A lo largo de la historia y los siglos, muchas mujeres nacidas o vinculadas a Valencia y al antiguo Reino de Valencia jugaron un papel fundamental en distintos ámbitos como la cultura, la política, la educación, la religión, la impresión o la ciencia, entre otras facetas, habiendo sido mujeres que rompieron barreras, abrieron caminos y cuyos nombres merecen hoy más que nunca ser recordados.
Aunque muchas de estas figuras femeninas no siempre han recibido el reconocimiento merecido en su tiempo, su legado ha resistido el paso del tiempo posicionándolas como figuras imprescindibles para comprender el desarrollo social y cultural de nuestra existencia.
A continuación, desde Valencia Bonita, os vamos a contar quiénes fueron algunas de estas mujeres valencianas en la historia que, con su talento, coraje y visión, rompieron moldes en sus respectivas épocas y dejaron una huella imborrable que aun perdura. Un homenaje necesario para visibilizar sus contribuciones y redescubrir su influencia en el presente.
Si bien algunas de las siguientes figuras femeninas no han nacido en Valencia, sino en otros rincones de la Comunitat Valenciana o fuera de nuestra tierra, se han incluido en el siguiente listado por formar parte de la historia valenciana de una manera u otra. En el camino nos dejamos muchas más que no hemos incluido finalmente.
1. Viria Acte (s. I – II d.C., Valencia romana):
Viria Acte fue una destacada matrona romana de Valentia (la actual ciudad de Valencia) que vivió entre los siglos I y II d. C. Se trata de una de las pocas mujeres de la época romana de las que se conserva constancia en la ciudad, y su importancia radica en el testimonio arqueológico e histórico que ha perdurado hasta nuestros días.
Su nombre ha llegado hasta nosotros gracias a una lápida funeraria hallada en Valencia, en la que se la menciona como fundadora de un sepulcro familiar (algo nada habitual en la época, ya que este tipo de decisiones solían estar reservadas a los hombres). Esta inscripción, hoy conservada en el Museo de Historia de Valencia, la presenta como una mujer de cierta relevancia social y económica, con capacidad para encargar una tumba familiar y dejar constancia escrita de su legado.
Por ello, Viria Acte es importante en la historia de mujeres valencianas porque representa la visibilidad y el rol activo de algunas femina romanas en una sociedad marcadamente patriarcal. Su existencia documentada es uno de los primeros nombres femeninos conocidos de la historia de Valencia, y su figura se ha convertido en un símbolo del papel, muchas veces oculto, que las mujeres desempeñaron incluso en tiempos antiguos.
2. Isabel de Villena (c. 1430 – 1490, Valencia):
Isabel de Villena, nacida en Valencia, fue una figura clave del siglo XV y una de las primeras escritoras en lengua valenciana. Hija ilegítima del poeta Enrique de Villena, fue acogida por la reina María de Castilla y, tras su ingreso en el monasterio de la Santísima Trinidad de Valencia, llegó a ser abadesa. Desde este cargo ejerció una notable influencia cultural y espiritual. Su obra más importante, Vita Christi, publicada póstumamente en 1497, es una visión de la vida de Jesucristo centrada en las mujeres del Evangelio, escrita desde una perspectiva humanista y profundamente religiosa.
Isabel de Villena es considerada una de las primeras voces feministas de la literatura europea. En un tiempo en el que las mujeres eran invisibles en los relatos históricos y religiosos, ella les otorgó protagonismo, dignidad y voz. Su defensa de figuras como María, Marta o Magdalena contrasta con la misoginia imperante de su época, especialmente con textos contemporáneos como Corbacho de Alfonso Martínez de Toledo. Por su visión avanzada, su papel como intelectual y su influencia en la espiritualidad femenina valenciana, Isabel de Villena es hoy una de las grandes referentes culturales del Reino de Valencia medieval.
3. Tecla de Borja (1435 – 1459, Gandia):
Tecla de Borja fue una intelectual, poetisa admirada por Ausiàs March y noble valenciana del siglo XV, miembro de la influyente familia Borja (o Borgia), una de las casas más poderosas del Reino de Valencia y de Europa durante el Renacimiento. Hermana del papa Calixto III y tía del célebre Alejandro VI, Tecla desempeñó un papel clave en la consolidación del poder de los Borja en tierras valencianas, especialmente en Xàtiva, lugar de origen de la familia. Aunque no ocupó cargos políticos ni religiosos, su posición familiar le otorgó gran influencia en el entramado nobiliario y social de la época.
Su legado más destacado es su papel como matriarca y figura de cohesión familiar en una dinastía que marcaría el rumbo de la política europea y de la Iglesia. Tecla fue una mujer culta y profundamente respetada, que contribuyó al prestigio social de su linaje en Valencia en un tiempo en el que las mujeres raramente figuraban en los anales del poder. Su importancia radica no solo en su apellido, sino en haber sido una pieza esencial en la arquitectura del ascenso de los Borja desde tierras valencianas hacia Roma.
4. Margarida Borràs (ejecutada en 1460 en Valencia):
Margarida Borràs fue una figura histórica que ha cobrado relevancia en los últimos años como símbolo de la diversidad y de la lucha por los derechos LGTBIQ+. Vivió en la Valencia del siglo XV, en una sociedad profundamente marcada por los valores religiosos y patriarcales de la época. Margarida fue una mujer transexual, nacida bajo el nombre de Miquel en Mallorca, pero que adoptó una identidad femenina y se trasladó a Valencia para vivir de acuerdo con quien realmente era. Sin embargo, su valentía tuvo un desenlace trágico: fue detenida, torturada y ejecutada en 1460 por «vivir como mujer», en un proceso judicial que reflejaba la intolerancia de su tiempo.
