Con la llegada de los meses más fríos, durante las estaciones de otoño e invierno, la paella valenciana adopta otro tipo de ingredientes en muchas comarcas valencianas (entiéndase por “valencianas” todas aquellas regiones que pertenecen a la Comunitat Valenciana y no únicamente a la ciudad de Valencia y provincia).
En la actualidad, aunque disponemos durante todo el año de prácticamente todo lo necesario para hacer en cualquier momento nuestra querida receta más internacional (ya que podemos ir, por ejemplo, al supermercado a la sección de congelados), hubo un tiempo en el que la gente no conocía lo que era un congelador o una nevera doméstica y había que tirar de la huerta y los productos de temporada.
Y es que si bien muchos puristas o talibanes de la paella siguen tratando de imponernos una única receta de paella valenciana, lo cierto es que cada vez más gente es consciente que más allá del pueblo o capital de donde vive, a lo largo de nuestra tierra existen otras costumbres tan tradicionales como las que uno pueda tener en este tema para dejar de creer que la única paella valenciana válida es la típica de l´Horta. Como se suele decir, “viajar te culturiza” (pues eso, viajar por dentro de la Comunitat Valenciana también).
Una de nuestras preferidas “paellas valencianas del frío” es la conocida como Paella Negra o de Invierno, que como podéis deducir es típica en los meses más fríos (ojo porque también se elabora durante la primavera, cuidado). Típica de localidades de comarcas como la Costera, la Vall d´Albaida o la Safor (también es posible encontrarla en comarcas alicantinas o en localidades castellonenses como Benicarló, cuna alcachofera), debe su nombre a la temporada en la que se cocina y al “negror” que aportan las verduras con las que se prepara, que son las alcachofas y las habas (tanto secas como tiernas).
En invierno, antiguamente (por ejemplo), no había bajoqueta ni garrofó (tampoco verdura congelada de otras estaciones), por lo que se utilizaba en ese momento lo que había en la huerta de temporada, en este caso habas y alcachofas. Además, se ponían costillas de cerdo porque era también en invierno cuando se hacía la matanza de este animal. Como curiosidad, recordad: muchos pueblos llaman al recipiente caldero y al contenido paella, si bien muchos ya aceptamos que ambas cosas son lo mismo.
Para esta elaboración, con el fin de obtener un mejor resultado en el color de la receta final (el negro), siempre será conveniente cocinar los ingredientes en un caldero o paella de hierro y no de porcelana o esmaltada, consiguiendo así ese tono más negro por el metal porque oxida antes y mucho más la verdura de esta elaboración. Podéis encontrar cómo hacerla en nuestro siguiente artículo.
Paella Negra o de Invierno, una paella valenciana de temporada con alcachofas y habas
Pero ojo, la llamada Paella Negra no es la única típica en estas estaciones. Otra elaboración tradicional es la Paella Valenciana que se cocina el Día de Navidad (25 de diciembre) o en fechas cercanas. La llamada Paella con Pelotas de Navidad (Paella amb Pilotes de Nadal) es uno de los platos más característicos de la gastronomía de la ciudad de Castellón y algunas poblaciones. Según el Concurso Internacional de Paella con Pelotas de Navidad, esta debe realizarse con leña y con los siguientes ingredientes: aceite de oliva virgen extra, tomates, alcachofas, ajos, pollo, costilla de cerdo, conejo, judías verdes, garrofó, tirabeques, pimiento rojo, arroz, azafrán y agua, además de las pelotas de Navidad que se pueden elaborar según receta personal y tamaño a considerar. Podéis encontrar más sobre ella y su receta en la siguiente entrada de nuestra web.
Paella de Navidad, una paella valenciana con pelotas típica de Castellón en fechas navideñas
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