La cultura gastronómica valenciana es rica y muy variada, tanto que muchos de nuestros platos más autóctonos son, todavía, desconocidos por una gran mayoría. Hoy le toca el turno a la Paella de Guardia Civil, una elaboración tradicional sobre paella (recipiente) que debe su nombre a que cuando se cocinaba se hacía en “pareja”, los ingredientes de dos en dos, en alusión a que la Guardia Civil siempre patrullaba de dos en dos -se comenta, incluso, que es por las sardinas de bota, que están tiesas como los guardia civiles-.

La Paella de Guardia Civil era el almuerzo de domingo de muchos de nuestros antepasados, para muchos un almuerzo de “pobres”, si bien cabe mencionar que este almuerzo está riquísimo y que su calificación peyorativa no tiene nada que ver con la realidad. Era, además, un almuerzo típico cuando los huertanos no podían salir al campo a faenar o recoger los frutos, por lo que utilizaban lo que tenían en la alquería, barraca o casa de campo -aunque hoy en día es más típico en el interior que cerca de la cosa-, principalmente huevos (que los hacían fritos), cebolla y las sardinas para almorzar.

Hemos de decir, sin embargo, que, todavía, es típica en numerosos rincones de la Comunidad Valenciana. Por ejemplo, en Xàtiva es típica en la Fira, donde le llegan a llamar Fireró o esmorzar de Fira (huevo caído, pimiento verde, llamado pebrera, y sardina salada), añadiéndose también el pimiento verde en la Font de la Figuera. En algunas localidades serranas, se le añade embutido de la zona, por lo que resulta un complemento perfecto, sin olvidarnos de que el tomate (deshidratado) también es protagonista.

También es tradicional durante les Fogueres de Alacant, aunque allá suelen cambiar el tomate por la ñora frita, además de que se le llega a llamar “esmorzaret alicantí” o “soparet alicantí”, dependiendo en qué horario se tome.

Son muchas las variantes o nombres que podemos encontrar de esta deliciosa elaboración, donde se pueden añadir patatas u otros ingredientes, todos ellos huertanos y que combinen, aunque cabe resaltar que uno de sus ingredientes principales son las sardinas de casco o de bota, unas sardinas que se conservan en salazón en lo que llamaríamos “bota” (una caja redonda de madera).

Una de esas elaboraciones es la que nos propone don Salvador Gayà, donde a través de su artículo nos cuenta como, en una paella (recipiente) se elaboró una Paella de Guardia Civil con aceite, ajos, sardinas de casco saldas, cebolla, tomates secos deshidratados en agua y huevos. Bien podría decirse que guarda algo de relación con la Cena del Pobre de Alcoy, la cual lleva, además, pimientos y pericana. También, podemos ver la propuesta de Gasterra, una receta que lleva desde 2013 circulando por las redes y que lleva 4 sardinas de bota (saladas); 1 cabeza de ajos; 1 manojo de ajo tierno pelado y troceado; 4 huevos; 2 tomates gordos; y ¼ aceite de oliva virgen extra, cuya preparación podéis ver en noticiasmarinaalta.es.

Hay elaboraciones típicas con tomate, sardina, huevos, ajos y, como extra, un poco de pimiento. Otra elaboración, muy parecida, es la que podemos encontrar en nomataengorda.com, donde nos trae una receta de “sardinas saladas con cebolla tabollada”, muy parecida a la “Paella de Guardia Civil”, además de muy recomendable. 

Paella de Guardia Civil. Foto de nomataengorda.com

Por cierto, para acompañar, nada mejor que un buen vino tinto y pan de hogaza para mojar en la paella. Espectacular.

 

 

 

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