Hoy, Margarida Borràs es recordada como una figura pionera en la historia de Valencia por su valentía al desafiar las normas de género en una época tan hostil. Su caso es uno de los más antiguos documentados en Europa sobre una persona trans, y su memoria se ha convertido en un símbolo de resistencia y visibilidad. En 2018, el Ayuntamiento de València dio su nombre a una plaza en pleno centro histórico, y cada año se celebra un premio en su honor que reconoce la labor de personas y entidades en defensa de los derechos del colectivo LGTBIQ+. Margarida Borràs ha pasado de ser una víctima silenciada a convertirse en un referente de libertad y dignidad.
5. Lucrecia Borja (1480 – 1519):
Lucrecia Borja, también conocida como Lucrezia Borgia, fue una noble del Renacimiento nacida en Subiaco (Italia), hija del cardenal español Rodrigo de Borja (futuro papa Alejandro VI) y Vannozza Cattanei. Aunque su nombre ha estado envuelto durante siglos en leyendas oscuras y acusaciones (como símbolo de intrigas, envenenamientos y escándalos familiares), los estudios históricos modernos la retratan como una mujer culta, refinada y con un papel relevante en la vida política y cultural de su tiempo.
De origen valenciano por parte de su familia, Lucrecia fue un importante eslabón en la política de alianzas matrimoniales que llevó a cabo la poderosa familia Borja (Borgia). Contrajo tres matrimonios estratégicos con miembros influyentes de la nobleza italiana: Giovanni Sforza, Alfonso de Aragón y Alfonso d’Este, duque de Ferrara. Fue precisamente en esta última corte, en Ferrara, donde Lucrecia floreció como mecenas de las artes y las letras, convirtiéndose en una figura destacada del Renacimiento italiano.
Lucrecia Borja destacó como una figura excepcional de su tiempo por su papel en la política renacentista, su labor como mecenas cultural y su capacidad para desenvolverse con inteligencia en un mundo dominado por hombres. A pesar de las sombras que proyectaron sobre ella las intrigas familiares, fue duquesa de Ferrara, gobernó territorios en ausencia de su esposo y fomentó un importante círculo artístico e intelectual en su corte. Promovió la poesía, la música y las artes, y mantuvo correspondencia con humanistas y literatos. Además, supo sobrevivir y adaptarse a los vaivenes políticos de una de las familias más poderosas y controvertidas de la historia, convirtiéndose en una mujer influyente, refinada y admirada por su entorno.
6. Mencía de Mendoza (1508 – 1554):
Mencía de Mendoza fue una noble, humanista y mecenas española, conocida como una de las grandes figuras culturales del Renacimiento en Valencia al ser discípula del humanista Juan Luis Vives y reivindicada como importante coleccionista de arte. Hija primogénita de Rodrigo de Díaz de Vivar y Mendoza, marqués del Cenete, y de María de Fonseca, nació, probablemente, en el castillo de Jadraque (Guadalajara).
Mencía de Mendoza y Fonseca (Jadraque, Guadalajara, 1 de diciembre de 1508 – Valencia, 4 de enero de 1554) fue una destacada noble del Renacimiento español, hija de Rodrigo Díaz de Vivar y Mendoza, marqués del Cenete, y de María de Fonseca. Tras heredar el marquesado muy joven, fue educada en humanidades y cultivó relaciones intelectuales con figuras como Juan Luis Vives, quien fue su mentor y amigo. Su primer matrimonio, en 1524, fue con Enrique III de Nassau‑Breda, con quien residió en los Países Bajos y promovió una exquisita colección de arte y arquitectura renacentista en el castillo de Breda.
En 1541 se casó por segunda vez con Fernando de Aragón, duque de Calabria y virrey de Valencia, y se trasladó al Palacio del Real en Valencia (residencia virreinal donde continuó su labor de mecenas cultural). Allí amplió notablemente su colección de pinturas, tapices, muebles y códices, convirtiendo su palacio en uno de los centros más lujosos y humanistas del reino valenciano. Ordenó innovaciones arquitectónicas como la sustitución de ventanas góticas por molduras clásicas y promovió una de las primeras galerías de retratos del Renacimiento español. Falleció sin descendencia y está enterrada en el convento de Santo Domingo de Valencia (antigua Capitanía).
7. Jerónima Galés (siglo XVI, Valencia):
Jerónima Gales fue una destacada impresora valenciana del siglo XVI, considerada una de las primeras mujeres impresoras de España (publicó más de 250 títulos durante varias década, gestionando un taller editorial destacado). Tras la muerte de su esposo, el también impresor Juan Mey, Jerónima se hizo cargo del taller tipográfico en 1553, una decisión poco común para una mujer de su época. Desde entonces, firmó numerosos impresos con su propio nombre, algo excepcional en el mundo editorial del Renacimiento, dominado por hombres. Su actividad abarcó al menos hasta 1573, y su firma aparece en obras religiosas, jurídicas, teatrales y poéticas, lo que demuestra su versatilidad y profesionalidad en el oficio.
