Frente al Paseo Marítimo de Valencia, y junto a la casa Museo de Blasco Ibáñez, en la calle de Isabel de Villena nº155 de Valencia, se ubica uno de esos rincones gastronómicos de obligada visita. Hablamos de Casa Carmela, un restaurante de cocina tradicional valenciana con mucha solera e historia ubicado en el interior de una villa familiar de playa de 1922, Villa Carmen.

La historia de este rincón de paellas a leña de naranjo, una casa fundada en 1922 en cuyo interior destaca la decoración en sus salones de azulejos artesanos valencianos, socarrats o detalles con piezas con reflejo metálico, comienza en el primer cuarto de siglo del XX gracias a José Belenguer y Carmen, un negocio familiar que comenzó siendo una barraca de baño que servía de cambiador a bañistas ocasionales de una zona de la antiguamente llamada playa de Levante (Canyamelar), hoy llamada por completo del Cabanyal, allá por los años 20 del mencionado siglo -hablamos de la desaparecida barraca o caseta de baño, ya que la villa está ubicada en la playa de la Malvarrosa-.

Tal y como bien explica el restaurante en la historia de Casa Carmela, con el tiempo se comenzó también a servir comidas y acoger a huéspedes en el interior de la antigua villa convertida en la actualidad en restaurante, además de mantenerse la tradición familiar de recoger verduras y hortalizas de la huerta familiar de Vera, o de cocinar y servir el pescado que traían las barcas, algo que supieron mantener muy bien El Tío Toni y Lola la Rialla, hijos de José y Carmen.  Resaltar que uno de los clientes fijos del restaurante, antiguamente, fue el honorable don Vicente Blasco Ibáñez.

Como os podéis imaginar, el nombre del restaurante y de la villa viene dado por doña Carmen, esposa de don José Belenguer y autora de los secretos gastronómicos que todavía hoy se mantienen en Casa Carmela gracias al actual gerente y bisnieto, Toni Novo -actualmente, es la cuarta generación familiar al frente del restaurante-.

En nuestra visita, pudimos degustar un arroz de carabineros comido con cuchara de madera (sí, puedes pedir comer un arroz o paella con cuchara de madera, toda una GOZADA), buñuelos de bacalao, clóchinas valencianas (de temporada), croquetas caseras, ensalada valenciana, vinos valencianos de Murviedro y unos dulces con dátiles mientras degustamos los cafés y copas. ESPECTACULAR.

En general, todo fue muy bien, desde el trato y atención, la presentación o la calidad de los platos. De Casa Carmela se habla mucho de su paella valenciana a leña, por lo que tendremos que volver para probar más propuestas de su oferta gastronómica.

De nuestra experiencia gastronómica, tenemos que decir que nos encantó el lugar, uno de esos sitios donde sabes que acertarás y en el que destaca una buena carta de vinos, además de que puedes comer excelentes arroces con capa fina de arroz. ¿Repetiremos? Vaya que sí, puesto que rincones así son de los que vale la pena visitar para una buena comida familiar, entre amigos o de negocios.

PUEDES VER FOTOS DE NUESTRA VISITA A CASA CARMELA PINCHANDO AQUÍ

Solo sirven comidas, excepto los lunes por descanso del personal. Recomendable llamar para reservar al 963 710 073, dada la gran afluencia de gente por ser uno de los rincones preferidos en Valencia capital por mucha gente.

 

 

 

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