Quienes pasean por la plaza de la Virgen o recorren la calle de la Barchilla pueden encontrar uno de los elementos más curiosos del entorno de la Catedral de Valencia: el arco que une el Palacio Arzobispal con el templo sagrado valenciano, más conocido como «arco de la calle de la Barchilla».
Este fue restaurado y abierto al público en 2018 dentro del recorrido del Museo de la Catedral de Valencia. Aunque hoy presenta un aspecto neoclásico debido a la remodelación que experimentó en el siglo XVIII, el pasadizo que vemos actualmente no fue el primero que existió en este lugar. Su historia se remonta al siglo XIV y está marcada por derribos, reconstrucciones y una larga disputa sobre la posibilidad de mantener de forma permanente este elemento arquitectónico.
Su diseño está inspirado en un proyecto en maqueta y nunca ejecutado del artista Miguel Angel Buonarroti en Italia, según palabras del arquitecto conservador de la Catedral de Valencia, Salvador Vila.

Es complicado atribuir el origen de este pasadizo a una única persona, pues parece que su historia fue el resultado de un largo proceso en el que participaron varios obispos. Las escasas fuentes que existen sobre el tema señalan al obispo Hugo de Fenollet o a Vidal de Blanes como responsables de su construcción. No obstante, el tomo I de Historia Viva de Valencia, editado por Las Provincias, sitúa la primera construcción en 1339, durante el episcopado de Ramón de Gastón.
En esta obra también se cuenta que Ramón de Gastón tenía dificultades para caminar y quiso colocar una pasarela de madera que le ayudara a desplazarse a la Catedral desde su vivienda. Sin embargo, el mostassaf o almotacén denunció ante el Consell esta obra por considerarla peligrosa y por no encajar con la estética de la ciudad. A pesar de ello, finalmente el proyecto fue aprobado, aunque únicamente con carácter temporal, hasta que fuera sustituido en el cargo.
Años después, en 1349, su sucesor, el obispo Hugo de Fenollet, volvería a impulsar la construcción de un paso entre ambos edificios. Fenollet solicitó que la estructura pudiera permanecer de forma permanente, pero las autoridades rechazaron la petición.
Pero la cuestión no terminó ahí. Conforme explica la doctora en Historia del Arte Matilde Miquel Juan en El Intercambio artístico entre los reinos hispanos y las cortes europeas en la baja Edad Media, el siguiente obispo, Vidal de Blanes, volvió a solicitar la construcción del puente, continuando, como indica la autora, los trámites que había comenzado su antecesor, Hugo de Fenollet. Su primera petición fue rechazada, aunque, después de insistir, consiguió finalmente la autorización. El permiso, sin embargo, continuaba siendo temporal, por lo que cada nuevo obispo debía solicitar de nuevo autorización si quería mantener o reconstruir el paso.
Esta sucesión de intentos ayuda a entender por qué distintas fuentes atribuyen la construcción del arco a obispos diferentes. La propia web de la Catedral de Valencia, en Arco sobre la calle de la Barchilla, señala a Hugo de Fenollet como responsable de gestionar la construcción del arco a mediados del siglo XIV. Otras investigaciones, sin embargo, destacan el papel posterior de Vidal de Blanes, quien reanudó las gestiones y las obras relacionadas con el paso y consiguió su construcción en 1357.
Según un documento técnico del Ayuntamiento de Valencia, este paso tuvo una existencia breve, ya que uno de los obispos posteriores volvió a solicitar permiso para reconstruirlo. Esta sucesión de construcciones y reconstrucciones provocó además continuos conflictos entre las autoridades civiles y eclesiásticas sobre la permanencia de la estructura.
Por último, tal y como establece la información recogida por la web de la Catedral de Valencia, la estructura fue derribada concretamente en 1427. Posteriormente se construyó un nuevo arco en el siglo XV, al que corresponde el pasadizo que, con las transformaciones sufridas a lo largo de los siglos, ha llegado hasta la actualidad (por cierto, no es el único arco con el que cuenta la Catedral, ya que existe otro paso elevado de estilo barroco que conecta el templo con la Real Basílica de Nuestra Señora de los Desamparados: el llamado Arco Novo. Sin embargo, esta pasarela fue construida en 1667 dentro del conjunto arquitectónico de la Basílica).
Este artículo está realizado por Eva Genova, guía oficial de turismo y, además, creadora de contenido y propietaria de Valencia más allá (@valenciamasalla), un perfil que habla sobre curiosidades e historia antigua de la ciudad de Valencia. Además, una pequeña parte de él, los resaltados, son un añadido de la redacción para complementar el artículo.
Descubre más desde Valenciabonita
Suscríbete y recibe las últimas entradas en tu correo electrónico.

