Su importancia radica no solo en haber roto moldes como empresaria en una sociedad patriarcal, sino también en su papel clave en la difusión del conocimiento durante el Siglo de Oro valenciano. Jerónima Gales mantuvo viva una imprenta influyente en Valencia, que era entonces uno de los principales focos editoriales de Europa. Su legado es fundamental para entender el papel de la mujer en la historia del libro y la cultura en la Comunitat Valenciana, siendo un referente pionero del emprendimiento femenino en la historia local.
Destaca que Jerónima Gales firmaba sus ediciones con fórmulas como “Impresso en casa de Jerónima Gales, viuda de Joan Mey”, algo muy inusual en una sociedad en la que pocas mujeres tenían acceso al control editorial.
8. Margarita y Dorotea Macip (siglo XVI, Valencia):
Margarita y Dorotea Macip, hijas del reconocido pintor renacentista valenciano Joan de Joanes (cuyo verdadero nombre fue Joan Vicente Macip), fueron figuras vinculadas al arte y la cultura en Valencia durante el siglo XVI. Aunque menos documentadas que su famoso padre, estas hermanas formaron parte del entorno artístico que influyó en la consolidación del Renacimiento valenciano. Su importancia radica en que, al ser descendientes directas de uno de los grandes maestros del Siglo de Oro valenciano, contribuyeron a la transmisión y preservación del legado artístico familiar, que dejó una huella profunda en la historia del arte de la región.
Además, Margarita y Dorotea son representativas del papel de las mujeres en la época, que a menudo, aunque no siempre reconocidas en los registros históricos, participaban activamente en la vida cultural y artística de sus familias y comunidades. Su presencia ayuda a comprender mejor el contexto social y familiar en torno a Joan de Joanes, así como la manera en que el arte y la cultura se transmitían de generación en generación en Valencia, consolidando su importancia en la historia cultural valenciana.
9. Antonia Gómez de Orga (1715 – 1780, Valencia):
Antonia Gómez de Orga (Valencia, ca. 1715 – Valencia, 9 de diciembre de 1780) fue una destacada impresora del siglo XVIII que dirigió por sí misma una de las imprentas más activas y prestigiosas de Valencia. Hija del impresor Manuel Gómez, aprendió el oficio tanto en Madrid como en su ciudad natal, casada con el reputado tipógrafo José Jaime de Orga. A la muerte de su marido en 1756 —quien había impreso el influyente mercurio histórico en Madrid— se vio obligada a regresar a Valencia, donde fundó su propio taller calle de la Cruz Nueva, frente al Real Colegio del Patriarca, gestionando deudas y estableciendo una sólida reputación como empresaria tipográfica
Durante el periodo 1756-1771, Antonia Gómez imprimió más de 300 obras, incluyendo comedias populares de Calderón de la Barca, Lope de Vega y autores europeos, así como clásicos latinos y textos ilustrados que participaron en la difusión de las ideas de la Ilustración. También publicó obras relevantes de pensamiento ilustrado valenciano y reformista, como De re Logica (1769) del profesor Luis Antonio Verney, y memorables calcografías como la del III centenario de San Vicente Ferrer. Su labor fue clave para fortalecer la imprenta y la cultura escrita en la Valencia del siglo XVIII, especialmente en un contexto donde muchas mujeres solo aparecían como “viudas de” en los colofones; ella firmó con su nombre y consolidó una dinastía que continuaron sus hijos José y Tomás de Orga, junto con otras sagas impresoras valencianas como los Monfort y Bordázar.
10. Matilde Pérez Mollá (1858, Quatretondeta – 1936):
Matilde Pérez Mollá fue una figura pionera en la historia política de España y, en particular, de la Comunitat Valenciana. Nacida en Quatretondeta (Alicante) en 1858, alcanzó un hito histórico al convertirse, en 1924, en la primera mujer alcaldesa de España en un momento en el que las mujeres ni siquiera tenían derecho al voto. Su nombramiento se produjo durante la dictadura de Primo de Rivera, cuando algunas mujeres accedieron a cargos públicos por designación, y su gestión al frente del Ayuntamiento de Quatretondeta fue notable por su impulso de mejoras sociales y urbanas en el municipio.
Durante su mandato, Matilde impulsó proyectos de modernización como la llegada de la luz eléctrica al pueblo y otras iniciativas que transformaron la vida cotidiana de sus vecinos. Su labor no solo destacó por el progreso que llevó a su localidad, sino también por el simbolismo que representó: una mujer liderando en una época profundamente dominada por hombres. Su figura ha sido reivindicada en las últimas décadas como un referente del feminismo institucional y como ejemplo de valentía, liderazgo y servicio público. La historia de Matilde Pérez Mollá forma parte del legado de mujeres valencianas que desafiaron las normas de su tiempo y abrieron camino para futuras generaciones.
¿Sabías que la primera alcaldesa que gobernó en España fue en un municipio de Alicante?
11. Manuela Solís Clarás (1862 – 1910, Valencia):
Manuela Solís Clarás fue una pionera de la medicina en España y la primera mujer en obtener la licenciatura en Medicina en la Universidad de Valencia. Su ingreso en 1882 en la Facultad de Medicina marcó un hito en una época en la que el acceso de las mujeres a la educación superior era muy limitado. Tras completar sus estudios con calificaciones excelentes en 1889, continuó su formación en Madrid y París, especializándose en ginecología y obstetricia .
