El Velatorio del Albaet, también conocido como “baile de los angelitos”, se practicaba en toda la Comunitat Valenciana hasta la Guerra Civil española. Según explica en detalle el artículo de https://exprimehistorias.wordpress.com/2016/05/12/el-velatorio-del-angelito-o-vetlatori-del-albaet/, pintores, cronistas y viajeros destacaban este insólito ritual mortuorio que se celebraba cuando fallecía un niño menor de siete/ocho años, llamado albaet.
Este rito, cuyo origen se remontaría al periodo precristiano anterior a la llegada de Jaume I (muy relacionado con la presencia árabe), estaba lleno de fe y alegría: se creía que los niños morían sin pecado y se convertían en angelitos que intercedían por familiares y vecinos. Por ello, las campanas del toc a mort se tocaban con un tono alegre, distinto del redoble solemne que acompañaba la muerte de un adulto.
El velatorio incluía:
- Amortajar al niño con túnica blanca y corona de flores.
- Colocar el cuerpo sobre un lecho de flores y decorar las paredes con imágenes de la Virgen o del Ángel de la Guarda.
- Pintar labios y mejillas para suavizar la palidez.
- Iluminar el espacio con cuatro velas en las esquinas.
Con todo preparado, comenzaba la dansa del velatori, en la que tres parejas bailaban toda la noche al sonido de bandurrias y guitarras, mientras se entonaban coplas como la siguiente:
“Dones vingau a ballar
Que és dansa que sempre es balla
Quan s’ha mort algú albat.
En esta casa s’ha mort
Un angelet molt polit;
Ploreu, xiquets per ell,
Que ja ha acabat de patir.”
La danza no solo celebraba la vida del albaet, sino que servía de evento social, donde los jóvenes de ambos sexos se encontraban y compartían la tradición.
En el raro ‘velatori’ valenciano, desconocido en Castilla y Cataluña (salvo zonas de influencia como el norte murciano y sur catalán), se celebraba la muerte de un niño menor de ocho años, por suponer que su pureza abría puertas celestiales. Antes del sepelio se bailaba y cantaba durante horas, invitando a ‘cacaus, tramusos, gotets de vi, mistela y atres llicors a familiars y vehins’. No obstante, en el 1700, por la costumbre de bailar y beber una o dos noches, las autoridades consideraron que era un abuso licencioso de esta tradición del Reino de Valencia e intentaron reprimirla. El obispo Tormo de Orihuela, en 1775, pretendió que los actos de albats o morticholets no degenerarán en orgías (costumbre que pasaría a países de Hispanoamérica), solicitando ayuda a la Audiencia del Reino de Valencia en carta que expresaba su preocupación.
Más detalles en Velatori del Albat
Recuperando esta tradición:
La noche del 31 de octubre de 2025, la Asociación Cultural L’Horta de Valencia llevó a cabo una recreación del Velatori de l’Albaet, una de las tradiciones más antiguas y singulares de la huerta valenciana. Este rito, lleno de simbolismo y emoción, mostraba cómo las familias de la huerta enfrentaban la muerte con fe, solidaridad y esperanza, entre oraciones, danzas y dulces típicos.
La ceremonia se celebró en la Alquería Zarzo/Bonora, un espacio histórico restaurado cuidadosamente por la propia asociación, que se ha consolidado como un referente en la preservación del patrimonio rural.
Cada detalle de la velada fue cuidado con esmero: la indumentaria tradicional, los dulces populares, la ambientación y, por supuesto, la dansa del velatori. La recreación transportó a los asistentes a un tiempo en el que la huerta vivía con intensidad sus ritos y costumbres, hoy prácticamente olvidados.
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Fe de erratas: El cristianismo es muy anterior a la invasión árabe.
Con frecuencia, los valencianos tenemos la costumbre y el error de considerar «árabe» o «islámico» lo anterior a Jaime I.
Pensad en esta equívoca interpretación histórica.
Saludos
P.D. Los valencianos nos dejamos robar la historia, por ejemplo el primer Camino cristiano de Peregrinación fue el de San Vicente Mártir en el siglo IV.
Hola Mar. Agradecemos tu comentario pero no estamos de acuerdo por las siguientes cosas:
1:
– Fe de erratas se define como la nota o lista de errores tipográficos, de edición o de forma (por ejemplo errores de mecanografía, ortografía, puntuación) en una obra, libro o publicación impresa.
– Fe de errores s la expresión usada cuando el error es de contenido en un medio de comunicación (por ejemplo: datos equivocados, información mal interpretada, afirmaciones falsas) y que esos errores requieren una aclaración al lector.
Por lo tanto, para corregirnos utiliza fe de errores. Gracias.
2:
– Cuando hemos hablado de periodo «precristiano» nos referíamos al tiempo justo anterior a la llegada de Jaume I (no todo, un concreto), donde hubo dominación musulmana desde el siglo VIII. Que no hayamos puntualizado no significa que ni estemos enterrando nuestra historia ni nos tengamos que dejar robar. Este artículo trata sobre una costumbre de la que se cree que tiene origen árabe o cristiano, nadie puede certificarlo, aunque nosotros nos inclinamos más una de ellas.
3:
En Valentia, Saguntum y otras ciudades romanas había ya comunidades cristianas organizadas, mucho antes de San Vicente Mártir. Si empezamos a remontarnos en los siglos de los siglos seguramente podríamos puntualizar nuestro artículo y cualquier otro de internet, incluidas tesis, pero el caso que aquí atendemos es el Velatori del Albaet (además, antes de la llegada de los musulmanes, durante el reino visigodo el cristianismo era la religión oficial).
4:
Existen 2 hipótesis sobre la palabra “albaet”.
Hipótesis 1 — Del latín albus (“blanco”). Albaet derivaría de albus (blanco) o alba (blancura, amanecer). De ahí → “albaet” = el blanquito, el puro, el angelito. Es la hipótesis más aceptada entre los estudios etnográficos valencianos.
Hipótesis 2 — Influencia de al-bayt (árabe). Algunos autores han sugerido una posible contaminación o reinterpretación popular con al-bayt (“la casa” → “la morada eterna”). Es decir, una reinterpretación sincrética: el albaet como el niño que “entra en la casa del cielo” o “la morada divina”. Esta relación puede ser más simbólica o poética que lingüísticamente sólida.
Conclusión: ni usted ni nosotros somos quienes para, seguramente (con todo el respeto del mundo), rebatir cualquiera de estas hipótesis. Lo que sí podemos añadir en nuestro caso, como opinión personal tras leer numerosos estudios y hablar con gente que cree en la verdadera religión valenciana, la de los ritos y costumbres (principalmente la del agua y el fuego, la huerta y la verdadera pólvora, la dels homens) es que muchas de las costumbres cristianas han sido reconvertidas al cristianismo haciendo creer al creyente que son cristianas de toda la vida, cuando estas se han tomado de otras religiones o épocas (íberas, musulmanas, etc.).
Muchas gracias por comentar y debatir.