Hasta el año 2011, el origen de la prensa en España se atribuía a la Gaceta nueva madrileña, con tirada mensual y nacida en 1660. Sin embargo, la profesora Carmen Espejo, tras varios años de investigación, dictaminó que el inicio de la prensa española se ha de fechar en 1619 en Valencia, en la imprenta de Felipe Mey para ser exactos (hijo de Juan Mey y de Jerónima Gales), siendo fundada el propio Felipe y continuada por uno de los hijos de este a su muerte en 1612 (la familia Mey fueron tipógrafos y hombres de letras flamencos establecidos en España durante el siglo XVI y XVII. Están considerados como unos los mejores impresores del s. XVI en nuestro país).
Y te preguntarás, ¿Por qué han tenido que pasar tantos años hasta descubrir el verdadero origen de la prensa en nuestro país? Esto se debe a la escasa conservación de ejemplares. De hecho, en un principio se hallaron tres números en la Biblioteca Reale de Turín, Italia, fechados en enero, marzo y septiembre, por lo que hay una continuidad. Este hecho la convierte en la primera gaceta periódica en España hasta la fecha.
Tiempo más tarde, este número de tres se amplío a once en total. Fue en la misma biblioteca italiana donde se encontraron el resto números del mismo periódico, bajo el título “Avisos de Roma” que datan de 1618 y 1620, por lo que la fecha de edición se adelanta un año antes tras corroborarse que pertenecen a la misma serie periódica pero con diferentes títulos, claramente todos ellos fruto de la misma estrategia editorial.
El impresor Felipe Mey la bautizó como “La Gazeta de Roma” dado que en ella se recogían noticias de toda Europa en castellano desde Roma. Que la información salga desde Italia hasta Valencia está estrechamente relacionado, según el hispanista Henry Ettinghausen, con las buenas conexiones marítimas que tenía por aquel entonces la capital del Turia con el país galo desde donde se recibían, entre otras cosas, manuscritos y libros.
El primer ejemplar que fue hallado data del 3 de enero de 1619, si bien después se han encontrado otros 10 números impresos entre 1618 y 1620 en diferentes estados. Respecto al primero que vio la luz, su título completo es el siguiente: “La Gazeta de Roma. En la qval vienen diferentes auisos de los pasados, assi de las sangrientas guerras, como de casos muy señalados que han sucedido por diuersas partes del mundo. Venida con este Ordinario de Roma, que llego aquí a Valencia a 3. De Enero, deste Año 1619.”

En la gaceta en cuestión sólo se incluían noticias positivas (victorias bélicas, triunfos, milagros), de sociedad (bodas, nombramientos…) y sucesos. El hecho de contar únicamente la parte positiva de todo lo que llegaba estaba estrechamente vinculado al auge de las monarquías absolutistas de la época. Resulta curioso que apareciesen ya hechos insólitos y sucesos macabros como un francés que en 1614 mató a su mujer y sus cuatro hijos en Guadassuar, o un niño que nació en Bayona en 1531 con 33 ojos en el cuerpo, según contaba la prensa de aquel entonces.
Existe un trabajo, en concreto revisión crítica de «La Gazeta de Roma» (obra de Rafael Soto Escobar, Javier Díaz Noci y la propia Carmen Espejo), que habla con todo detalle de esta serie de impresos semiperiódicos que durante al menos dos años (entre 1618 y 1620) publicó en Valencia el taller del impresor Felipe Mey, y que puede ser considerado como el primer periódico de la península ibérica. La publicación o estudio plantea una metodología y criterios de edición y análisis de los textos informativos de la Edad Moderna, con la aplicación de técnicas como el análisis de fuentes, el análisis estilístico y narratológico y al análisis de redes sociales, además de contribuir al estudio de la historia de los orígenes de los periódicos y del periodismo en España.
En relación a la prensa, no somos pioneros sólo en el nacimiento del primer periódico español, sino que también editamos el primer ejemplar en lengua no castellana de España.
El 1 de febrero de 1837 nació en la imprenta De López el diario “El Mole”, una publicación en valenciano sin periodicidad determinada. Al mes quizá se editaban entre 8 y 10 números. La polémica que generaba sus noticias y el lenguaje contra algunas personas e ideas políticas obligaron al periódico a cerrar en diversas ocasiones, desapareciendo para siempre en 1870. El último ejemplar que se halla en la Biblioteca Valenciana del Monasterio de San Miguel de los Reyes data del 6 de junio de 1870.
Este artículo está escrito por Marta Landete, colaboradora de Valencia Bonita que es periodista licenciada, directora y redactora de la revista cultural digital Top Valencia, además de ser autora de los libros ¿Cuánto sabes de la Comunidad Valenciana? y ¿Cuánto más sabes de la Comunidad Valenciana?.
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