Además de su labor clínica, Solís Clarás fue una defensora de la salud materno-infantil y la educación sanitaria. En 1905, obtuvo el doctorado en la Universidad Central de Madrid con una tesis sobre el cordón umbilical, y en 1908 publicó el libro Higiene del embarazo y de la primera infancia, prologado por Santiago Ramón y Cajal. Su compromiso social la llevó a trabajar en instituciones benéficas, atendiendo a mujeres desfavorecidas. Su legado perdura en la historia de la medicina y la lucha por la igualdad de género en la educación y la profesión médica.
12. Concepción Aleixandre Ballester (1862 – 1952, Valencia):
Concepción Aleixandre Ballester fue una pionera en la medicina española, destacando como ginecóloga, pedagoga y activista feminista. En 1883, se graduó como maestra en la Escuela Normal Femenina de Valencia, pero su verdadera vocación la llevó a matricularse en la Facultad de Medicina de la Universidad de Valencia, donde obtuvo su licenciatura en 1889, siendo una de las primeras mujeres en acceder a estudios superiores en España. A pesar de las restricciones de la época, fue admitida en la Sociedad Ginecológica Española en 1892 y desempeñó roles destacados en congresos médicos y pedagógicos, incluyendo su participación en la organización del Congreso Pedagógico de 1892.
Aleixandre combinó su labor científica con un firme compromiso social. Fue una de las primeras mujeres en ocupar un cargo público en el ámbito sanitario, siendo nombrada médico agregado en el Hospital de la Princesa de Madrid en 1891 . Además, fundó una consulta popular donde atendía gratuitamente a mujeres desfavorecidas y promovió la higiene y la salud femenina a través de conferencias y publicaciones. Su activismo también se manifestó en su participación en organizaciones feministas y científicas, como la Asociación Nacional de Mujeres Médicas, que cofundó en 1928. Su legado perdura como símbolo de lucha por la igualdad de género y el acceso de las mujeres a la educación y la profesión médica.
13. María Dolores Martínez Rodríguez (1872, La Granja de Rocamora, Alicante – ?):
María Dolores Martínez Rodríguez fue una figura clave en la historia de la farmacia española al convertirse en la primera mujer que regentó una farmacia en España. Nacida en 1872, logró abrirse paso en un entorno profesional completamente dominado por hombres. Su historia representa un hito pionero en la integración de la mujer en profesiones científicas y sanitarias en España. En una época en la que el acceso de las mujeres al mundo universitario y laboral estaba lleno de obstáculos, María Dolores rompió barreras y abrió un camino que luego seguirían muchas otras. Su farmacia se convirtió en un símbolo del avance femenino en el ámbito de la salud y la ciencia, siendo reconocida en numerosas ocasiones como una de las mujeres que cambió la industria farmacéutica. Su ejemplo sigue siendo recordado como uno de los más inspiradores dentro del colectivo farmacéutico valenciano.
Cursó la enseñanza secundaria en el Instituto Provincial de Alicante, entre los años 1883 y 1887. Una vez obtenido el título, prosiguió su formación en la Facultad de Ciencias de la Universidad de Valencia en 1888-1889, donde hizo el Curso preparatorio. Pero no le era permitido, por su condición de mujer, tener matrícula oficial y presencial, y debía procurarse clases privadas. María Dolores Martínez continuó sus estudios de Farmacia en la Universidad Central de Madrid, de 1889 a 1993. En el examen de grado, en junio de 1893, obtuvo una calificación de Excelente y tuvo la licenciatura el 25 de octubre de 1893.
Nuevas dificultades tuvo que salvar para ingresar en el Colegio de Farmacéuticos de Alicante. A los seis años de haber obtenido la licenciatura, solicitó la inscripción como colegiada, que se había hecho obligatoria a partir de 1898. El presidente del Colegio tuvo que escribir al director general de Instrucción Pública, pidiendo confirmación sobre la legitimidad del título aportado por María Dolores Martínez (del que debió dudar), y también al ministro de la Gobernación. Hechas las comprobaciones, María Dolores Martínez pudo ingresar en el Colegio de Farmacéuticos de la provincia de Alicante, donde con el tiempo llegaría a ser nombrada vocal. Justo un año más tarde, en 1899, abre su farmacia en Almoradí hasta su jubilación.
14. María Cambrils (1878, El Cabanyal – 1939):
María Cambrils fue una destacada escritora, periodista y activista feminista valenciana conocida por su compromiso con los derechos de las mujeres y la justicia social. A lo largo de su vida, trabajó incansablemente para promover la igualdad de género, participando activamente en el movimiento obrero y en la defensa del sufragio femenino. Sus escritos, publicados en periódicos y revistas de la época, abordaban temas de emancipación femenina, educación y crítica social, convirtiéndose en una voz influyente en el panorama intelectual y político valenciano y español.
Su importancia en la historia valenciana radica en su papel pionero como defensora del feminismo y los derechos laborales en un contexto social conservador y restrictivo. María Cambrils logró visibilizar las demandas de las mujeres trabajadoras y fomentó el debate sobre la igualdad en una época en la que estos temas eran prácticamente tabú. Su legado sigue siendo una referencia esencial para entender el desarrollo del feminismo y las luchas sociales en la Comunidad Valenciana durante el primer tercio del siglo XX.
