio y por qué sus cuadernos de escritura marcaron la infancia de varias generaciones en España. El Ayuntamiento de Geldo abrió en agosto de 2021, en el Palacio de los Duques de Medinaceli, el museo dedicado a la figura de Ramón Rubio, creador de los célebres cuadernos de escritura.
El recinto histórico alberga tres salas museísticas: una dedicada a la exposición sobre la figura de Ramón Rubio, con carácter permanente; otra, en la antigua capilla del palacio, con exposiciones temporales; y una tercera sala para la reproducción de audiovisuales.
Podéis leer más detalles en el museo de los ‘Cuadernos Rubio’ está en Geldo – Castellonplaza.

La ciudad de Valencia cuenta con una tienda de cuadernos Rubio:
En el nº9 de la calle Sorní de Valencia capital, muy cerca del Mercado de Colón, la editorial Rubio abrió en pasado mes de junio de 2019 su primera tienda física de la editorial -su buque insignia-, un espacio lúdico e interactivo con más de 200 m2 que cuenta con una máquina del tiempo con gafas de realidad aumentada, un túnel del color, una ruleta con la historia de la editorial, una caja altavoz que cuenta cuentos, una sala de lucigrafía o con diferentes actividades como la mirilla curiosa, todo ello para que los visitantes se sumerjan en el universo de la clásica editorial.
Rubio, la editorial de los cuadernillos, abre en Valencia su primera gran tienda insignia
Un año repleto de acciones especiales en honor a Ramón Rubio:
Precisamente, el equipo que dirige Enrique Rubio ha ideado una serie de acciones y celebraciones para conmemorar el centenario del nacimiento de su padre, Ramón Rubio, empezando por el lanzamiento de una edición limitada y numerada de uno de los primeros cuadernos de la editorial, creado por el propio fundador de la marca.
Y esta no será la única acción que desarrollará la marca, que estrena también un logotipo conmemorativo para este año y que prepara una celebración especial junto con el Ayuntamiento de Geldo, la localidad castellonense a la que estaba especialmente unido Ramón Rubio, que cuenta con un colegio con su nombre y uno de los dos museos activos en su memoria, así como con un mural que reconoce la importancia del creador de los cuadernos RUBIO.
Además de estas acciones, la editorial sigue alimentando el legado de Ramón Rubio a través de lo que mejor saben hacer: acompañar a la infancia en su camino de aprendizaje y apostar por desarrollar nuevas líneas de trabajo, como la literatura infantil con su colección de cuentos “de regazo” o, también, el acompañamiento a los adultos, lo que la ha llevado a convertirse en referente en caligrafía creativa y lettering, una corriente que ha liderado en nuestro país.
Descubre más desde Valenciabonita
Suscríbete y recibe las últimas entradas en tu correo electrónico.




