Destaca, especialmente, por ser la autora de Femenino Socialista, una obra publicada en 1925 que se convirtió en un referente del feminismo dentro del ámbito socialista en España. En este libro, Cambrils expone con claridad y firmeza la necesidad de la igualdad de género desde una perspectiva social y política, defendiendo los derechos de las mujeres trabajadoras y su participación activa en la vida pública y política. Femenino Socialista es una pieza clave para entender la vinculación entre el feminismo y el socialismo en la España de principios del siglo XX, y confirma la importancia de María Cambrils como una figura fundamental en la historia valenciana y española por su lucha por los derechos civiles y sociales. Su trabajo marcó un antes y un después en el activismo feminista, consolidándola como una pionera en estos temas.
15. Ascensión Chirivella Marín (1894 – 1980, Valencia):
María de la Ascensión Chirivella Marín (Valencia, 28 de enero de 1894 – Ciudad de México, 9 de abril de 1980) fue una destacada jurista valenciana, considerada la primera mujer en España que se colegió como abogada y ejerció profesionalmente. Después de obtener la licenciatura en Filosofía y Letras en la Universidad de Valencia en 1915 (siendo la primera mujer en obtener ese título en la institución) cursó Derecho entre 1918 y 1921 y recibió su título en diciembre de 1921. El 12 de enero de 1922, el Ilustre Colegio de Abogados de Valencia aceptó su ingreso, lo que la convirtió en la primera abogada colegiada del país.
Durante la Segunda República se convirtió en una activa defensora de los derechos civiles y políticos de las mujeres, abogando por el derecho al voto, al divorcio con pensiones alimenticias, la igualdad en la patria potestad, y el acceso a cargos públicos. Fue reconocida como una excelente oradora y participó en numerosos congresos, conferencias y actos públicos entre 1931 y 1936. Tras casarse en 1926 con el abogado y diputado Álvaro Pascual‑Leone, dejó de ejercer en 1927 y tuvo una hija; sin embargo, siguió su compromiso político hasta que, con el triunfo franquista, se exilió en México en 1939, donde colaboró con la comunidad de exiliados y permaneció hasta su fallecimiento en 1980.
Su importancia histórica radica en que abrió profesionalmente el camino de la abogacía para las mujeres en España y representó un símbolo de la lucha por la igualdad de género en un contexto social profundamente desigual, además de revitalizar la memoria de la mujer profesional valenciana del siglo XX.
16. María Hervás Moncho (1894 – 1963, Dénia):
María Hervás Moncho (Dénia, 10 de septiembre de 1894 – Valencia, 1963) fue una pionera de la medicina en la Comunidad Valenciana y una de las primeras mujeres licenciadas en Medicina por la Universidad de Valencia. Se graduó en 1918, destacándose como la única mujer en su promoción. Gracias a una beca, amplió sus estudios en el Instituto de Serología de París entre 1921 y 1926, bajo la tutela del prestigioso inmunólogo Alexandre Besredka. Durante la Guerra Civil Española, en octubre de 1938, fue nombrada jefa del Laboratorio de Serología del Servicio de Transfusión de Sangre en Valencia, desempeñando un papel crucial en la mejora de la seguridad de las transfusiones sanguíneas en un contexto bélico.
Su legado es fundamental en la historia de la medicina valenciana, ya que contribuyó significativamente a la modernización de la transfusión sanguínea y a la lucha contra enfermedades venéreas. Además, su figura representa la superación de barreras de género en una época en que las mujeres enfrentaban grandes obstáculos para acceder a profesiones científicas. En reconocimiento a su labor, el municipio de Dénia decidió rendirle homenaje dedicándole una plaza en el solar del antiguo ambulatorio de la ciudad, consolidando su memoria como referente de la medicina y la ciencia en la región.
17. Amparo Navarro Giner (1900 – 1986, Valencia):
Amparo Navarro Giner (Valencia, 27 de noviembre de 1900 – 24 de diciembre de 1986) fue una influyente maestra y pedagoga valenciana, destacada por su firme compromiso con la educación pública, laica y en valenciano durante la Segunda República Española. En 1922, participó activamente en la Asamblea de Nostra Parla, defendiendo la enseñanza del valenciano en las aulas y abogando por una formación integral del magisterio en ambas lenguas. A lo largo de su carrera, ejerció como docente en diversas localidades, incluyendo Salinas, Parcent, Alfafar y Valencia, y fue presidenta de la Asociación de Maestros Valencianos, además de militante del Partido Valencianista de Izquierda. Durante la Guerra Civil, trabajó en el Instituto de Asistencia Social «Maestro Ripoll» y colaboró con Josep Renau en la recaudación de fondos para la causa republicana. Tras la victoria franquista, fue detenida y condenada a tres años de prisión por su vinculación con actividades antifascistas, siendo readmitida como maestra en 1962 y ejerciendo hasta su jubilación en 1970.
El legado de Amparo Navarro Giner es fundamental en la historia educativa y política de la Comunidad Valenciana. Su defensa de una educación inclusiva y en valenciano, junto con su activismo en favor de los derechos de las mujeres y su participación en la resistencia antifranquista, la consolidan como una figura clave en la lucha por la justicia social y la igualdad de género. En reconocimiento a su labor, el municipio de Murla la nombró hija ilustre, y la ciudad de Valencia le rindió homenaje en 2019 en el Salón de Cristal del Ayuntamiento. Además, una escuela infantil en Valencia lleva su nombre, perpetuando su memoria y su contribución al desarrollo de una educación democrática y participativa.
18. Helena Cortesina (1903, Valencia – 1984, Buenos Aires):
Helena Cortesina fue una artista polifacética pionera en el ámbito cinematográfico español. Nacida en el seno de una familia relacionada con las artes, comenzó su carrera como bailarina y actriz de teatro, destacando muy joven por su talento en escenarios de renombre. Sin embargo, su mayor hito llegó en 1921 cuando, con tan solo 18 años, se convirtió en la primera mujer directora de cine en España al dirigir la película Flor de España o la leyenda de un torero. Además de dirigir, Helena también produjo, guionizó e interpretó el filme, todo un logro en una época en la que el papel de la mujer en el cine era prácticamente inexistente detrás de las cámaras.
En la historia valenciana, Cortesina representa un símbolo del empoderamiento femenino en el arte y la cultura. Su audacia rompió moldes en una sociedad profundamente patriarcal, y su figura ha sido redescubierta y revalorizada por investigadores y cineastas en las últimas décadas. Aunque su carrera cinematográfica no continuó en España (en parte por la falta de apoyo institucional y el difícil contexto histórico), emigró a Argentina, donde siguió vinculada al mundo del espectáculo. En Valencia, su legado es especialmente importante como referente para nuevas generaciones de creadoras que ven en ella a una mujer que desafió los límites de su tiempo con talento, determinación y una pasión inquebrantable por las artes.
19. Concha Piquer (1906, Valencia – 1990):
Concha Piquer fue una de las artistas más emblemáticas de la copla española y una figura esencial en la cultura del siglo XX. Nacida en el barrio de la Saïdia, su talento musical la llevó a debutar en Nueva York con tan solo 14 años, convirtiéndose en una de las primeras artistas españolas en triunfar internacionalmente. A lo largo de su carrera, interpretó canciones que se convirtieron en clásicos inmortales como Tatuaje, Ojos verdes, Y sin embargo te quiero o La Lirio, colaborando con letristas de la talla de Rafael de León, Antonio Quintero y Manuel Quiroga. Su voz potente y dramática, así como su dominio escénico, la convirtieron en un icono del arte popular español.
En la historia valenciana, Concha Piquer ocupa un lugar destacado no solo por su éxito internacional, sino también por haber sido una pionera en la reivindicación del papel de la mujer en el mundo del espectáculo en una época de grandes limitaciones sociales. Su figura representa el orgullo artístico de Valencia, ciudad que ha reconocido su legado con calles, placas y homenajes. El Palau de les Arts Reina Sofía le dedicó una exposición, y su vida ha inspirado libros, documentales y hasta musicales. Piquer no solo llevó el nombre de Valencia por todo el mundo, sino que también marcó un estilo interpretativo que sigue influyendo en generaciones de artistas. Actualmente, en Valencia, existe una bella casa-museo sobre su vida, rincón digno de visita.
La Casa Museo de Concha Piquer, el lugar en Valencia donde nació «la voz de la copla»
20. Manuela Ballester Vilaseca (1908, Valencia – 1994):
Manuela Ballester Vilaseca (Valencia, 17 de noviembre de 1908 – Berlín, 7 de noviembre de 1994) fue una artista y activista antifascista española, reconocida por su destacada labor en el ámbito de la ilustración, el cartelismo y la militancia política. Fue de las fundadoras en Valencia de la Agrupación de Mujeres Antifascistas en 1933, junto a Pilar Soler i Miquel y Agustina Sánchez.
Durante la Guerra Civil, fue una de las fundadoras y directora de la revista Pasionaria: Revista de las Mujeres Antifascistas de Valencia, publicación que se convirtió en un medio clave para la expresión y organización del movimiento feminista y antifranquista en la ciudad. Además, colaboró activamente en diversas tareas del Ejército Popular y fue una de las artistas encargadas de la Sección de Prensa y Propaganda del Comisariado General del Ejército de Tierra. Su obra artística, influenciada por el realismo social y la vanguardia, reflejaba su compromiso político y social.
Tras la derrota republicana, Manuela Ballester se exilió en México, donde continuó su labor artística y política. En 1981, publicó un libro de poemas titulado Cosas, que reflejaba sus vivencias y reflexiones personales. Su legado ha sido objeto de reconocimiento en España, especialmente en su ciudad natal, donde se han realizado exposiciones y homenajes en su honor. Su vida y obra representan un testimonio del compromiso de las mujeres en la lucha contra el fascismo y su contribución al arte y la cultura durante y después de la Guerra Civil española.
21. Guillermina “Balbina” Medrano Aranda (1912 – 2005, Valencia):
Guillermina Medrano fue una figura pionera en la política valenciana al convertirse en la primera mujer concejal del Ayuntamiento de Valencia en 1936, un periodo marcado por la complejidad social y política de la Guerra Civil española. Su elección representó un avance significativo para la participación femenina en la vida pública, en un momento en que la presencia de mujeres en cargos políticos era excepcional. Durante su mandato, Medrano se destacó por su compromiso con las causas sociales, especialmente en la defensa de los derechos de las mujeres y la protección de las clases trabajadoras afectadas por el conflicto bélico (fue fundadora de comités femeninos republicanos).
La importancia de Guillermina Medrano en la historia valenciana reside en su papel como precursora de la igualdad de género en la política local y en su valentía para asumir responsabilidades en un contexto hostil y convulso. Su labor abrió caminos para futuras generaciones de mujeres en la administración pública y se convirtió en un símbolo de la lucha por la democracia y los derechos civiles en Valencia. Su legado es fundamental para entender la evolución de la representación femenina en la política valenciana y la transformación social que vivió la ciudad en la primera mitad del siglo XX.
22. Pilar Soler i Miquel (1914, Buñol – 2006, Valencia):
Pilar Soler i Miquel (Buñol, 21 de septiembre de 1914 – Valencia, 22 de junio de 2006) fue una destacada activista política y feminista valenciana. Hija del periodista y diputado republicano Félix Azzati y de Ángeles Soler i Miquel, Pilar creció en un entorno familiar complejo que marcó su identidad. Desde su juventud, se implicó activamente en la política, adhiriéndose al Partido Comunista y siendo una de las fundadoras en Valencia de la Agrupación de Mujeres Antifascistas en 1933, junto a Manuela Ballester Vilaseca y Agustina Sánchez. Durante la Guerra Civil, defendió la Segunda República con una actividad frenética, participando en huelgas y manifestaciones. Tras la victoria franquista, fue detenida en mayo de 1939 junto a su madre y encarcelada en la Prisión Provincial de Mujeres de Valencia y en el Convento de Santa Clara, donde dio a luz a su hija en condiciones infrahumanas. En 1944, tras su liberación, continuó su lucha en la resistencia, pero fue nuevamente detenida, torturada y, finalmente, se exilió en Francia, donde permaneció cerca de treinta años con identidad falsa.
En 1971 regresó a Valencia y se reincorporó al movimiento antifranquista, participando activamente en el Movimiento Democrático de Mujeres (MDM) y siendo miembro del Comité Central del Partido Comunista del País Valenciano en 1979. A lo largo de su vida, Pilar Soler fue una incansable defensora de los derechos de las mujeres y de la justicia social. Su legado ha sido reconocido con diversos homenajes, como la dedicación de un espacio en la calle Guillem de Castro de Valencia en su honor. Su historia representa la lucha y resistencia de las mujeres en tiempos de represión y su contribución al avance de los derechos civiles y políticos en la Comunidad Valenciana.
23. Matilde Salvador (1918, Castellón – 2007, Valencia):
Compositora, pintora y musicóloga, fue autora de más de 300 obras y una de las figuras más influyentes de la música valenciana.
Matilde Salvador i Segarra (Castellón de la Plana, 1918 – Valencia, 2007) fue una destacada compositora, pianista y escritora valenciana, considerada una de las figuras más importantes de la música culta en la Comunidad Valenciana del siglo XX. Estudió música con su tía y más tarde en el Conservatorio de Valencia, donde se formó en composición, piano y canto. En un entorno aún dominado por hombres, Matilde Salvador se convirtió en la primera mujer española en estrenar una ópera en el Gran Teatre del Liceu de Barcelona, con Vinatea en 1974. Su estilo musical fusionaba el nacionalismo musical con una fuerte inspiración mediterránea y poética, utilizando tanto el valenciano como el castellano en sus composiciones.
A lo largo de su carrera compuso más de 300 obras que incluyen óperas, canciones, ballets, música sinfónica y de cámara. Entre sus obras más destacadas están El segle d’or, La filla del rei barbut, y numerosas canciones sobre textos de autores como Ausiàs March, Teodor Llorente y García Lorca. Fue también una firme defensora de la cultura valenciana y la lengua propia, en una época en que su uso estaba marginado. Su figura es esencial para entender la evolución del papel de la mujer en la música española y su legado continúa influyendo en generaciones de músicos y compositores valencianos. En reconocimiento a su labor, recibió numerosos galardones, entre ellos la Alta Distinción de la Generalitat Valenciana.
24. María Beneyto Cuñat (1925 – 2011, Valencia):
Poeta pionera en valenciano, autora de La dona forta, homenajeada con plaza en Valencia en 1997. Destacñi también por ser sindicata alicantina y la primera mujer concejala durante la Segunda República en Alicante, representando a la UGT en el Ayuntamiento.
María Beneyto Cuñat (Valencia, 14 de mayo de 1925 – 15 de marzo de 2011) fue una escritora valenciana fundamental en la literatura del siglo XX. Su obra abarcó tanto la poesía como la narrativa, destacando por su compromiso con la lengua y la cultura valencianas. En los años 50, publicó en valenciano en una época de represión lingüística, siendo pionera en la recuperación de la lengua en la literatura. Su novela más conocida, La dona forta (1967), es un referente del feminismo literario en la Comunidad Valenciana.
En 2025, al cumplirse el centenario de su nacimiento, la Acadèmia Valenciana de la Llengua (AVL) la nombró «Escriptora de l’Any». Además, se han realizado todo tipo de actividades, como una exposición itinerante titulada «Maria Beneyto: vida ferida de lletra» que recorre diversas localidades valencianas, como Ontinyent, para dar a conocer su legado literario y su lucha por la igualdad y la justicia social. Su obra ha sido reconocida con premios como el Premio de las Letras Valencianas (1992), consolidándola como una de las voces más importantes de la literatura valenciana contemporánea.
Valencia celebra el centenario del nacimiento de María Beneyto con una ruta, libros y exposiciones
25. Hortensia Herrero (1950, Valencia):
Hortensia Herrero es una empresaria y mecenas valenciana que está dejando una huella significativa en la historia reciente de la Comunitat Valenciana. Es conocida por su papel como vicepresidenta de Mercadona, donde ha contribuido al crecimiento y expansión de la empresa. Además de su éxito empresarial, Herrero ha dedicado gran parte de su vida a la filantropía y al mecenazgo cultural, creando la Fundación Hortensia Herrero con el objetivo de recuperar, desarrollar y compartir la sensibilidad histórica y cultural de nuestra tierra.
A través de su fundación, ha impulsado proyectos de gran envergadura, como la rehabilitación del Palacio Valeriola para convertirlo en el Centro de Arte Hortensia Herrero, el cual ha recibido miles de visitantes desde su funcionamiento, posicionándose como una de las instituciones culturales más visitadas de la ciudad . Así mismo, ha financiado la restauración de monumentos emblemáticos como la Iglesia de San Nicolás y el Colegio del Arte Mayor de la Seda (en la actualidad está apoyando la restauración de la Iglesia de los Santos Juanes), y ha apoyado iniciativas en el ámbito de la danza, la música y el arte contemporáneo. Su compromiso con la cultura y el patrimonio valenciano la convierte en una figura clave en la historia cultural actual de la región.
26. Pilar Mateo Herrero (1959, Valencia):
Pilar Mateo es una destacada científica española reconocida internacionalmente por su labor en el desarrollo de tecnologías aplicadas a la salud pública, siendo la inventora de tecnología para controlar vectores de enfermedades tropicales. Doctora en Química por la Universidad de Valencia y el Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC), ha centrado su carrera en la creación de soluciones innovadoras para combatir enfermedades endémicas vinculadas a la pobreza, como el mal de Chagas, el dengue y la malaria. Su principal invención es Inesfly, una pintura resinosa que incorpora insecticidas de liberación prolongada, diseñada para controlar vectores de enfermedades transmitidas por insectos. Esta tecnología ha sido implementada en diversas comunidades de América Latina y África, mostrando su compromiso con la mejora de la salud en regiones desfavorecidas.
Además de su faceta científica, Pilar Mateo ha desarrollado una intensa actividad social y humanitaria. Ha sido directora general de Cooperación al Desarrollo de la Generalitat Valenciana y presidenta de la Fundación Ciencia y Conocimiento en Acción (Cyca), enfocada en la mejora de la calidad de vida de comunidades empobrecidas. Su labor ha sido reconocida con numerosos premios, como el Premio UNICEF Comité Español a la promoción de la salud y el medio ambiente y el premio Optimista Comprometida con la Ciencia. En 2021, la Universitat Politècnica de Valencia inauguró un mural en su honor en los Jardines de Viveros, destacando su contribución a la ciencia y la sociedad.
27. Reyes Martí (1965, Burriana, Castellón):
Reyes Martí Miró es una destacada pirotécnica española, quinta generación al frente de la empresa familiar Pirotecnia Martí, fundada en 1868. Desde 1991, ha sido pionera en un sector tradicionalmente dominado por hombres, convirtiéndose en la primera mujer en disparar una mascletà en las tres capitales de la Comunitat Valenciana: Valencia, Alicante y Castellón. Su participación en las Fallas de Valencia es especialmente significativa: desde 2014, ha sido la principal encargada de la mascletà del 8 de marzo, Día Internacional de la Mujer; y en 2018 hizo historia al ser la primera mujer en disparar la Nit del Foc, la mascletà y la cremà de las fallas municipales en la misma edición.

Su labor ha sido reconocida con numerosos premios, entre ellos el Premio Isabel Ferrer (2009), el EVAP (2014) y el Premio Especialíssim (2024). Además, ha sido galardonada con la Concha de Bronce en el Concurso Internacional de Fuegos Artificiales de San Sebastián (2006) y la Concha de Plata en 2008. Bajo su dirección, Pirotecnia Martí ha ganado el primer premio en más de una decena de concursos nacionales e internacionales, consolidándose como un referente en el arte pirotécnico valenciano.
28. Cuchita Lluch (1965, Valencia):
Cuchita Lluch García es una destacada empresaria y embajadora de la gastronomía valenciana, cuyo impacto ha sido fundamental en la proyección y reconocimiento de la cocina mediterránea. Tras una exitosa carrera en relaciones públicas y eventos, asumió la presidencia de la Academia de Gastronomía de la Comunitat Valenciana, donde impulsó una renovación que permitió visibilizar tanto a chefs consolidados como emergentes. Su labor fue clave para posicionar a la región como un referente culinario nacional e internacional.
Cuchita Lluch ejerció como presidenta ejecutiva de la feria gastronómica Gastrónoma hasta 2020, cita celebrada anualmente en Feria Valencia. Este evento ha reunido a destacados chefs, incluyendo a más de 40 con estrellas Michelin, y ha contado con la participación de más de 180 marcas expositoras, consolidándose como un punto de encuentro esencial para profesionales del sector. Además, es cofundadora de Begoístas, un proyecto centrado en la alimentación saludable, y embajadora de iniciativas como CONHOSTUR y L’Exqusit Mediterrani, que promueven la excelencia gastronómica de la Comunitat Valenciana. Su compromiso con la gastronomía y la cultura local la ha convertido en una figura clave en la historia gastronómica contemporánea de Valencia.
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